ALICANTE. El cierre de la tienda de la Fnac en Alicante, previsto para este próximo sábado, 24 de enero, comienza a concretarse también en lo que respecta al futuro de sus trabajadores. La plantilla, formada por 21 empleados, se encuentra inmersa en pleno proceso de negociación sobre posibles reubicaciones en otras tiendas de la cadena, o sobre las condiciones de los despidos, que la compañía considera justificados en causas objetivas (básicamente, el cambio de aspectos organizativos, como lo sería la clausura de su centro de trabajo).
Hasta el momento, solo una mínima parte de la plantilla (en torno a un 10%) estaría dispuesta a acogerse a la posibilidad de reubicación geográfica en tiendas próximas de la compañía, como las de Murcia o València, aunque esa opción quedaría supeditada al ofrecimiento de facilidades para asumir gastos derivados del traslado que, hasta el momento, no habrían cumplido las expectativas de los empleados. Cuando menos, así se puso de manifiesto en la última reunión entre la empresa y los representantes de los trabajadores celebrada este miércoles en Madrid.
En ella, los representantes laborales también reivindicaron mejoras económicas respecto a la indemnización por despido, más allá de los 20 días por año trabajado que establece la legislación. En principio, la compañía estaría sopesando fórmulas para ir más allá de esas cifras, aunque tampoco se habría cerrado un acuerdo definitivo al respecto. Pero, además, la plantilla trataría de conseguir otra mejora adicional: la opción de la recontratación en el supuesto de que la compañía pueda ejecutar sus planes de reapertura en la ciudad. En principio, la Fnac estaría dispuesta a incorporar ese compromiso, al sostener que su intención sigue siendo la de mantener presencia en la ciudad, aunque ceñirían su vigencia a un plazo inferior a un año. Y esa es, precisamente, la duración mínima que los trabajadores reclaman que tenga ese acuerdo.
De este modo, la negociación sigue abierta a la espera de que se celebre una próxima reunión la semana que viene con perspectivas de que pueda alcanzarse un acuerdo satisfactorio para ambas partes o, en su defecto, que los trabajadores opten por acudir a la vía de la conciliación. Y, en último término, por interponer una demanda. Entre tanto, la plantilla seguirá activa -a puerta cerrada, sin atención al público- hasta el fin del mes de febrero, toda vez que el cierre del establecimiento conlleva la realización del trabajo de inventario y de la devolución de productos almacenados a la central de la compañía.
Búsqueda de alternativas
En paralelo, la Fnac continúa inmersa en el proceso de búsqueda de emplazamientos alternativos con el propósito de poder planificar su reapertura en otro local. Para ello, cuenta con el asesoramiento de una consultora inmobiliaria especializada, sin que por el momento haya trascendido la disposición de un establecimiento que cumpla con las condiciones requeridas por la cadena. Como informó este diario, resultaría necesario un local de entre 800 y 1.000 metros cuadrados de superficie útil en una ubicación céntrica, como la que ha venido ocupando durante los últimos cinco años en el centro comercial Bulevar Plaza de la avenida de la Estación.
Se trata de condicionantes que complicarían la búsqueda, toda vez que no existirían locales vacantes que reúnan esas características. De hecho, la Fnac ya habría sondeado al menos diez ubicaciones distintas, tras constatar que no existía posibilidad de acuerdo para renovar el contrato de alquiler de su establecimiento actual, sin que ninguna de ellas haya colmado sus demandas. De ahí que no se contemple una reapertura a corto o medio plazo, y que no exista ningún calendario estimado para que pueda producirse.
Como también ha contado este diario, ese local del número 6 de la avenida de la Estación pasará a acoger en torno a finales de marzo o mediados de abril uno de los clubes de la cadena de gimnasios Fitness Park que sí habría alcanzado un pacto sobre la renta del inmueble.