ELCHE. El fenómeno de los cambios de uso de locales comerciales a vivienda es un fenómeno que hace tiempo que llegó para quedarse en Elche. Como ha venido dando cuenta este diario, semana a semana son casi una media de diez las licencias que se conceden para este propósito, a menudo, la mayoría de veces, acumulando más vivienda que algunas licencias para edificios nuevos. En dos semanas al principio de septiembre se han otorgado permisos para 40 nuevas en estos locales. Una situación en la que desde Urbanismo aseguran que llevan trabajando tiempo, con el objetivo de elaborar una ordenanza que blinde los principales ejes comerciales. La cual, según apuntan, está "bastante avanzada" y se presentará pronto.
Un asunto de máxima actualidad y que se ha convertido en un elemento más del paisaje urbano, asumido como tal ante la demanda de casas y la barrera de acceso de los pisos nuevos, o la falta de rentabilidad de locales sin uso. De hecho, los socialistas lo llevarán al pleno de este mes urgiendo a la concejalía de Urbanismo a que tome medidas ya porque cada vez son más las licencias que se conceden en ejes comerciales, unos más importantes que otros, eso sí, pero está habiendo casos tanto en el centro como en los barrios.
El concejal de Urbanismo, Francisco Soler, señala que "es un asunto muy laborioso", a pesar de que está "bastante avanzado", y que lo darán a conocer próximamente. Con todo, el concejal advierte de que es un tema complicado porque no se había hecho nunca, acusando a anteriores corporaciones de no haber abordado el fenómeno "conforme la ciudad ha ido creciendo". Ahora, recalca, han de ir con pies de plomo para "no perjudicar a nadie", ya que el Ayuntamiento debe encontrar el equilibrio entre lo que es un eje comercial y lo que no, salvaguardando los derechos de quienes optan por una opción o por otra.
Con todo, Soler tampoco se aventura a dar ningún plazo. Están tratando de dar "un orden" por parte de los técnicos, intentando hacer un trabajo quirúrgico porque según fuentes de Urbanismo, hay ejes evidentes que hay que proteger, pero en otros hay que hilar más fino. El concejal en cualquier caso se ve sorprendido de que desde la oposición se pida ahora esa "prisa", tras años de no actuar, aunque recalca que el Ejecutivo local tiene prisa siendo el "más interesado" en tejer esta ordenanza, pero siendo precisos para no perjudicar a ninguna de las partes y dar seguridad jurídica.
Se trata de una particular contrarreloj ya que estas licencias, aunque son una alternativa clara y más económica para quien no puede aspirar a un piso nuevo, van socavando los espacios emblemáticos de comercios, y se aprueban constantemente semana a semana, llegando a zonas más sensibles para los establecimientos. También van brotando, además, otros fenómenos como los de los trasteros, también en los barrios.