VALÈNCIA. Valencia nunca ha destacado por ser una fábrica de artistas de portada nacional, pero el músculo de su escena artística experimental es innegable y demuestra una enorme capacidad de renovación generacional.
Entre finales de los años 70 y los 80, compositores y artistas sonoros como Carles Santos, Llorenç Barber, Ramón Ramos, Pep Llopis, Jose Antonio Orts, o Rafael Mira situaron a Valencia como un referente nacional en el campo de la música de vanguardia. Durante la Transición española, este tipo de lenguajes artísticos minoritarios encarnaban la modernidad culta y cosmopolita que le interesaba proyectar a las instituciones que se estaban creando en la nueva España de las autonomías. Es decir, estos artistas “raros”, que bebían de movimientos como Fluxus y corrientes como el minimalismo norteamericano o la electroacústica centroeuropea -algunos incluso habían sido alumnos de Iannis Xenakis, Luciano Berio o Yoshihisa Taïra-, tuvieron su espacio de reconocimiento público.
Es cierto que el momento actual no puede ser más diferente. Las inquietudes intelectuales de nicho ya no ofrecen réditos políticos en un contexto cultural que sacraliza la contabilización obsesiva de datos y que por tanto deja en la cuneta a las expresiones artísticas que no mueven cifras interesantes de público.
Pero una cosa es que no haya focos alumbrando, y otra muy distinta que no haya nada que iluminar. Afortunadamente, el interés de las nuevas generaciones por la experimentación sigue latiendo muy fuerte en el subsuelo. En Valencia concretamente surgen constantemente colectivos y espacios culturales independientes cuyo único objetivo es agitar el avispero de la experimentación. Son espacios de pura promiscuidad creativa, en los que se establecen multitud de combinaciones posibles entre un número limitado de artistas inquietos.
Un recopilatorio para saber qué se está cociendo
A través de Culturplaza tratamos de dar voz desde hace años a proyectos musicales performativos como Caro Kann, a colectivos como Nvcli y a espacios como Pluto, La Mina o El Consulado. Pero hay mucho más. Una buena manera de “ponerse al día” con lo que se está cociendo ahora mismo en la marmita del underground experimental es asomarse al recopilatorio Perpetual Scenio que saldrá a la luz el 19 de febrero gracias a la colaboración entre el colectivo Sindicato Circular y el sello discográfico Dominio. Se trata de un recopilatorio de 20 piezas sonoras que trazan “la instantánea de una constelación heterogénea de prácticas experimentales en su dimensión sonora, visual y performativa”.
De forma paralela a su publicación en Youtube, este conjunto de temas se presenta también como un doble CD en formato Super-Jewel Box, de edición limitada a 100 copias, con ilustraciones de Zirtte y un doble poster diseñado por Zoe Moreno.
El título Perpetual Scenio hace referencia a la forma de trabajar del colectivo Sindicato Circular: un marco de creación compartida basado en el intercambio continuo de ideas, técnicas y herramientas, donde el riesgo y la experimentación son valorados y la apertura a nuevas voces forma parte del proceso.
¿Quiénes son?

- Niebieska
Dominio funciona principalmente como sello discográfico al frente del cual encontramos a Patricia F. (La Plata, Luz Verdadera, Niebieska), Estela Hernández (Estela Esperanza) y Miquel Martínez (Fantastic Explosion). “Una de nuestras motivaciones para montar el sello es que veíamos cómo muchos proyectos interesantes de nuestro círculo de amistades acababan publicándose de forma independiente, y pensamos que contar con una plataforma común no solo facilitaría y amplificaría la visibilización de esos lanzamientos, sino que también permitiría que las distintas publicaciones se reforzaran entre sí y ayudaran a construir un imaginario de lo que ocurre en Valencia a nivel musical”, aclaran.
Por su parte, Sindicato Circular se define como “una plataforma de difusión de proyectos artísticos y organización de eventos de música experimental/performances o ciclos de cine de temáticas contraculturales o controvertidas”. Se fundó inicialmente en 2023; el grupo inicial estaba formado por Kira Pérez (Diàleg Obert, Lagështia), Pau Bruñuel (Anno Solar, Cenotaph, Lagështia, ÑÑÑ) y Mario Pytark (Anno Solar, Cenotaph, Lagështia, Massengrab, Niebieska), a los que posteriormente se unirían Patricia F., Zoe Moreno (Lagështia), Arianna Gabrielli, Jeri Robles (Jerikavia), Kae Oria (Krystales), Irene Santiago Izard (Manantial Doncella), Mario Lledó (Archivo Límite), Cristian Nik Ballester (Anno Solar), Miguel Molina (Eros Migo, Matacandil), Paule Cerdá Llorente (Sueño Gris, Purgatorio), Carlos G. Meseguer (Anno Solar, Bodyshopper, Orquesta Arcoiris), Martina Polo, Anhella (Sueño Gris, llum y anhella) y Llum Tourdion (Matacandil, llum y anhella), Clara Invisible, Pau Vigilant (HiraHira Violence Club), Raúl Garcia (Saude) y Cora Novoa (Algo de verán).
“En conjunto abarcamos diversos campos artísticos como la música, la performance, las artes plásticas, el teatro, la escenografía, el diseño gráfico y el cine”, señala Patricia F, a la que preguntamos también si entre sus fuentes de inspiración figuran corrientes de vanguardia internacional estrictamente contemporánea, como le ocurría a los compositores experimentales españoles de los 70 y los 80 con la música electroacústica o el minimalismo. “Quizás no nos estamos fijando tanto en movimientos recientes, pero creo que sí seguimos teniendo mucha influencia de corrientes anteriores como fluxus, el accionismo vienés, las ideas de Antonin Artaud, el japanoise de los ochenta, la no wave de Nueva York o el colectivo Tenjō Sajiki de Terayama”.

- Jerikavia
Improvisaciones circulares
Hasta el momento, Sindicato Circular ha organizado eventos principalmente en Valencia (en espacios como Electropura, Madame Mim y próximamente también en Barraca), aunque también en otras ciudades como Barcelona, Madrid, Zaragoza, Amsterdam, Łodz, Berlín y Leipzig, siempre tratando de huir de los convencionalismos y partiendo de un punto de vista más experimental en lo escénico.
Unas de las actividades más destacables que llevan a cabo son las Improvisaciones Circulares; una programación mensual donde tienen la oportunidad de improvisar con el sonido, el cuerpo y el espacio. En estos eventos se trabajan elementos como la escucha activa, el uso del silencio como elemento sonoro, el respeto a los tiempos y al espacio, y la aceptación del caos como parte de la experiencia.
“Entendemos la música como una práctica viva, atravesada por el contexto y las relaciones entre quienes participan, y no como un producto cerrado orientado únicamente a su consumo”, concluyen.

- Anno Solar