Estrella Jover construye 'Orla', un fotolibro compuesto por recuerdos con birrete

Arte y fotografía

AL SALIR DE CLASE
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VALÈNCIA. Un solo flash y tu cara quedará para la posteridad. La foto de la orla es una imagen que te va a -intentar- definir para siempre, y que tus compañeros revisitaran acompañando tu facción sorprendida de decenas de anécdotas a tu lado. La orla es ese extraño momento por el que tienen que pasar todos los jóvenes que aspiran a pasar de curso, y que tienen que ver su imagen inmortalizada sobre un fondo blanco y que quedará para la posteridad. La fotógrafa Estrella Jover ha encontrado, en su vuelta a la vida estudiantil, un problema clave en la orla, y es que es una fotografía que intenta definir a los estudiantes, pero que se queda muy corta de representar quiénes son.

Es por ello que, con su cámara en brazos, ha decidido componer su propio libro de graduación a través de Orla, un fotolibro en el que pretende ahondar en la parte más personal y emocional de sus estudiantes. Buceando en sus hobbies, comprendiendo sus pasiones y dejando que se definan a ellos mismos, reúne en este trabajo a Silvia, Alejandro, Daniela, Ona, Liz, Xueyi, Gonzalo y Paula para reflejar quiénes son en su fotolibro, que crea gracias al acompañamiento de Ángela Fabra, la profesora de sus protagonistas. Así, adentrándose en la vida de los alumnos y alumnas de 1º de bachillerato del IES Tavernes Blanques, se atreve a reimaginar la orla de estos estudiantes desde la parte más emocional. 

 

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Orla era una tarea pendiente, un quitarme la espinita de poder crear un álbum de aula en el que salimos de la foto institucional del recuento de alumnado -ese pasar lista, presente- para crear un espacio de reflexión sobre la forma en que nos contamos y representamos en un momento tan decisivo como es la adolescencia”, reza la artista a través de sus redes sociales, un alegato que acompaña -de viva voz- con una historia sobre volver a ser alumna y profesora al mismo tiempo: “Venía de estar unos años trabajando como profe y ahora también estoy cursando un ciclo superior de fotografía. La tarea final era hacer un fotolibro, y a raíz de este ejercicio se me ocurrió montar un taller participativo que emplease la fotografía como herramienta dinamizadora de creación dentro del aula”, explica Jover.

 

De esta idea nace un fotolibro que “complementa la orla tradicional” para hablar de los alumnos como quienes son, mostrando un relato mucho más completo: “Para mí, este trabajo nace de conocer a los alumnos y de acercarme a ellos. Reflexionamos sobre la parte que se queda fuera de la foto de la orla, que es institucional y muy normativa. Con Orla genero un espacio en el que intento representarles un poco desde el punto personal”. Un trabajo que lleva a cabo precisamente con la generación más retratada de la historia, acostumbrada a tener constantemente un móvil en la cara y que ha llegado hasta a tomarse selfies.

 

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“Partimos de la parte más personal de los alumnos, construyendo una narrativa que tiene que ver con su intimidad. Aparece representada la letra de los alumnos, que es algo muy memorable, y además detalles que nos permiten conocer a la persona retratada”, señala Jover, que contempla este nuevo proyecto tanto como profesora como alumna. El proyecto lo crea también desde su faceta como fotoperiodista, y de hecho señala que todas las fotografías se hicieron con apenas diez minutos por alumno, una fluidez que le viene dada tras “varios años dedicándome al mundo vertiginoso de la prensa”.

 

“Las fotografías se tomaron en diez minutos con un acuerdo previo entre nosotros, y una conversación posterior a la fotografía también. Lo interesante es poder ver la nueva parte desde la que se retratan y poder acceder a estas historias dentro del aula con el disfraz de fotógrafa”. Un disfraz que se pone cuando espera con mucho cariño los resultados del colodión, cuando se cuela con una cámara en las fiestas de su pueblo y que le queda ideal ahora que ha pasado también por el mundo de ser tanto docente como alumna. En cualquiera de sus versiones, la cámara le acompañará para ser el reflejo vivo de sus experiencias, capturadas siempre a golpe de flash. 

 

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