Cada equis años rebrota en Elche la polémica de la participación de las mujeres en las representaciones del Misteri d'Elx, La Festa. Y cada equis años rebroto yo con el mismo argumento de siempre: no existe ninguna razón de peso para que niñas o pre-adolescentes hagan los papeles femeninos en las representaciones (no sé si incluir los angelitos). Esta vez la controversia viene, según ha adelantado el diario Información, de la Junta Rectora del Patronato que se ha opuesto a que las mujeres formen parte de la Escolonía del Misteri, algo que se instauró en los años ochenta y que cayó en desuso hace dos décadas; no sé el porqué. Ya no hablamos por tanto del 'sagrado' veto a que la mujer forme parte de las representaciones... ni siquiera en La Escolanía.
En aras a la sacra tradición en los sectores más inmovilistas que giran en torno a la organización de La Festa se anatemiza cualquier opción de cambio porque así lo manda la tradición desde el siglo XV, época que pervivió en el barroco donde la mujer estaba absolutamente vetada de la escena pública. Los papeles femeninos de las obras de Shakespeare los hacían hombres. Y en la ópera determinados papeles se interpretaban por "castrati", hombres castrados en su niñez para conservar la voz aguda. En el Misteri también se contrataron hasta que la Iglesia lo prohibió a principios del siglo XX, 1902, con el papa León XIII. ¿Se rompía así una tradición o una barbarie? Yo creo que más bien lo segundo.
Hace ya años los mozos de Manganeses de la Polvorosa, Zamora lanzaban una cabra desde el campanario del pueblo siguiendo un rito ancestral. Se cortó de cuajo en el año 2.000 tras miles de protestas en toda España de animalistas y ecologistas. Lo mismo que sucedió, años después, con la salvajada del Toro de la Vega en Tordesillas: una tradición que databa desde mediados del siglo XV. Pongo ejemplos extremos para expresar simplemente que las "tradiciones" cambian.
Muchas mujeres en los siglos XIX y XX tenían que firmar con seudónimos masculinos porque recaía sobre ellas el estigma de la exclusión en el ámbito de la cultura. No digamos ya en las artes plásticas. Ahora se están haciendo muchos esfuerzos por recuperar a las mujeres creadoras y silenciadas a lo largo de los siglos: la pintora Artemisia Lomi Gentileschi, siglo XVII, es un paradigma que ha abierto las puertas a las investigaciones académicas. Todo eso ha cambiado, afortunadamente porque al fin y al cabo la cultura no es otra cosa que "el espíritu del tiempo"; Virginia Woolf.

- Prova de veus de la Escolania. -
- Foto: PEPE OLIVARES
El diálogo con los sectores esencialistas de La Festa, donde también hay dosis de paletismo, es casi imposible. Además de la sacro-santa tradición alegan que una voz blanca de niña es diferente a la de un niño, cuestión que ningún experto haya avalado, que yo sepa al menos. Habría que preguntárselo a Jordi Savall. Ni siquiera admitirían la participación de niñas y mantener por ejemplo una representación historicista con solo varones. Hay que recordar que el Misteri ofrece tres ensayos generales, 11, 12 y 13 de agosto, aunque el drama asuncionista se ejecuta el 14 de agosto (La Vespra) y el 15 (La Festa).
El tiempo corre en contra de los esencialistas porque en las fiestas populares la participación de la mujer ha ido exponencialmente en aumento: un ejemplo muy claro es la lucha de Fonèvol en Alcoy para la integración plena de las mujeres en las fiestas de Moros y Cristianos, las más emblemáticas de toda la Comunitat (que nadie se enfade). La organización surgió en 2003, fecha en la que las mujeres estaban vetadas hasta en los asuntos administrativos de las cábilas, no digamos ya en los puestos directivos. Algo parecido ha ocurrido con el Alarde de Irún donde las mujeres ya pueden desfilar como soldados tras décadas de luchas, incomprensión y penalidades. También en Guipuzkoa hay esencialismo rancio.
Claro que La Festa son palabras mayores: música a caballo entre lo popular y lo culto declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Hay que andar con tiento, sí. No se trata de herir sensibilidades. Pero hay que repensar. Tampoco se trata (craso error) de exhibir legislación en materia de igualdad como esgrimen las feministas. La participación de las mujeres en La Festa no es una cuestión de legalidad: es un asunto de pura lógica.
CODA: Una de las noticias importantes de la semana es la manifestación en Gaza contra la infame ocupación israelí...y contra Hamas¡¡¡¡¡ Hay por tanto disidencias con respecto a un partido, y su brazo armado, que al fin y al cabo solo aspiran a instaurar una dictadura teocrática para la Palestina ocupada, tutelada por Irán. Incluso a base de atentados salvajes como la matanza de octubre de 2023. Complejo. La única solución (imposible ahora) es la creación del Estado de Palestina; pero no en manos de Hamas.