Alicante

Aena sigue de obras en el Miguel Hernández: inyecta 5 millones más en oficinas y augura más plantilla

Promueve la construcción de un espacio administrativo en el edificio procesador en el que agrupar a 135 trabajadores ahora repartidos en instalaciones provisionales desde hace 20 años. El proyecto se suma a otras actuaciones previas que suman 33 millones desde 2023.

  • La terminal del aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández.
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ALICANTE. Aena mantiene la senda inversora en el aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández. A la espera de que se produzca el despliegue del proyecto de su ampliación, con una inversión que alcanzará los 1.154 millones a iniciar en el ciclo 2027-2031, el gestor aeroportuario apuesta ahora por otra actuación que no solo pretende dar solución a problemas actuales, sino que también se anticipa a ese futuro crecimiento en el plano físico y de incremento de la operativa. Se trata de un proyecto que comprende la construcción de oficinas para agrupar a los trabajadores de Aena, en el que se reserva espacio adicional para albergar una posible ampliación de personal.

La ejecución de las obras para el desarrollo de ese proyecto se encuentran ahora en fase de licitación por un importe de más de 5,3 millones (impuestos incluidos). La memoria del concurso precisa que esas nuevas dependencias de uso administrativo se situarán en un sector de la planta P30, en la zona Norte del edificio procesador, con la intención reubicar en un mismo emplazamiento al personal que actualmente se encuentra distribuido en edificios fuera de la terminal. 

En concreto, esas nuevas dependencias deben acoger a los 135 trabajadores de Aena que permanecen instalados en el denominado Bloque Técnico y en casetas prefabricadas que iban a ser provisionales durante la ejecución de la Nueva Área Terminal (NAT). De ahí que Aena pretenda atajar esa temporalidad que ya dura 20 años, según la memoria, en dependencias que no cumplen con las condiciones de confort ni de prevención de riesgos laborales requeridas, ya que están expuestas a un exceso de calor en verano y a bajas temperaturas en invierno. Además, presentan filtraciones de agua y no cuentan con equipos de refrigeración adecuados.

Así, el objetivo es habilitar en el propio edificio procesador oficinas con las condiciones adecuadas para acoger dos puestos de dirección y secretaria de dirección; siete puestos adscritos al gabinete de dirección; 15 puestos vinculados a la división Económico Administrativo; otros 15 a la división de Personas; 24 a la división de Ingeniería y Mantenimiento; once a la división de Servicios Aeroportuarios; cuatro al departamento de Medioambiente; cuatro al servicio de Prevención de Riesgos Laborales; 18 a sistemas de Información; 17 a la división de Comercial; 8 puestos a la Asistencia Técnica; y otros diez puestos más que quedarían disponibles para otros servicios.

Camino preparado para más oficinas

Pero no solo eso. El proyecto también pretende dejar preparada la estructura de la planta P40, para que, en un futuro, también se dispongan oficinas en esa zona con perspectivas de acoger nuevos puestos de trabajo, ante una hipotética ampliación de personal que pudiese resultar necesaria con la ampliación del edificio procesador, mediante la construcción de un nuevo dique de embarque sobre el edificio de la antigua T-1 (ahora cerrada y en desuso) que será derribada para permitir la construcción de esa prolongación de la T-2.

¿Qué tiempos se manejan para que puedan desarrollarse esas nuevas oficinas? A priori, las obras de acondicionamiento de la planta P30 podrían iniciarse entre finales de 2026 y principios de 2027. De hecho, el plazo para la presentación de ofertas para asumir los trabajos se cerró a finales de mayo. A partir de ahí, debe abordarse la valoración de las propuestas presentadas y concretarse una adjudicación. Y será con la firma del contrato cuando comenzará a correr el plazo de 15 meses establecido para que queden concluidas.

La actuación cobra relevancia, además, en la medida en que supone otro impulso a la mejora de las instalaciones del aeropuerto, en el que ya se han ejecutado o están en fase de ejecución inversiones por más de 33 millones desde finales de 2023. Se trata de actuaciones como la provisión de un Centro de Gestión Aeroportuaria (CGA) encargado de coordinar el funcionamiento de todas las áreas del aeropuerto, y de resolver posibles incidencias en tiempo real; de la renovación del sistema de climatización de las pasarelas que dan acceso a las aeronaves; de la instalación de una planta fotovoltaica en las cubiertas de las marquesinas del aparcamiento de vehículos; y de la ampliación de otras diez puertas de embarque para habilitar el doble embarque simultáneo (por puerta delantera y trasera).

El listado de intervenciones incluye el acondicionamiento y reapertura de la sala VIP clausurada tras el incendio registrado en la terminal en 2020 y los 16,7 millones previstos para la construcción de la nueva calle de rodadura, lo que completa un desembolso global que supera los citados 33 millones. En cualquier caso, el proceso no acaba ahí. Ese lote de inversiones se ampliará, igualmente con la redacción del proyecto de ampliación de la terminal, sobre la que todavía no se ha cerrado el proceso de contratación, con la alianza compuesta por los estudios de arquitectura JFS Architectes, One Works Spa y Viarium Ingeniería en posición aventajada respecto a otras dos UTE competidoras. Como informó este diario, la suya es la propuesta que suma la mayor puntuación técnica, 89,25 puntos, y también la que ofertó el precio menor: 11.705.700 euros (sin impuestos).

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