ELCHE. Gracias a una inyección de 5,4 millones de euros de la Dirección General de Fondos Europeos del Ministerio de Hacienda y la devolución de un excedente de la Generalitat Valenciana de un millón de euros, el Consistorio esquivó la bala de la inestabilidad económica al cierre de 2025. Lo que hubiera supuesto un nuevo desfase y la posibilidad de incurrir en un nuevo plan de ajuste, esta vez coercitivo. Así lo aseguran desde el PSOE tras la celebración de la Comisión de Hacienda y análisis de la liquidación del ejercicio 2025 presentado hace unos días por el equipo de gobierno. Este indica que el Ayuntamiento cerraba el año con 6,9 millones de euros en negativo, es decir, con más gastos que ingresos, y ello a pesar de tener activo el Plan Económico Financiero (PEF). Pero sendos ingresos extraordinarios han ayudado a poner en positivo ese saldo a final de 2025.
Sin embargo, en diciembre el Ayuntamiento tuvo noticia de la recepción de un fondo extraordinario de Hacienda de 5.407.909,8 euros correspondiente a financiación de fondos Edusi que ya se encontraban ejecutados y que fueron financiados inicialmente mediante endeudamiento (préstamo) municipal. No obstante, el expediente señala que se encuentran registrados como un cobro pendiente de aplicar al presupuesto, pero sí se incluyó en la liquidación, contándolo como ingreso (aunque computaría como deuda por el modo de financiación, es decir, con préstamo). A ello se suma otro millón de euros de la devolución de un excedente de subvención a la Generalitat correspondiente a un programa de atención primaria ejecutado, y que a los efectos de la estabilidad presupuestaria también se registró como un ajuste positivo de un millón de euros.
En resumen, 6,4 millones de euros extra que han servido al Consistorio a cerrar con la estabilidad presupuestaria de 8.109,72 euros que anunciaron hace unos días las autoridades locales junto al remanente. El ejemplo del estiramiento al límite que hace el bipartito del presupuesto municipal, y que según los socialistas, sin estos dos ingresos, habrían incurrido en un nuevo desajuste entre ingresos y gastos, que son los que han provocado el actual plan de ajuste, que supuso paralizar proyectos el año pasado para aplazarlos al menos a este ejercicio.
Gestión al límite
Como apuntaba días atrás este diario, esos poco más de 8.000 euros de estabilidad del Ayuntamiento son el ejemplo de la gestión al límite de las cuentas municipales, y de ahí que se aplazaran a este año también la subida salarial de 2025 al funcionariado, así como las retribuciones pendientes de abonar de horas extra de 2024 y 2025. El acumulado hubiera incrementado la inestabilidad de 2025 y el riesgo de un nuevo plan de ajuste.

- La edil socialista Patricia Macià - AP
Para la concejal del PSOE, Patricia Macià, el alcalde Pablo Ruz "gestiona el dinero público con imprudencia", al tiempo que ha advertido que el camino del ejecutivo local sigue siendo "generar déficit, gastar más de lo que puede, hinchar las previsiones de ingresos en el presupuesto y subir impuestos a la ciudadanía". Y lamenta que nadie del Ejecutivo haya salido al paso para informar de ese ingreso extra de la Estrategia Dusi que ha supuesto "un balón de oxígeno" para las arcas municipales.
Exceso de previsiones en los ingresos
Por otra parte, la edil indica que la previsión de ingresos realizada por el Ayuntamiento para el año pasado se ha demostrado "inflada". Asegura que el año cerró con 66 millones de euros menos de recaudación de lo que a 31 de diciembre recaudaron, si bien puede ser que durante este año se vayan ingresando parte de esas cifras. Pero ponía como ejemplo este jueves que se recaudaron 2 millones de euros menos por Icio, más de 500.000 euros menos de la tasa de basura y Cementerios, 780.000 euros menos de los intereses, 4 millones de euros menos de venta de terrenos, "por no hablar de los 10,5 millones de euros de Edificant que no se han ingresado", explica la concejal.
En cuanto a impuestos, añade que "la bajada del IBI y de la plusvalía es menor que lo recaudado por la tasa de basura, los contenedores, las mesas y sillas o la tasa de mercadillos". Según ha detallado, "el Ayuntamiento dejó de recaudar 1,4 millones de euros del IBI y de plusvalía, vendiéndolo a bombo y platillo, pero recauda por otro lado 3,7 millones en impuestos (como la subida de la tasa de basuras)". Macià ha añadido que los arrastres de grúa subieron un 55% en el primer año, y que, aun así, la deuda municipal sigue creciendo: "A 31 de diciembre la deuda bancaria era de 60,7 millones de euros, sin contar el nuevo préstamo".
Criticaba una vez más, por último, el uso que están dando al remanente, no con amortización de deuda (apenas llega a los 249.000 euros con la liquidación), y destinando 18 de los más de 30 millones de ese sobrante para inversiones, lo que insiste la edil, no está permitido por el Estado.