ALICANTE. Adif y el Ayuntamiento de Alicante se asoman a un entendimiento definitivo para cerrar el acuerdo de cesión de los terrenos ferroviarios en desuso que conectaban con la antigua estación de Murcia, en Benalúa. Las últimas conversaciones de carácter técnico desplegadas entre representantes de las dos administraciones a partir de las propuestas de convenio cruzadas el mes de mayo entre ambas partes avanzan hacia un acuerdo que podría cerrarse a corto plazo, siempre que la convocatoria anticipada de elecciones generales el próximo 29 de noviembre no conlleve la suspensión de las negociaciones (un posibilidad que fuentes consultadas dan por descartado), o un posible bloqueo sobre la firma de cualquier tipo de compromisos que pueda comprometer a la próxima administración estatal.
Sea como fuere, el progreso de esos últimos contactos ha permitido introducir al menos una novedad adicional en el contenido del convenio, a propuesta del Ayuntamiento de Alicante, con el fin de ampliar el ámbito de actuación. Se trata de la incorporación de dos parcelas catastrales de titularidad municipal que suman otros 3.000 metros cuadrados a la bolsa de suelo objeto del acuerdo, lo que redundará en la reserva de una mayor superficie para ampliar la zona verde que se pretende desarrollar tras la retirada del trazado ferroviario como prolongación del Parque del Mar.
Fuentes consultadas concretan que esa adaptación aceptada por Adif da respuesta a "una de las demandas planteadas por la Asociación de Vecinos de Benalúa y permite seguir acercando posiciones entre las partes para alcanzar una solución más integrada y beneficiosa para el conjunto del entorno", cuya situación actual sigue generando denuncias de los residentes del entorno por falta de mantenimiento, acumulación de suciedad y la generación de situaciones de riesgo, que han dado pie incluso a conatos de incendio.
Hasta el momento, la última versión del borrador del convenio planteada por el Ayuntamiento de Alicante el pasado mes de mayo concretaba que el sector objeto de la operación abarcaría una superficie total de 113.000 metros cuadrados, de los cuales 59.262 son titularidad de Adif y el resto corresponderían con terrenos municipales. En ese momento, se concretó que se pretendería desarrollar "una actuación coordinada de regeneración urbana que permita la integración efectiva del ámbito en la estructura urbana de la ciudad, la consolidación de un gran corredor verde litoral y urbano, la implantación equilibrada de usos residenciales, terciarios y dotacionales, la protección e integración de los elementos patrimoniales existentes y la obtención de recursos derivados de la puesta en valor urbanística de los suelos liberados, destinados a contribuir a la financiación de infraestructuras ferroviarias".
Así, se apuntaba el propósito municipal de promover "un nuevo ámbito de regeneración urbana", la ORE Parque del Mar, prevista en el borrador del Plan General Estructural (PGE) para ordenar ese espacio. Y se añadía que "para agilizar el proceso de ordenación se considera conveniente impulsar paralelamente una modificación puntual del planeamiento vigente que permita avanzar en la transformación urbanística de los terrenos objeto del convenio" para dar pie a la configuración de la nueva Operación Integrada número 8 (OI/8) en el PGOU actual. Con ella, se excluirían los terrenos de Adif del ámbito de la actual Operación Integrada número 3 (OI/3) para poder anticipar el desarrollo urbanístico de ese suelo, una vez que se produzca su desafectación ferroviaria y la retirada efectiva de las vías.

- Un incendio originado en el entorno de las vías de Benalúa, en Alicante. -
- Foto: RAFA MOLINA
Adif consideró, a finales del mismo mes de mayo, que esa propuesta municipal resultaba "razonable" hasta el punto de emplazar al Ayuntamiento a zanjar una propuesta final sobre el convenio de cesión de los terrenos de su propiedad. Con todo, entonces no se precisaron los términos del acuerdo en cuanto a la compensación en derechos urbanísticos de edificabilidad que le corresponderían a Adif por la entrega de ese suelo. Y esa información sigue sin trascender hasta ahora, de forma que el único dato conocido sigue siendo el que se barajó durante el pasado mandato, con el inicio de la redacción del convenio, en el que se planteaba que el ente adscrito al Ministerio de Transportes podría obtener 25.000 metros cuadrados de techo edificable en el extremo sur de ese ámbito de actuación. Es decir, en el entorno de la calle México.
