ALICANTE. La campaña electoral del Colegio Territorial de Arquitectos de Alicante (CTAA) ha encontrado en las pensiones de este colectivo profesional uno de sus puntos más sensibles. Lo que en principio parecía una diferencia programática más entre las candidaturas de Carlos Sánchez y Belén Pallarés se ha convertido, en los últimos días, en una cuestión de primer orden para una parte relevante de los colegiados, especialmente para los arquitectos sénior y para quienes han desarrollado su carrera vinculados a mutualidades profesionales. Un asunto que ha obligado incluso a enmendar uno de los programas que se votarán desde el próximo miércoles, 20 de mayo, cuando arranquen las votaciones telemáticas.
El contraste entre ambas candidaturas es claro. El programa de Carlos Sánchez, con Fernando Valderrama como candidato a secretario, dedica un apartado específico a la etapa sénior y a la situación de los profesionales que afrontan su jubilación con incertidumbre. En concreto, la candidatura plantea impulsar, desde el CTAA, un mecanismo que permita a los profesionales que han estado cotizando en mutualidades pasar sus aportaciones al régimen general de la Seguridad Social. Es decir, promover una pasarela con la que trasladar las cotizaciones que se hayan desarrollado en la Hermandad Nacional de Arquitectos (HNA) al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), apoyando así una demanda de numerosos colegiados afectados por desventajas en la gestión de sus jubilaciones, quienes están reclamando información y asesoramiento al respecto.
Por otro lado, el programa difundido por la candidatura de Belén Pallarés, en la que repite como candidato a secretario el actual titular del cargo, Pablo Moreno, no incorporaba ningún apartado específico sobre esta cuestión, pese a que desarrolla bloques sobre gestión, defensa profesional, relación con la Administración, visado, formación, herramientas colegiales, cultura y una mayor apertura del colegio a la sociedad. Una omisión que no pasó desapercibida para los colegiados. Y es que, según ha podido saber Alicante Plaza, el delegado de una asociación de arquitectos que apuesta firmemente por dicha pasarela al RETA informó a sus miembros sobre las diferencias programáticas, señalando esa omisión en el programa de Pallarés y levantando con ello cierta polémica en el colectivo.
La asociación no pedía el voto para ninguna candidatura. Sin embargo, invitaba a sus asociados a informarse sobre la postura de ambas al respecto y la reacción fue inmediata. Un debate que se extendió entre el colectivo y que convirtió la pasarela al RETA en un elemento de campaña difícil de esquivar.

- Carlos Sánchez y Belén Pallarés en sus imágenes electorales
Las posiciones de partida
La apuesta de la candidatura de Sánchez por proteger a los arquitectos más mayores quedaba clara desde el inicio en el programa y en sus actos de campaña. “El colegio debe acompañar a quienes se acercan al final de su vida profesional. Todos conocemos las dificultades que están atravesando muchos compañeros en el momento de su jubilación y la importancia que tiene ahora mismo la propuesta de pasarela HNA/RETA. Queremos que el colegio pueda actuar sin condicionantes y convertirse en una voz independiente, capaz de ofrecer información fidedigna”, afirma la página web de la candidatura de Sánchez.
“Ese acompañamiento es una obligación. Muchos compañeros confiaron hace 30 años en el criterio que les trasladó el colegio, y hoy se encuentran en una situación compleja. Lo mínimo es darles voz y ofrecerles un asesoramiento personalizado, para que puedan tomar una decisión libre y con toda la información disponible”, prosigue.
Por su parte, el programa de Pallarés no contemplaba este asunto. Sin embargo, el resumen de propuestas publicado por este diario atribuye a su candidatura una “posición clara sobre la pasarela al RETA”, en línea con el criterio del Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España (CSCAE), que es favorable a una pasarela voluntaria y universal con seguridad jurídica para todos los colegiados.
Se trata de una propuesta de nueva incorporación con la que se enmendaba su postura inicial al trasladar dicha información a este medio por parte de representantes de la propia candidatura, pero que no constaba entre las incluidas en el programa difundido durante la campaña y de manera oficial por el CTAA.
División en la Junta Directiva
Ese matiz no es menor. En un proceso electoral ajustado y con una Junta Directiva saliente totalmente dividida, la diferencia entre llevar una medida en el programa desde el inicio o incorporarla al discurso después de comprobar su impacto entre los colegiados afectados puede tener lectura política. Especialmente en una cuestión tan delicada como la jubilación de arquitectos que durante años confiaron en sistemas alternativos y ahora reclaman una salida que les permita acceder a pensiones dignas.
El asunto también tiene una derivada institucional. La candidatura de Pallarés se identifica con la continuidad de la etapa de Emilio Vicedo, presidente saliente del CTAA y apoyo de esa lista, mientras que la de Sánchez cuenta con miembros de la actual Junta que reclaman una orientación distinta para el colegio. En ese contexto, la posición real que adopte la futura Junta sobre la pasarela RETA-HNA no será solo una declaración programática, sino una prueba de hasta qué punto el colegio está dispuesto a situarse del lado de los colegiados afectados en uno de los debates más sensibles de la profesión.
Un aspecto vital
La candidatura de Sánchez ha hecho de esta cuestión un compromiso explícito. La de Pallarés, por su parte, ha terminado incorporándola a su mensaje electoral después de que la ausencia del tema en su programa generara inquietud entre los arquitectos sénior. Ahora, serán los colegiados quienes valoren si esa precisión llega a tiempo y con suficiente fuerza, o si la diferencia entre ambas posiciones revela dos grados distintos de compromiso ante un problema que para muchos arquitectos no es teórico ni corporativo, sino estrictamente vital.