ALICANTE. La planta comercial de Alicante se queda sin otro de sus activos de mayor trayectoria: la floristería La Orquídea. El negocio situado en el número 4 de la calle Cándida Jimeno Gargallo, en su confluencia con la calel Bailén, bajó la persiana a principios de mayo, ante la jubilación de sus propietarios, Miguel Ángel Giménez y Asun Córcoles. El establecimiento abrió sus puertas en 1961, con lo que su cierre pone fin a un viaje de 65 años dedicado a la atención al público y a la especialización en los arreglos para ceremonias.
Eso sí, el local que ha albergado su profesionalización durante toda esa etapa no permanecerá desocupado durante mucho tiempo. De hecho, ya tiene relevo conocido. Se trata de un negocio de otro ámbito distinto: el de la hostelería. El espacio se convertirá en el nuevo centro de operaciones de la cafetería Donatella Coffee & Matcha, reconocida por sus donuts de gran tamaño, acompañados de una amplia variedad de 'toppings' como complemento.
De este modo, Donatella da el salto desde su antiguo emplazamiento, en el centro comercial Bulevar Plaza, en la avenida de la Estación, en busca de una ubicación todavía más céntrica, a tiro de piedra del Teatro Principal y de la avenida de la Rambla. Su próximo estreno (todavía sin fecha conocida) acompañará al aterrizaje de otro próximo inquilino justo en el local contiguo. Se trata de la heladería Fraganti, del grupo Infraganti, que toma el relevo de otro negocio veterano. Su llegada se produce, en concreto, en sustitución del estudio fotográfico Novo Foto, después de 30 años de actividad.
Los dos cierres conllevan el avance de la hostelería en un ámbito próximo a la calle Castaños y que, además, también pasa por ser uno de los puntos más transitados del Centro Tradicional al situarse frente a la sede de la Casa de la Festa y del Museo de Fogueres.
Al tiempo, el adiós de ambos negocios se suma a las despedidas de otros comercios históricos que se han precipitado en el entorno en los últimos meses -en gran medida, por falta de relevo generacional-, como el de la papelería Eutimio, en la calle Tomás López Torregrosa, o el de la tienda Gourmet La Granadina, en la calle Gerona.
