ALICANTE. El Colegio Territorial de Arquitectos de Alicante (CTAA) se adentra en una nueva etapa bajo una nueva dirección: la que debe surgir de las elecciones el próximo viernes, 22 de mayo, después de que la junta directiva actual, presidida por Emilio Vicedo, haya agotado los dos mandatos de tres años cada uno como periodo máximo de permanencia establecidos en sus estatutos.
El relevo debe decidirse ahora entre dos candidaturas. Una encabezada por Belén Pallarés y otra por Carlos Sánchez. Se trata de una contienda que se aventura disputada, a la que están llamados a las urnas 1.511 colegiados de toda la provincia. Estas son algunas de las claves del proceso: las candidaturas en liza y sus principales propuestas.
Pallarés concurre con una propuesta de comisión permanente que quedaría compuesta por Pablo Moreno como secretario; Esther Berenguer como tesorera; Luis Navarro como vocal de Cultura; Paula Jornet como vocal por la demarcación de Alcoy; Antonio Galiano como vocal por la de Alicante; Prócoro del Real como vocal de Elche; Fran Blanco como vocal de Elda- Villena; Alberto Mengual como vocal de la Marina Baixa; y Elena Argilés como vocal de la Vega Baja.
Sánchez se acompaña de un equipo integrado por Fernando Valderrama como secretario; María José Ortega como tesorera; Maribel Requena como vocal de Cultura; Miguel Peiró como vocal de Alicante; José Amorós Gonzálvez como vocal de Elche; Andrés Morales como vocal de la Vega Baja; Juan José Pastor como vocal de Elda-Novelda-Villena; Julien Luengo, como vocal de la Marina Baixa; y Dolores Moltó como vocal de Alcoy.
Las dos candidaturas sintetizan sus propuestas recogidas en sus respectivos programas con el fin de facilitar que los colegiados valoren la alternativa que más se ajusta a sus intereses. En ambos casos, se pone el acento en la mejora de la interlocución con las administraciones y en la necesidad de lograr una mayor agilidad en la concesión de licencias, entre otros puntos.
En primer término, Pallarés plantea 10 puntos básicos. Son los siguientes:
1. Un Colegio que escucha y responde: La candidatura nace de la convicción de que el Colegio debe entender todas las formas de ejercer la arquitectura -proyectar, gestionar, investigar, enseñar, emprender- y dar respuestas reales a cada una de ellas.
2. Transparencia en la gestión: Se presentarán resultados económicos y de gestión de forma anual, clara y accesible, con revisión del modelo de tasas colegiales vinculado al coste real de los servicios.
3. Defensa activa de la profesión: El Colegio actuará ante el intrusismo profesional, apoyará a los colegiados en conflictos con promotores, constructoras y administraciones, y pondrá en marcha un Observatorio de Licitaciones para velar por condiciones justas en los concursos.
4. Mejor relación con la administración: Se extenderá el modelo de canalización de consultas técnicas a través del Colegio a más municipios, y se implantarán canales directos de interlocución con organismos de urbanismo, vivienda, patrimonio y costas.
5. Visado ágil y trámites más simples: Se establecerán los medios para consolidar plazos de visado de 48 horas (24 en certificados), con simplificación de documentación y mejora del seguimiento de expedientes en tiempo real.
6. Formación conectada con la práctica real: El programa formativo se orientará a herramientas concretas -inicio de la profesión, mejoras en la redacción de proyectos, digitalización, sostenibilidad, gestión empresarial- e incluirá un portal de empleo y talento arquitectónico.
7. Honorarios dignos a través del conocimiento: El debate sobre los honorarios profesionales es una preocupación real del colectivo. En un mercado liberalizado, la respuesta está en capacitar a los arquitectos. El Colegio impulsará formación empresarial y de gestión para que cada profesional pueda calcular con rigor sus costes, definir su propuesta de valor y fijar unos honorarios acordes a sus expectativas y a la calidad de su trabajo.