Nuevo acceso ferroviario y ampliación de Casa Mediterráneo
Al margen de esas compensaciones, se da la circunstancia de que sobre ese mismo emplazamiento concurren otras dos actuaciones paralelas a la prolongación de la zona verde que deberían tener encaje -o al menos estar contempladas- en el convenio y en el diseño de su planificación urbanística. La primera de ellas es la construcción del nuevo acceso ferroviario al Puerto de Alicante que permita su conexión con el Corredor Mediterráneo con motivo de la ejecución del nuevo trazado por el interior que conlleva el proyecto de la Variante de Torrellano.
Por ahora, se estaría barajando como alternativa plausible la generación de un nuevo nudo de comunicaciones que comprendería la construcción de una nueva rotonda con un paso soterrado para el tren como solución para salvar el enlace entre el ramal que procede de San Gabriel y la avenida de Elche. Con todo, acaba de trascender ahora el encargo de un estudio a Ineco para concretar alternativas sobre cómo debe abordarse la solución para ese enlace ferroviario con el Puerto, una vez que se consume la retirada de las vías que discurren en paralelo a la línea de costa. Sea como fuere, en función de las conversaciones mantenidas hasta ahora, el Ayuntamiento tendría en cuenta esa actuación y ya se habría comprometido a facilitar, en colaboración con la Autoridad Portuaria y Adif, la disponibilidad de los terrenos necesarios para la ejecución de ese nuevo ramal ferroviario.
La segunda actuación supondría un impacto mucho menor. Se trata de la ampliación de la sede de Casa Mediterráneo sobre la antigua nave de talleres anexa al edificio de la antigua estación de Murcia, que la institución diplomática pretende rehabilitar para ampliar el espacio destinado al desarrollo de su programación, con una nueva sala para el desarrollo de conferencias, exposiciones o presentaciones.
Convenio sobre el Parque Central
Entre tanto, Adif y Ayuntamiento de Alicante también apuran conversaciones para concretar las condiciones del convenio sobre el desarrollo del Parque Central con el fin de que también pueda acelerarse su firma, ante la incógnita de la posible incidencia (en forma de retraso) que pueda tener la convocatoria de elecciones anticipadas del próximo 29 de noviembre. Por ahora, se sigue trabajando sin alteraciones. De hecho, se estarían cuadrando agendas para poder celebrar un nuevo encuentro de carácter técnico previsiblemente a mediados de este mes de octubre, después de que -a petición de la Generalitat, según fuentes consultadas- quedase aplazada la cita que se había contemplado para finales de septiembre.
Ese nuevo encuentro debería procurar progresos en el reparto de la financiación para la ejecución de las obras entre las tres administraciones implicadas: el Ministerio de Transportes, a través de Adif-Adif AV; la Generalitat Valenciana y el Ayuntamiento de Alicante. La propuesta inicial defendida por el ministerio consistía en que el Gobierno de España, a través de Adif, asumiría el 100% de la inversión a realizar en el edificio de la futura estación de ferrocarril, junto al edificio histórico de viajeros, así como el desarrollo de otros edificios para uso ferroviario.
Por su parte, según esa propuesta, el Ayuntamiento de Alicante debía encargarse del 100% de la inversión a realizar para urbanizar los terrenos del acceso ferroviario en los que las vías todavía discurren en superficie hasta llegar a la estación, en la que se ha consensuado un proyecto de cobertura, creando nuevos espacios libres que darán continuidad al futuro Parque Central.
Eso sí, el coste de ejecución de las obras de ese plataforma de cobertura sería compartido. Según el planteamiento de Adif, el 50% de la inversión necesaria para financiar esos trabajos recaería en el ministerio a través de Adif, mientras que la Generalitat Valenciana y el Ayuntamiento de Alicante deberían asumir otro 25%, respectivamente. En esa actuación global se incluirían las actuaciones ferroviarias necesarias para adaptar la actual playa de vías. Todo ello, en coordinación con la urbanización de la denominada Operación Integrada número 2 (OI/2) y las actuaciones en desarrollo en este entorno, en el que confluirán la nueva Estación del Tram d'Alacant, ahora en ejecución; la reposición del aparcamiento de Adif (que ahora quedará soterrado) y la construcción de la futura estación de autobuses en las inmediaciones del barrio de Princesa Mercedes.
Entre tanto, el Ministerio de Transportes acaba de informar de la encomienda de un estudio a Ineco sobre la planificación de alternativas que garanticen la compatibilidad del tráfico ferroviario con la propuesta de cubrición de las vías pactada con la Generalitat y el Ayuntamiento en el tramo en el que todavía discurren en superficie en el acceso hasta la Estación Término, como también ha informado este diario. Se trata de un trabajo que parte con un plazo de ejecución de dos años.
