ALICANTE.- La obras para implantar el ancho internacional en el Corredor Mediterráneo en el tramo entre Alicante y La Encina siguen deparando contrataciones. Esta semana, Adif ha sacado a licitación un contrato valorado en 73 millones de euros para ejecutar las obras que permitirán reforzar los sistemas de seguridad y comunicaciones en el tramo La Encina–Alicante, una de las piezas clave del Corredor Mediterráneo. La actuación forma parte del proceso de adaptación de la línea al ancho estándar europeo y de la ampliación de su capacidad operativa. Este contrato se suma a los que se ejecutan en la actualidad: recientemente se han adjudicado dos contratos por unos 25 millones para suministrar materiales y traviesas mientras se ejecuta la obra principal del tercer carril por 129 millones.
El nuevo proyecto ahora licitado incluye la construcción de la obra civil necesaria para desplegar y proteger el cableado que alimenta los sistemas de señalización, telecomunicaciones y energía. Según la documentación técnica, los trabajos contemplan la excavación de zanjas de hasta un metro de profundidad, la instalación de canalizaciones subterráneas y cruces bajo vía mediante perforación horizontal, la colocación de canaletas prefabricadas de hormigón y la construcción de arquetas y cámaras de registro. También se instalarán perchas para el tendido de cables en los túneles de Elda y Alicante.
Estas actuaciones permitirán conectar señales, balizas, equipos de control y edificios técnicos, garantizando la fiabilidad de las comunicaciones y la seguridad de la circulación ferroviaria, según destaca la memoria de la obra. El proyecto prevé, por ejemplo, que “las canalizaciones bajo vías han de ser perpendiculares a la vía y se realizarán mediante el sistema de perforación horizontal”, una técnica que evita levantar la infraestructura existente.
Además de los trabajos constructivos, la licitación incorpora un estricto marco de gestión ambiental, regulado por el Procedimiento General PG‑22 de Adif. Este documento establece los procesos internos y responsabilidades para asegurar el cumplimiento de la normativa ambiental en todas las fases de la obra. Entre otras obligaciones, exige la correcta gestión de residuos, el control del ruido y las vibraciones, la protección de suelos y aguas y el seguimiento de la Declaración de Impacto Ambiental..
La actuación está cofinanciada por la Unión Europea y se enmarca en las inversiones del Corredor Mediterráneo, uno de los ejes estratégicos para mejorar la conectividad ferroviaria entre la Comunitat Valenciana, Murcia y el resto de Europa. Con esta licitación, Adif avanza en la modernización de un tramo clave para la Alta Velocidad y en la implantación del ancho estándar en el sureste peninsular.