ELCHE. El Síndic de Greuges ha vuelto a pegar un tirón de orejas a la conselleria de Servicios Sociales por la situación que se vive en la residencia de Altabix. A instancia de la Asociación de Residencias Dignas de la Comunitat Valenciana (ReCoVa), se realizó una visita en la primera mitad de 2025, donde se constataron problemas en la gestión, con un mal servicio y déficit de cuestiones en materia alimentaria y de bienestar de los pacientes. Tras una nueva visita en octubre, se constató que la situación seguía igual e incluso peor, en un periodo en el que se habían registrado más escritos de denuncia de familiares e incluso denuncias a la Policía Nacional por el trato recibido por algunos residentes. Ahora hace pública una resolución en la que insta a la conselleria a intervenir la residencia, recomendando depurar responsabilidades y otra serie de medidas encaminadas a garantizar los derechos de las personas que allí están, achacándole que las aplicadas han sido insuficientes.
Las situaciones comprobadas por el Síndic
En la visita de octubre del Síndic se constató que no se estaban cumpliendo los horarios para levantar, asear y desayunar, falta de ducha y baño de las personas más dependientes, problemas de lavandería y falta de toallas... Pero también alimentación no atractiva, uso de zonas comunes como almacén, además de falta de información, con un tablón de anuncios en el que solo constaba la publicación de la última inspección, "con una letra pequeña que no permitía una adecuada visualización y con información muy escueta". Además, la programación de actividades no se corresponde con la que se realiza y no existe variación durante la semana, los cristales de las zonas comunes, a excepción de la planta baja, "nunca se han limpiado", según supo tras las entrevistas realizadas a personal y residentes.
Incidía el Síndic en la situación de los baños de algunas habitaciones, con malos olores, con sanitarios sin anclar y con pavimento deteriorado o roto que evidenciaba falta de mantenimiento e higiene, que sigue sin existir intimidad en el aseo común del centro de día. También continúan las quejas e incidencias en el servicio de transporte, hay concentración de usuarios en la sala común del centro de día, sin hacer uso del patio interior ni del jardín, quejas de los residentes por falta de toallas, alimentación de poca calidad, sin asambleas familiares en los últimos años...
Lo que pide el Síndic
En la resolución se incide en que la concesión, cuya renovación está ahora en licitación, "no puede seguir expirada" y no se pueden admitir excusas, subraya. El Síndic esgrime que "las graves deficiencias detectadas no constituyen demandas que el equipo directivo debiera «atender» sino incumplimientos, de carácter más o menos grave, sobre los cuales la Conselleria debe exigir su inmediata subsanación, máxime a tenor de la persistencia en el tiempo".
Además, apunta a que los datos expuestos en la queja "evidencian que las medidas adoptadas por la Conselleria han resultado claramente insuficientes, persistiendo una situación que sigue siendo valorada por el Síndic de Greuges como de indefensión y vulnerabilidad manifiesta o perjuicio grave para la salud, la seguridad y la atención integral y de calidad de las personas usuarias". De ahí que recomiende que "de forma inmediata y como titular del centro público asegure la correcta dirección del centro, designando, con carácter temporal, a personal funcionario que se encargue de dicha tarea, toda vez que las medidas que hasta ahora han sido adoptadas por la Conselleria han resultado claramente ineficaces". También insta a depurar responsabilidades para garantizar derechos de los residentes.
Hastío sobre hastío de la asociación de familiares
Asimismo, también señala que es deber autonómico la fiscalización y vigilancia, llamando la atención sobre el aviso que hizo la edil de Vox Aurora Rodil (responsable de Mayores) en un pleno, advirtiendo de una inspección autonómica inminente que recibiría la residencia, lo que fue queja de Recova al estimar que así la empresa concesionaria podría tomar ciertas medidas cosméticas para pasar la inspección. En ese sentido, la asociación de familias denuncia en un comunicado que ni Rodil, ni el alcalde Pablo Ruz, así como la conselleras Elena Albalat y a su antecesora Susana Camarero "asumen las responsabilidades que les corresponden e ignoran los problemas".
Desde Recova manifiestan, hastiados por la situación, relatan lo siguiente:
Los problemas en esta residencia son ampliamente conocidos por los medios y las diferentes instancias judiciales, policiales, organismos de inspección, representantes políticos, etc. Estamos muy decepcionados porque el sistema tiene grietas. No funciona. Hemos echado en falta que Fiscalía y los jueces, que han intervenido en las diferentes denuncias presentadas, hubieran mostrado un mayor rigor en la valoración de las pruebas y testimonios presentados desde hace años. Por otra parte, los representantes políticos, no están a la altura. Al Director Territorial de Alicante, ni está ni se le espera. Respecto a las Conselleras mencionadas y al Servicio de Inspección, tampoco actúan como corresponde ante hechos tan graves como los que les hemos trasladado. Respecto al gobierno local, no ejerce ninguna presión sobre sus socios en Valencia. Es inmensamente decepcionante y no es digno de un Estado Social y Democrático de Derecho.
Siguen suministrando la medicación a quien no corresponde con grave peligro para su vida y salud, hay muchos residentes que se acuestan sin cenar porque hay auxiliares que no tienen la paciencia, vocación y profesionalidad que deberían y nadie les supervisa, unido a las ratios que este gobierno ha establecido. De hecho, uno de los problemas que tenemos es que hay personal directivo y un grupo de auxiliares que deben ser despedidos porque no cumplen con sus deberes ni están a la altura, como ya hemos denunciado en muchas ocasiones. Ojalá que una de esas 3 empresas que han mostrado interés por el procedimiento de contratación del servicio de la Residencia de Altabix, y a la que se le adjudique la licitación, sea valiente y a pesar de la subrogación legal, despidan de forma procedente a quien no cumpla su deber. En otro caso, nada cambiará.
Del ejemplo de la "falta de coordinación" y "caos" de esa residencia, el pasado 22 de enero, les pusieron a todos los residentes de la planta 1ª de postre de la cena, yogures caducados del 24 de diciembre (un mes antes). "Tienen un sistema de gestión de los alimentos que incumple la normativa, despreciando la salud de los mayores. Un familiar llamó a la policía local, acudiendo una patrulla. Se mostraron muy profesionales, levantando el atestado correspondiente".
Y por último, sí destacan su "más sincero agradecimiento en contraposición a todos los responsables que miran hacia otro lado, que es sin duda, el Síndic de Greuges". Del mismo, Ángel Luna, apuntan que "queremos manifestarle nuestro reconocimiento a todas las personas de la Institución que han trabajado en la misma incluyendo a quienes se desplazaron a la Residencia para la inspección ocular".