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Jorge Martínez ‘Aspar’: «Crear algo diferente me llena desde un punto de vista personal, no económico»

El alcireño Jorge Martínez 'Aspar', cuatro veces campeón del mundo, ha pasado de conquistar circuitos a forjar campeones. Tras 47 años en el motociclismo, su Aspar Team ha formado al 32% de la actual parrilla de MotoGP. Con 150 alumnos, seis equipos de competición y un plan muy claro de expansión internacional, su proyecto en Guadassuar aspira a convertir a Valencia en la capital mundial del motociclismo

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Si a Jorge Martínez ‘Aspar’ (Alzira, 1962) —su segundo apellido es Salvadores— le hubiesen dicho cuando se retiró en 1997 que casi treinta años después iba a continuar siendo un actor relevante en el motociclismo mundial, no se lo habría creído. Y menos aún que lo iba a ser desde Guadassuar, a pocos kilómetros de su Alzira natal, donde tiene su base de operaciones: el Aspar Circuit. Tras la verja se despliega su imperio: pistas de asfalto y tierra, boxes profesionales y las oficinas donde el cuatro veces campeón mundial (1986, 1987 y doblete en 1988) trabaja con la satisfacción de ver cumplido un sueño. Su proyecto, el Aspar Team, nació en 1992, cinco años antes de su retirada, y ha superado una carrera de obstáculos hasta convertirse en el equipo privado con la estructura más grande y los mejores resultados del mundo del motociclismo.

«Después de tantos años, lo que me mueve es la pasión», subraya el alcireño. Desde los doce años, Aspar era un gran aficionado a las motos y no se perdía ninguna carrera. A los dieciséis comenzó a correr y, un año más tarde, ya conquistaba su primer campeonato: la Copa Bultaco Streaker (1979). A partir de entonces creció su palmarés hasta convertirse en el cuarto piloto español más laureado, solo por detrás de Ángel Nieto, Marc Márquez y Jorge Lorenzo. Aquel niño que no se perdía ninguna carrera sigue ganando títulos mundiales. Solo que ahora lo hace desde los boxes.

En sus inicios, el expiloto era un hombre orquesta: «Era el propietario del equipo, el piloto del equipo y el que buscaba patrocinadores», indica. Sin embargo, la transformación definitiva llegó en 2017, momento en el que tuvo que tomar «decisiones difíciles» y aportar «mucho patrimonio personal» para buscar un proyecto de futuro diferente: «Quería que hubiese tanto formación de pilotos como de equipos».

El expiloto adquirió el circuito de Guadassuar —iniciativa de un promotor que no pudo rentabilizarlo— con la ayuda de empresarios que ahora son sus socios: Juan Roig, Vicente Llàcer (Ática), el banquero Paul Gomero y las empresas Gaviota y Valresa. El Aspar Circuit fue inaugurado hace un año y medio, aunque tuvo que estar tres meses cerrado por la Dana del 29 de octubre de 2024: «Nos hizo mucho daño. El circuito solo se inundó, pero la catástrofe destrozó la academia de mecánicos de Alfafar». 

La infraestructura es prácticamente la misma que se encontraron al comprar la finca, pero Aspar la transformó por completo. Hoy, el complejo cuenta con cuatro pistas especializadas: la de tierra para practicar derrapes, la de tecnificación para jóvenes talentos, la de karting y la principal, donde entrenan los mejores pilotos del mundo. A esto se suman las oficinas, el restaurante y los boxes profesionales. En una de las paredes, una gran fotografía de su amigo y paisano Adrián Campos, expiloto de F1 fallecido repentinamente hace cinco años.   

Dentro alberga una escuela de pilotos (alrededor de 150 alumnos) y una escuela de mecánicos (80 alumnos) que tiene su centro de formación en Alfafar. El circuito organiza un campeonato propio y cuenta con seis equipos de competición que disputan los campeonatos de España de doce y catorce años, el campeonato de Europa, el campeonato del mundo júnior, el mundial de Moto3 y mundial de Moto2. Llegar a MotoGP con su equipo no está en el horizonte inmediato, pero tanto Aspar como sus sponsors aspiran, en un futuro, a volver a competir en la categoría reina. Si eso ocurre, la licencia del equipo pertenecería a CF Moto, la multinacional china con la que trabaja Aspar Team, mientras que el equipo valenciano aportaría los pilotos: «La previsión es que el valor de MotoGP suba muchísimo y en un futuro les gustaría que nuestros pilotos corriesen ahí». 

