ALICANTE (EFE). El síndic de Greuges de la Comunitat Valenciana, Ángel Luna, ha trasladado a la Generalitat cerca de una veintena de recomendaciones y sugerencias para mejorar las precarias condiciones del centro de recepción de menores Alacant. Según una resolución firmada por Luna con fecha del 7 de septiembre, el Defensor del Pueblo valenciano recibió el 9 de diciembre del pasado año una queja de la plataforma de profesionales del sector social sobre la situación del centro de recepción Alacant debido, entre otros aspectos, a que tiene capacidad de 24 plazas oficiales para jóvenes de 6 a 17 años pese a que la ocupación media real se sitúa en torno a 43 menores diarios, con picos de más de 60.
Pese a ello, no se han ampliado las ratios de personal, no hay enfermero, se suceden impagos o retrasos a la plantilla y no se subsanan algunas deficiencias estructurales, todo lo cual genera situaciones de hacinamiento, insalubridad y falta de espacios adecuados, en opinión de la plataforma.
El síndic inició una investigación dirigiéndose a la Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia y pidiendo la colaboración de la fiscalía de Menores, además de cursar una visita al centro con fecha del pasado 8 de julio. Y finalmente ha trasladado a la Generalitat el deber legal de primar el supremo interés del menor y de adecuar el funcionamiento e instalaciones a favor de los niños, niñas y adolescentes. Al tiempo, remarca que no se debe prolongar la estancia en una residencia de recepción más allá del tiempo estrictamente necesario para el estudio de la situación personal, social y familiar de los menores y que hay que priorizar el acogimiento familiar sobre el residencial.
Tras incidir en que hay que colaborar con el síndic de Greuges facilitando la información que éste solicite y contestando en tiempo y forma a las recomendaciones, sugerencias o recordatorios, Luna ha planteado una adecuada planificación de los recursos en el centro Alacant para garantizar las necesidades de los menores, al tiempo que se potencien los programas y medidas de protección alternativas al acogimiento residencial subiendo el número de familias disponibles y su preparación.
Del mismo modo, recomienda adecuar las plantillas y flexibilizar los mecanismos para dar respuesta de forma ágil a las necesidades materiales (ropa, enseres, dinero de bolsillo, etc.) por la sobreocupación de los centros. Entre las sugerencias que plantea, figura intensificar el seguimiento y supervisión del funcionamiento del centro desde la dirección territorial en los primeros meses tras las obras de mejora, resolver la problemática de sobreocupación y garantizar un servicio de acogida y protección adecuado a las personas usuarias, en beneficio de éstas y del personal.
También insta a corregir los incumplimientos en la distribución de los espacios ocupados por los menores como las habitaciones y los baños, y dotar con personal estable los equipos de profesionales como psicólogos y trabajadores sociales tanto de los centros de recepción como de las direcciones territoriales para agilizar las propuestas de derivación, bajas y acogimiento familiar, además de adecuar las plantillas y ratios a la normativa.
Por último, defiende incorporar una plaza de enfermería, garantizar la plantilla de refuerzo mientras que no se modifique la relación de puestos de trabajo del centro y revisar la situación del centro tras las obras y que se atiendan la totalidad de las deficiencias o carencias detectadas tras su finalización.