ALICANTE. Vox no da su brazo a torcer. El partido que preside Santiago Abascal pretende mantener su propuesta de plan de trabajo respecto al desarrollo de la comisión de investigación constituida en Les Corts sobre las supuestas irregularidades registradas en la gestión y compra de las viviendas de protección pública (VPP) construidas por la cooperativa Residencial Les Naus en un solar municipal enajenado por el Ayuntamiento de Alicante entre 2018 y 2022, así como respecto al resto de VPP que se hayan desarrollado en esta legislatura.
En esa propuesta se incluye un requisito que los voxistas consideran irrenunciable: la comparecencia del alcalde de Alicante, Luis Barcala, para que ofrezca explicaciones sobre la intervención municipal en el desarrollo de esa promoción y aclare qué sabía respecto a la identidad de los compradores de los pisos de la promoción, entre los que se incluye la exconcejala de Urbanismo, Rocío Gómez, además de dos hijos y un sobrino de la exdirectora general de Organización Interna, María Pérez-Hickman (que ha regresado a su plaza de jefa de Contratación), dos arquitectos municipales y otros nueve funcionarios no vinculados con las áreas de Ubanismo, Contratación o Patrimonio (las que participaron en la tramitación de los expedientes de venta del solar y de concesión de licencia de obra).
Fuentes de Vox consultadas por Alicante Plaza apuntaron que Barcala debe exponerse ante la comisión sí o sí para responder a las preguntas que se le formulen con el fin de aclarar lo sucedido y, en su caso, depurar posibles responsabilidades políticas -a pesar de que el primer edil ya protagonizó una larga comparecencia ante el pleno de la corporación municipal, en febrero-, por lo que no prevén prescindir de su solicitud de asistencia ante la comisión que también habían planteado tanto PSPV como Compromís, pero no el Partido Popular (PP).
Así, la inclusión del primer edil alicantino en esa lista de comparecientes puede ser uno de los principales elementos de choque entre las dos formaciones del centro-derecha a la hora de cerrar un plan de trabajo compartido que pueda resultar aprobado por mayoría. Está por ver si puede producirse alguna aproximación y puesta en común antes o durante el desarrollo de la reunión de la mesa que preside esa comisión, prevista para el mediodía de este martes. Por el momento, fuentes del PP consultadas indicaron este lunes que las negociaciones continuaban abiertas, sin descartar ningún escenario.
Lo cierto es que el propio Barcala mostró su disposición a comparecer en la comisión de les Corts, así como en la constituida en el Ayuntamiento en relación a la misma controversia, a principios del mes de marzo. Con todo, no se ha vuelto a referir a esa posibilidad desde entonces. Y ningún otro representante del equipo de gobierno municipal ha llegado a aclarar si el primer edil mantiene ese ofrecimiento.
Sea como fuere, sí existiría acuerdo entre Vox y PP en la mayor parte de los representantes municipales que deberían acudir a la comisión. Los dos partidos coinciden en proponer al vicealcalde y edil de Asesoría Jurídica, Manuel Villar, así como varios representantes del extinto tripartito que gobernó en la ciudad entre 2015 y 2018 (la exedil de Hacienda y Patrimonio por el PSOE, Sofía Morales, y el exconcejal de Contratación por Compromís, Natxo Bellido) y los concejales del PP que les sucedieron en esas mismas áreas (Carlos Castillo y María Dolores Padilla), al margen del exconcejal de Urbanismo durante la pasada legislatura, Adrián Santos Pérez (Ciudadanos), de la propia Gómez, de los funcionarios vinculados con la compra de los pisos y de los técnicos municipales que sí tuvieron algún grado de participación en los expedientes.
Además, las dos formaciones también coinciden en la exclusión de dirigentes del Consell en esas comparecencias. Ninguno de los dos plantea la posibilidad de citar al expresidente de la Generalitat, Carlos Mazón; a su sucesor en el cargo, Juanfran Pérez Llorca; o la vicepresidenta primera y consellera de Vivienda, Susana Camarero, como sí proponen PSPV y Compromís. Así, la gran incógnita por despejar es cuál de los dos partidos -PP o Vox- acaba cediendo respecto a la participación de Barcala en la comisión, en un contexto en el que ambos partidos siguen sujetos a cierta relación de dependencia, toda vez que los populares requieren del apoyo de los voxistas para sacar adelante las iniciativas de gobierno que dependen de votación en les Corts, como los propios presupuestos autonómicos, por ejemplo.
Declaraciones en el juzgado
Entre tanto, al margen de la supuesta disputa política que pueda entablarse, sin que la comisión de investigación de les Corts haya tenido todavía ningún avance real, y sin que la comisión municipal haya contado más que con uno de los comparecientes invitados a participar en ese foro de análisis, el único escenario en el que sí pueden sustanciarse progresos a la hora de desentrañar las supuestas anomalías es el de los juzgados.
En esta línea, este miércoles está prevista una nueva ronda de declaraciones ante la jueza de la plaza número 5 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Alicante que instruye las diligencias. Entre los citados se incluyen los tres técnicos municipales que no acudieron tras su primera citación, fijada para el pasado 8 de mayo. Se trata de la jefa del servicio municipal de Gestión Patrimonial, Paloma Romero; del técnico de Gestión Patrimonial Pablo Torregrosa y el arquitecto jefe del departamento técnico de control de obras, Antonio Faura. Los tres están citados como testigos.
Además, en la misma jornada también se prevé tomar declaración -en este caso, en calidad de investigados (la figura que sustituye a la antigua imputación)- a la exedil de Urbanismo, Rocío Gómez; a Pérez-Hickman; al arquitecto municipal que compró uno de los pisos, Francisco Nieto; al funcionario autonómico de Vivienda que visó los 140 contratos de compra de los pisos (incluido el de su propia esposa, la arquitecta municipal Elsa Lloret), Roberto Palencia; y el administrador único de Fraorgi (la entidad gestora de la cooperativa), Francisco Ordiñana.