Aspar guarda en el Circuit sus mejores recuerdos, tanto en su despacho como en el museo, donde también están los de los mejores pilotos que han pasado por el Aspar Team, desde Álvaro Bautista (subcampeón del mundo en 2008) hasta Julián Simón (campeón del mundo en 2009). Desde el inicio del proyecto, el 32% de la parrilla de MotoGP ha pasado por el Aspar Team, lo que le produce una «satisfacción enorme». Hace ocho años era «muy difícil» llegar a ese punto. Hoy, muchos campeones del mundo eligen su circuito para entrenar, algo que, como se refleja en su cara, le llena de orgullo.

Llegar a la cima del motociclismo

El mundo del motor se ha encarecido enormemente. En sus inicios, Jorge corría las carreras con «una moto de calle prácticamente» hasta que se convirtió en un piloto profesional. Aun así, existe una gran diferencia respecto a lo que viven los niños hoy en día: para poder llegar a competir en MotoGP, un niño de doce años «cuesta más de 100.000 euros; el de catorce, más de 150.000, y el de dieciséis más de 250.000 euros». 

 

Este encarecimiento también afecta a Dorna Sport, la organizadora del Mundial. Para controlar costes y garantizar la igualdad entre equipos, Dorna no permite que los pilotos entrenen con sus motos del campeonato, ya que cada equipo tiene medios diferentes. Además, también se suman los sponsors, muy importantes para mantener el equipo y para mantenerse el propio piloto. En Europa, encontrar patrocinios es cada vez más complicado: «Ha caído en picado. Antes hablabas de millones y ahora hablas de 100.000 o 300.000 euros». 

Es por ese motivo que con su proyecto becan a los mejores pilotos en diversas categorías: de seis a diez años, de diez a doce años y de doce a catorce años. Sin embargo, en la de seis a diez años tan solo escogen a los más mayores, ya que a los más pequeños se les enseña que las minimotos son para divertirse, para jugar. Al preguntarle por las competiciones de base, a Aspar le brillan los ojos cuando habla de los niños de seis años rodando en el circuito: «Es precioso verlos».

El modelo de escuela es similar al de las academias de fútbol: seleccionan a los mejores pilotos y asumen el coste de su formación, haciendo un plan a varios años y gestionando todo lo que conlleva competir en carreras. El riesgo es que otros equipos pueden fichar a esos jóvenes pagando los derechos de formación, y cuando se hacen mayores de edad «ya es otra historia», subraya Aspar.

La amplia estructura de la escuela les ha permitido formar no solo a jóvenes y niños españoles, sino también a chinos, japoneses, colombianos o argentinos, entre otros. Y es que España se ha convertido en el lugar de referencia en el mundo del motociclismo, y Aspar asegura con orgullo que con su equipo están intentando que Valencia sea el «mejor lugar para formarse a nivel mundial». Jorge Martínez sonríe al hablar de los pilotos extranjeros que eligen su circuito para entrenar: «Muchos que se han formado conmigo ya no son míos, pero han decidido quedarse en Valencia a vivir». 

Caminar por las instalaciones significa encontrarse con todo tipo de pilotos, desde aquellos profesionales que salen en la televisión hasta los más pequeños que están ilusionados de entrenar allí. Pero no solo niños, también niñas. Es poco habitual ver a las mujeres en el mundo del motor, pero existe un pequeño porcentaje que se forma y sueña con llegar al campeonato del mundo. María Herrera, una de las pilotos del Aspar Team, llegó a ser campeona del mundo en la categoría de moto eléctrica, donde competían tanto hombres como mujeres. Las competiciones de base sí que son mixtas, pero desde 2024 está en marcha un campeonato a nivel mundial exclusivo para mujeres, lo que Aspar considera un «acierto» para el crecimiento de las pilotos en el circuito.

A unos 34 kilómetros de Guadassuar está la academia de formación de mecánicos del proyecto: Aspar KSB Technical Academy. Se sitúa en Alfafar y también fue destrozada por la Dana, donde los daños fueron mucho más grandes que en el circuito: «El agua llegó a los dos metros. Tuvimos suerte porque casi perdemos a un técnico, que rompió el techo y durmió toda la noche arriba», recuerda el excampeón. Estuvieron cerrados entre cuatro y cinco meses, aunque pudieron continuar con la formación en las aulas que les prestó la Universidad de ESIC, mientras las prácticas las hacían en el Aspar Circuit. 