8. Posición clara sobre la Pasarela al RETA: El Colegio se suma a la posición CSCAE (Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España). La pasarela al RETA debe ser voluntaria y universal, con plena seguridad jurídica para todos los colegiados independientemente de sus años cotizados, y manteniendo la alternancia de las mutualidades. Estaremos atentos al proceso parlamentario y acompañaremos a los colegiados con toda la información necesaria para que tomen sus decisiones con plena garantías.
9. Herramientas e información al servicio del arquitecto: Se desarrollarán recursos de consulta técnica y urbanística con apoyo de inteligencia artificial, una base de información actualizada y un banco de recursos técnicos compartidos, incluyendo software y equipamiento.
10. Un Colegio presente en todo el territorio: La sede de Alicante se activará como espacio de referencia, pero la vida colegial -actividades culturales, encuentros profesionales e iniciativas sociales- llegará a todas las demarcaciones, con el vocal de cada una como actor principal y nexo directo con los colegiados.

- Los propuestos para la comisión permanente de las dos candidaturas. -
Por su parte, la candidatura de Sánchez plantea un objetivo general: "Queremos un Colegio que responda mejor y esté presente donde de verdad se necesita: en el ejercicio profesional, en la relación con las administraciones, en la defensa de nuestro trabajo, en la visibilidad de la profesión y en el acompañamiento a cada colegiado". Y, además, precisa otros nueve puntos programáticos esenciales. Son los siguientes:
1. Defensa de la profesión real ante Ayuntamientos con licencias bloqueadas: Nuestro programa no prevé simplemente una lacónica defensa de la profesión, sino que recoge un auténtico plan de acción escalonado cuando la situación lo exija. Hay Ayuntamientos que acumulan retrasos de más de 1 año en la concesión de licencias y el Colegio debe actuar como medio de presión. El plan de acción contempla desde la solicitud de datos con base en la normativa de transparencia para poder calibrar la envergadura del problema, hasta, entre otras cosas, la denuncia ante el Síndic de Greuges o ante los organismos de defensa de la competencia porque una Administración está impidiéndonos trabajar.
2. Defensa de la profesión en materia de criterios urbanísticos, ya que en la actualidad en multitud de casos ni están claros, ni son públicos ni coherentes. Los arquitectos necesitan seguridad jurídica a la hora de proyectar. Se proponen mesas de unificación de criterios con los Ayuntamientos y medidas subsidiarias para el caso de que aquellas no prosperen. Los arquitectos no pueden trabajar a base de consultas, necesitan claridad.
3. Honorarios dignos como premisa básica: Mediante el impulso del aterrizaje práctico de la Ley de Calidad de la Arquitectura, presión a la Administración para que adopte unos criterios realistas y objetivos de coste/dedicación, y guías de coste/dedicación para el propio colectivo.
4. Apuesta por la pasarela HNA‐RETA, dando voz y asesoramiento en la etapa sénior: Acompañamiento a los jóvenes desde el primer momento en todos los niveles (incluida la formación empresarial) y establecimiento de un puente permanente con la universidad. Integración de las mujeres en el colectivo a la vista de la brecha existente entre el número de mujeres estudiantes y el número de colegiadas.
5. Lucha contra el intrusismo profesional en todos los campos, ya que en muchos de ellos se ha convertido en patológico, como, por ejemplo, los cambios de uso.
6. Revisión económica de los precios y del protocolo de visado, automatizando procesos, como el visado del certificado final de obra.
7. Apuesta por la ECUV CTAA como fuente de ingresos alternativa y que no sale del bolsillo del colegiado.
8. Formación por itinerarios profesionales, siendo la básica y estratégica gratuita. Ampliación de servicios al colegiado, como por ejemplo la contratación de una póliza de responsabilidad civil colectiva.
9. Agenda de problemas particular para cada demarcación.