Alicante

El Colegio de Arquitectos elige presidencia partido en dos: tan dividido como el estudio La Errería

La pugna entre continuidad y cambio divide al colectivo en unas elecciones marcadas por tensiones internas y alianzas cruzadas con Carlos Sánchez y Belén Pallarés como candidatos

  • Carlos Sánchez y Belén Pallarés en sus imágenes electorales
Suscríbe al canal de whatsapp

Suscríbete al canal de Whatsapp

Siempre al día de las últimas noticias

Suscríbe nuestro newsletter

Suscríbete nuestro newsletter

Siempre al día de las últimas noticias

ALICANTE. El Colegio Territorial de Arquitectos de Alicante (CTAA) afronta su cita electoral ordinaria para elegir a la nueva Junta Directiva que regirá este órgano adscrito al Colegio de Arquitectos de la Comunidad Valenciana (COACV) por un mandato de tres años. Y lo hace con dos candidaturas en liza, que encarnan la fractura interna que ha estado abierta casi desde el inicio de este último periodo de gobierno.

El 20 de mayo comenzará el voto electrónico de los colegiados y, posteriormente, el 22 de mayo, se llevará a cabo la votación presencial en las sedes territoriales, que están divididas por comarcas. Una cita con las urnas a la que se presenta, de un lado, la candidatura encabezada por Belén Pallarés, en la que repite como aspirante a secretario el actual titular del cargo, Pablo Moreno y, por otro, el candidato Carlos Sánchez, con Fernando Valderrama optando a secretario.

La lista de Pallarés junto al actual secretario se identifica con la continuidad de la etapa del presidente saliente, Emilio Vicedo, quien no puede optar a la reelección al haber agotado dos periodos consecutivos. Sus defensores subrayan precisamente esa experiencia acumulada en la gestión interna del colegio y la voluntad de mantener una relación fluida con las administraciones públicas. Por su parte, la papeleta de Sánchez cuenta con el respaldo de varios miembros de la actual Junta Directiva, entre ellos Miguel Peiró, Maribel Requena y Pepe Amorós, quienes reclaman para el colegio un papel más reivindicativo ante los problemas cotidianos de la profesión.

Sin embargo, las diferencias programáticas y la repartición de los actuales dirigentes en ambas candidaturas no son el motivo de la fricción. El origen de la ruptura se remonta a 2024, un año después de revalidar Vicedo la presidencia, cuando se puso en cuestión la titulación de quien fuera asesora de Comunicación hasta ese momento, Aurora Domínguez, de quien el máximo dirigente del CTAA aseguró en una asamblea que era arquitecta, periodista y filósofa.

Según ha podido saber Alicante Plaza, ante las dudas de que así fuera, la entonces vocal de Cultura, Sonia Miralles, propuso requerir la correspondiente titulación, pero la asesora se negó a aportar dicha documentación, por lo que la mayoría de la Junta Directiva acordó resolver el contrato poniendo fin a la relación profesional entre Domínguez y la institución. De hecho, así consta en los acuerdos de la junta celebrada en diciembre de 2024, que se reflejan en el portal de transparencia del Colegio de Arquitectos, donde figura que el presidente, el secretario y el vocal de la Marina Alta se abstuvieron, mientras que el resto votó a favor de poner fin a la relación contractual con carácter inmediato.

Aquellos hechos evidenciaron dos formas distintas de entender la institución. Los que prefirieron no fijar posición en una cuestión especialmente sensible para un colegio profesional y la de quienes consideraron que una entidad de esta naturaleza no podía permitirse ambigüedades cuando estaba en juego la acreditación profesional. Así, este episodio y otras disputas en el seno de la junta provocaron que Miralles decidiera dejar sus funciones. Lo mismo que hicieran otros miembros de la Junta Directiva en el primer mandato, cuando Vicedo llegó a cambiar de secretario hasta en tres ocasiones en dos años, encontrando esta vez en Pablo Moreno al secretario más fiel, ya que se ha mantenido hasta el final de este periodo y, además, pretende repetir en la candidatura de Pallarés.

  • Emilio Vicedo, presidente del Colegio de Arquitectos de Alicante -

El caso del estudio La Errería

Desde aquel trance, la brecha no ha dejado de crecer. La división ha llegado incluso a ámbitos profesionales compartidos. El caso más llamativo es el del reconocido despacho noveldense de arquitectura La Errería, cuyos socios concurren ahora en candidaturas opuestas. Carlos Sánchez encabeza la lista alternativa, mientras que Luis Navarro figura como candidato a vocal de Cultura en la candidatura de Pallarés, junto a Moreno y con el apoyo de Vicedo.

Las diferencias de los programas

Más allá de las diferencias personales o profesionales que puedan existir, el enfrentamiento refleja dos modelos de colegio. El programa de Carlos Sánchez y Fernando Valderrama detalla punto por punto "un plan de acción para aquellos ayuntamientos que acumulen un retraso" que será activado "cuando la vía de la negociación no ofrece resultados". Así, entre sus prioridades figuran los retrasos en la concesión de licencias, una queja recurrente entre los arquitectos que ejercen a diario y que ven cómo la burocracia condiciona proyectos, clientes y plazos.

Por su parte, la candidatura de Belén Pallarés y Pablo Moreno apuesta por una línea continuista que aboga por "facilitar una relación directa, ágil y útil con la Administración, aportando soluciones que mejoren los procesos existentes” a través de la “implantación de canales directos de interlocución con administraciones". Pone el énfasis en que el colegio debe ser un espacio abierto y lo define como "un lugar donde encontrarse, compartir experiencias y generar vínculos entre arquitectos".

También hay diferencias en cuestiones sensibles para la profesión como la situación de los arquitectos vinculados a mutualidades. Sánchez incorpora de forma expresa en su programa el apoyo a la pasarela al RETA "dando voz a los colegiados que se encuentran en una situación de precariedad llegada su jubilación", mientras Pallarés no trata esta cuestión en su programa, pese a que el debate ha generado una notable movilización entre el colectivo.

Los perfiles

El contraste entre los perfiles profesionales también ayuda a explicar las sensibilidades de cada candidatura. Carlos Sánchez representa una arquitectura muy vinculada al ejercicio profesional cotidiano, al estudio, la obra, los encargos y los problemas que se encuentran los colegiados en su día a día. Su estudio acumula una importante trayectoria y múltiples reconocimientos como el primer premio de Urbanismo y Paisaje del COACV 2023 y ha sido seleccionado para los premios de arquitectura 2024 y 2025 del CSCAE y las Muestras de Arquitectura Reciente en Alicante, organizadas por el CTAA en varias convocatorias, siendo la última 2022-2023.

Belén Pallarés, por su parte, es un perfil más transversal. Recondujo su actividad tras la crisis de 2008 y ha desarrollado una exitosa trayectoria empresarial al frente de la heladería Livanti, situada al lado de la Concatedral de San Nicolás, que es considerada una referencia en Alicante y destaca entre las mejores de España. Ese recorrido le permite presentarse como una candidata con capacidad de adaptación y conocimiento de las dificultades que afronta cualquier actividad profesional en contextos económicos adversos. Su negocio también exhibe galardones tan notables como el primer premio Artisti dil Gelato 2025 o el solete de la Guía Repsol. Las urnas decidirán ahora qué modelo se impone.

Recibe toda la actualidad
Alicante Plaza

Recibe toda la actualidad de Alicante Plaza en tu correo

Innovación adjudica el parking del Muelle 5 a Digital Córner: suma 183 plazas más en el Puerto
La contrata de la zona azul de Alicante: dos recursos y 2,2 millones de ingresos anuales en juego