La escuela ofrece un ciclo de dos años de formación en el que priorizan la práctica por encima de la teoría (un 80% frente a un 20%). Los conocimientos se basan en el funcionamiento de un box durante un Gran Premio, de manera que los alumnos realizan las prácticas en situaciones reales de competición y, en ocasiones, con pilotos del Mundial. Actualmente son sesenta alumnos haciendo la formación profesional de mecánica en la Aspar KSB Technical Academy y con el máster se suman veinte alumnos más.

El salto internacional

El expiloto siempre recordará 2024. No solo por la inauguración del circuito y su estructura, sino por el impacto internacional que adquirió su proyecto. China fue el primer país en interesarse para trabajar con ellos. En concreto, fue la multinacional china CF Moto, que se encuentra en más de cien países y tiene un crecimiento de entre el 25% y el 30% anual. A Aspar solo le salen palabras de admiración: «Es brutal. La fábrica parece un hotel cinco estrellas». 

  • Aspar Team, junto con CF Motos, ha puesto en marcha un proyecto que incluye un Aspar Circuit en China. 

Para el Mundial de 2024 ya tenían firmado el contrato con ellos, pero el dueño de CF Moto estaba desde 2022 detrás del Aspar Team, buscando un buen acuerdo. El equipo de Jorge Martínez contaba con KTM como partner y fue la propia entidad quien les comunicó el interés de la multinacional china: «CF Moto quería firmar para seguir en el Mundial solo si tenían un equipo ganador». La insistencia de los responsables de la empresa para ser los patrocinadores de sus motos provocó que los meses de negociación fueran «bastante duros». Había disparidad de opiniones: la multinacional quería que Jorge visitara sus fábricas antes de firmar, y él prefería hacerlo después. 

El proyecto con ellos nació para dos años (2024 y 2025) y el equipo de Aspar cumplió la promesa. En el Mundial de 2024 ya fueron campeones: «Ellos alucinaron. De golpe, entran con nosotros, somos campeones del mundo y hacemos récord de la historia de victorias del Mundial, más que Rossi y que Márquez en una temporada», explica. Las victorias de los pilotos de Aspar posicionaron a la marca en buen lugar a nivel mundial, por lo que el contrato se ha ampliado seis años más: «Estoy muy contento y ahora, aparte de las carreras, me tocará viajar más a China», destaca el expiloto.

Tendrá que volar más a menudo a China, concretamente a Hangzhou, una ciudad «avanzadísima» y que, en los últimos diez años, «nos han pasado por encima de una manera brutal», no solo para hablar de los patrocinios, sino para visitar la academia que han abierto allí. También habrá un Aspar Circuit en China. El proyecto conjunto surge en diciembre del año pasado, cuando los dueños de CF Moto visitaron las instalaciones de Guadassuar y supieron, desde el primer momento, que las querían replicar en su ciudad para «potenciar la educación del motociclismo en China». 

Y se pusieron manos a la obra. En un año crearon la academia y obtuvieron el terreno donde están construyendo el circuito. La escuela tiene el mismo concepto que la valenciana, con el nombre de Aspar, aunque la inversión corre a cargo de la fábrica de motos y Aspar se encarga de captar a los mejores pilotos para ganar los campeonatos. Jorge Martínez ya la ha visitado dos veces con algunos de sus mejores corredores para contar su experiencia, y, a día de hoy, hay dos pilotos chinos viviendo en València: «El año que viene ya tengo a uno de ellos corriendo el Campeonato de España. Vamos a una velocidad bestial con CF Moto», resalta.

La mirada al futuro

Jorge Martínez 'Aspar' no sabe vivir sin mirar hacia delante. Así lo ha demostrado durante los 47 años que lleva en el motociclismo, tanto corriendo como dirigiendo un proyecto. Su despacho y su museo guardan los trofeos de su pasado como piloto, pero es en el Aspar Circuit donde se construye su futuro cada día. Como dice él: «Me quedan retos todos los días; lucho todos los días para hacer algo diferente». 

