ALICANTE. Dos obras de teatro centran la programación de la semana del Teatro Principal de Alicante: Un monstruo viene a verme, basada en la novela de Patrick Ness, y La pasión infinita, de José Troncoso.
Un monstruo viene a verme
El jueves, 14 de mayo, llega la obra Un monstruo viene a verme, basada en la novela de Patrick Ness, inspirada en una idea original de Siobhan Dowd, con adaptación de Sally Sookson y Adam Peck. La representación cuenta con interpretación de la compañía La Joven y producción a cargo de la Fundación Teatro Joven, en colaboración con la Asociación Española Contra el Cáncer. Una obra que tendrá dos pases, a las 11 horas, para centros educativos, y otro a las 20 horas, para el público general.
Conor solo tiene 13 años, pero sabe perfectamente qué va a pasar poco después de la medianoche. Va a tener la misma pesadilla otra vez, esa “pesadilla llena de oscuridad, de viento y de gritos”. Ha sido así desde que su madre cayó enferma. Aunque esta noche parece diferente. Conor escucha una voz que le llama desde el jardín. Frente a la casa, hay una antigua iglesia con su cementerio y un viejo árbol, un tejo que se ha transformado en un monstruo ante los ojos de Conor. De la mano de esa criatura, Conor emprende noche tras noche una nueva aventura para huir de sus propios miedos hasta que reúna el valor suficiente para enfrentarse a su peor pesadilla, a su propia historia: la verdad.

- Compañía La Joven
La pasión infinita
El domingo, 17 de mayo, a las 18 horas, llega la obra La pasión infinita, de José Troncoso, con Pepón Nieto, Claudio Tolcachir, Ana Labordeta y Avelino Piedad en el elenco.
No todos los sueños se cumplen. Desde que sus ojos se abrieron al mundo, el único sueño de José Antonio ha sido el de ser actor. Pero no hay en el mundo un actor peor que José Antonio. No lo hay. Desde pequeño, consciente de su ausencia absoluta de cualquier atisbo de talento, todo su entorno ha intentado quitarle la idea de la cabeza. Pero la pasión de José Antonio es infinita. Daría cualquier cosa por el teatro, daría cualquier cosa por ser actor. El tiempo ha pasado y José Antonio se ha casado con Asunción. Y no es actor, trabaja en una fábrica de salazones mientras sigue soñando bien fuerte. Ni su mujer ni sus amigos consiguen sacarle la idea de la cabeza. Un día, a la hora del desayuno, José Antonio abre el periódico y encuentra un anuncio que cambiará para siempre su vida y la de todos los que le rodean: “Se busca actor. No se requiere experiencia”. A partir de aquí, su pasión infinita no tendrá freno, nada ni nadie podrá detenerlo.