Ulises juega al balonmano en Sant Joan

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ALICANTE. El verano empieza a tocar a su fin y con el ciclo que se despierta, nuestros clubes deportivos regresan al trabajo y al gran teatro de la competición. En lo que nos interesa, vuelven el balonmano, el trabajo en grupo, el tetris de cuadrar las pistas para los entrenamientos, los viajes de fin de semana y ese cóctel de ilusión y responsabilidad con el que quienes sostienen el deporte modesto en nuestro entorno vuelven a poner a cero el contador de la temporada.

También —y esto sería hoy una noticia importante para los vecinos del municipio de Ítaca— ha vuelto Ulises.

Quienes durante estas semanas han acudido en masa a ver The Odyssey, la película de Christopher Nolan, salen del cine con una opinión formada sobre el héroe, un respeto sin fisuras hacia Penélope y, en los casos más comprometidos, con el firme propósito de leer La Odisea, dando carta de naturaleza a una epopeya personal que suele acabar pronto, con el libro descansando en esa estantería de hazañas lectoras improbables donde aguardan El Quijote, Los Episodios Nacionales de Galdós o las obras completas de Vizcaíno Casas.

De repente, Homero vuelve a estar de moda y vemos también que la mitología griega ha inundado los relatos de los comentaristas deportivos más avezados, pues ya sabemos que no resulta fácil ignorar las vetas del yacimiento de metáforas que el viaje del héroe y su circunstancia proporcionan a la alta competición, con toda su panoplia de aventuras, logros y adversidades. Siempre habrá un partido que nos meta en una batalla, un vestuario dispuesto a convertirse en una tropa de hoplitas y un cuerpo técnico que, según el resultado del fin de semana, transitará entre el Hades y el Olimpo de los estrategas.

  • El gran objetivo del equipo masculino de Primera Nacional del CHSJ vuelve a ser el ascenso

A falta de un Polifemo o una Calipso que nos detengan, no podemos evitar caer de bruces en la tentadora épica de andar por casa, y aquí estamos para justificar que el día a día de un club deportivo como el CHSJ – Club Handbol Sant Joan no es ajeno a esa liturgia homérica del viaje, el sacrificio y la redención, ni al ansiado premio del ascenso para quienes llevan media vida combatiendo en la Troya del balonmano semi-profesional. A fuerza de atravesar llanuras e islas tropicales, de sostener el sitio cuando las fuerzas flaquean y de aceptar que incluso los héroes pierden de vez en cuando, el equipo de los guerreros de Sant Joan d’Alacant vuelve a formar la línea prieta al comienzo de la temporada, con la vista puesta, una vez más, en las murallas de la categoría de Plata.

Por tercera temporada consecutiva, y tras dos play-off en los que se perdió la batalla pero no la guerra, el gran objetivo del equipo masculino de Primera Nacional del CHSJ vuelve a apuntar al ascenso a la segunda categoría del balonmano español, trabajo heroico para el que la entidad dirigida por Gonzalo Martín ha decidido reforzar sus filas y añadir nuevos efectivos a esa excelente generación de deportistas que ya ha demostrado saber llegar hasta las puertas de la gloria.

Así, a este ejército disciplinado que sigue las órdenes del técnico Jorge Estévez, llega, con estruendo de trompetas y atabales Pablo «Colo» Vainstein, el ex - internacional argentino, mundialista y olímpico con Los Gladiadores y con una larga trayectoria en la Liga ASOBAL, que aporta experiencia, liderazgo y una mentalidad competitiva digna del mejor de los aqueos. A su lado irrumpen Hugo Mora, el joven portero procedente del EON Alicante, con una hoja de servicios a la polis que combina calidad, fortaleza y proyección de futuro, y los hermanos Mario y Pablo Manrique, estirpe de strategos llamada a habitar la primera línea y el pivote; con ellos, llega a la Bombonera de San Juan el chileno Camilo Ceballos, procedente de Águilas, quien, como un nuevo Filoctetes, regresa a la categoría de bronce con su juego vertical y su arco letal por el flanco derecho.

Pero, como nos enseñó la Ilíada y el Handbol Sant Joan ya ha tenido ocasión de comprobar, ninguna guerra se gana únicamente en primera línea, ni hay historia ni épica que puedan sobrevivir indefinidamente a sus héroes. En cualquier equipo con vocación de perdurar, siempre asoma otra generación de jugadores que viene detrás, entrenadores que transmiten lo aprendido, familias, dirigentes, voluntarios, patrocinadores y una estructura capaz de seguir en pie cuando cambien los nombres de quienes hoy ocupan el centro de la escena. Contando siempre con el apoyo incondicional del Ayuntamiento de San Juan y con una cantera que no deja de crecer —ya son más de cien jugadores bajo la dirección deportiva del arconte Emil Feuchtmann—, el club quiere llevar esta temporada a sus equipos de base a las máximas categorías y consolidarlos en ese Olimpo, mientras sigue construyendo un proyecto en el que los más jóvenes puedan crecer sin que cada etapa les obligue a buscar otro destino.

Y para que esa historia tenga continuidad, para que este viaje auténtico del balonmano modesto alicantino termine en las plácidas playas de Ítaca, hace falta algo más que jugadores y entrenadores, una Atenas en la que aquellos que acuden a ver los partidos en La Bombonera, quienes acompañan a los deportistas a sus desplazamientos y colaboran con la entidad sigan aumentando en número y compromiso. Ese es, sin duda, uno de los objetivos del renovado programa de voluntarios del Club y de «Momento para crecer», la nueva campaña de abonados del CHSJ para esta temporada que se acaba de lanzar y que, por 40 euros —una cantidad que, incluso en términos homéricos, resulta bastante razonable— permitirá seguir la fase regular de los dos equipos sénior, obtener descuentos en los establecimientos patrocinadores y el acceso del abonado al tercer tiempo y a la creciente agenda de actividades y beneficios de la entidad.

No hay camino a casa que no exija un precio. Odiseo tardó diez años en regresar a Ítaca y, Homero sabía, probablemente, que cuando menos te lo esperas, las cosas más heroicas terminan sucediendo. La División de Plata y la consolidación orgánica del proyecto siguen siendo el horizonte del CHSJ; la temporada dirá si esta vez las puertas terminan cediendo.

Mientras tanto, Ulises juega ya al balonmano en San Juan de Alicante. Que disfrute de este viaje.

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