Su reto actual, además de retomar las victorias de su equipo en la vuelta a los campeonatos, es continuar mostrando su proyecto y estructura a los países extranjeros interesados en el motociclismo. El siguiente destino: Estados Unidos. Tal y como le sucedió con CF Moto, una visita al Aspar Circuit inició la idea de replicar la estructura en las tierras americanas. El interés se consolidó a partir de la llegada a la escuela de algunos de los mejores pilotos americanos. De hecho, uno de ellos, de doce años, corre con el Aspar Team este año.

El empresario alcireño ya está manteniendo conversaciones con un empresario estadounidense, quien también visitó las instalaciones de Guadassuar y tuvo claro que quería crear ese modelo en su tierra: «Han visto cómo se hace todo y estamos hablando de cómo podemos hacerlo, también para poder ir nosotros a dar alguna clase allí». Sin embargo, para crear un proyecto grande son necesarios muchos factores y, sobre todo, una estructura humana, ya que «no hay tanta gente como para replicar esto por tantos sitios. Es un tema de ir poco a poco», apunta Aspar.

Antes de ese empresario, el expiloto ya había tenido contacto con Estados Unidos a través del tres veces campeón del mundo en los años noventa Wayne Rainey. El de California contactó con él para que probara a sus cinco mejores pilotos, porque él, en Estados Unidos, también ayuda a los jóvenes con la Federación Americana. Para sorpresa de Aspar, el nivel era muy inferior comparado con los suyos; «fatal» es la palabra que le venía a la cabeza. Sin embargo, después de un tiempo en el Aspar Circuit y siguiendo los pasos de la escuela, el expiloto americano volvió a llamarle para felicitarle por ser la referencia en formación: «Esas cosas son las que te llenan desde un punto de vista personal, no económico».

«La clave del éxito reside en la pasión y la constancia». Es una de las frases de Aspar que se puede leer en las paredes de sus instalaciones y que representa muy bien al expiloto valenciano. Con su constancia, su visión de futuro llega a muchos más países además de China y Estados Unidos. Junto con su equipo está pensando en replicar la estructura en los Emiratos Árabes —«tienen interés»—, en México o Colombia e Indonesia, el único país del mundo donde el motociclismo tiene más interés que el fútbol. Sin embargo, el principal elemento que necesitan para poder replicar el proyecto es un circuito, como en Estados Unidos o en Indonesia: «Evidentemente, nosotros lo que estamos buscando son países donde ya existe el Mundial».

Por otra parte, al valenciano le gustaría añadir próximamente una masía en su complejo. Con la internacionalización del equipo y la posibilidad de que muchos jóvenes extranjeros se trasladen a Valencia con motivo del motociclismo, a Aspar le gustaría construir una residencia en la que «ojalá» puedan quedarse unos treinta pilotos —o chavales como los llama él— de cualquier lugar del mundo. La masía se situaría en un viejo edificio situado junto al circuito, que se rehabilitaría. Igual que hacen los clubes de fútbol, el Aspar Team contempla llegar a un acuerdo con algún colegio y universidad para que los jóvenes que duerman allí puedan compaginar sus estudios con su dedicación como pilotos profesionales, que engloba muchas horas de entrenamiento. 

«Estamos yendo muy deprisa, pero estoy muy contento», dice el expiloto, que si una cosa ha sabido hacer en la vida es correr. Cree que estaba «como una cabra» al haber comenzado el proyecto cuando todavía era piloto y haberlo hecho crecer a pesar de todas la dificultades, incluso las más recientes a raíz de la Dana. Para el alcireño lo más importante es dejar su legado: «Mi visión, como dice Juan Roig, es dejar el legado, que mi nombre y mi estructura puedan seguir cuando yo no esté». Más allá de los beneficios económicos, lo que más le llena a Jorge Martínez es poder tener un plan de futuro, de formación: «En este momento, yo ya estoy pensando en el 27». Su grupo empresarial, formado por el Aspar Team y Aspar Circuit, cuenta con unos 115 trabajadores, muchos de ellos gente ‘de casa’, con lo que cree que ha conseguido la cuadratura del círculo: «Nuestro circuito, nuestra escuela, nuestros equipos, nuestro propio campeonato».  

* Este artículo se publicó originalmente en el número 133 (febrero 2026) de la revista Plaza

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