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negociaciones sobre el futuro de la terminal provisional

Alicante apremia al Consell a asumir costes de la estación de bus en el Puerto y evitar su traslado

16/09/2020 - 

ALICANTE. La solución sobre el futuro de la estación provisional de autobuses de Alicante puede llegar en forma de traslado a otro emplazamiento, fuera del recinto portuario. Cuando menos, esa es una de las fórmulas que ya está sobre la mesa en las negociaciones entabladas entre el Ayuntamiento y la Conselleria de Política Territorial, que asume las competencias sobre el transporte interurbano. 

De hecho, el equipo de Gobierno compuesto por PP y Cs ya estaría sopesando algunas ubicaciones alternativas entre varias parcelas de propiedad municipal para situar la terminal utilizada por los servicios regulares que conectan Alicante con otras poblaciones de la provincia. Ese cambio de ubicación permitiría que se dejase de pagar las nuevas tasas acordadas por la Autoridad Portuaria por la ocupación de los terrenos y por el uso del edificio, después de que el pasado julio se firmase el acuerdo de su reversión en favor del Puerto, como se había contemplado en el convenio suscrito en 2006.

¿Cuál es el importe de esas tasas? Como se concretó en julio, rondaría los 200.000 euros anuales, 140.000 más de los que se aplicaban hasta ahora, al no haberse introducido variaciones a lo largo de los últimos catorce años. Con todo, a esa cifra se le aplicarían las deducciones previstas para actividades desarrolladas por otras administraciones públicas, de hasta un 50%.

El bipartito ya habría barajado distintas ubicaciones alternativas en terrenos de propiedad municipal

No obstante, lo cierto es que el traslado no sería, por el momento, la opción deseable para ninguna de las partes. Primero por los costes a corto plazo: aunque pudiese amortizarse a medio o largo término, se debería asumir una inversión mínima de entre dos o tres millones para la construcción de un nuevo edificio. Y segundo, por los plazos: entre la tramitación y la ejecución de la obra, la nueva terminal podría demorarse como mínimo entre dos y tres años. En resumen: demasiado para un servicio que, además, debería seguir siendo solo provisional, puesto que el objetivo compartido continuaría siendo centralizar las salidas y llegadas de los autobuses interurbanos en la futura estación intermodal, proyectada desde 2003 en terrenos de Renfe.

Así, según fuentes municipales, la prioridad sería conseguir que la Generalitat asumiese al menos un porcentaje de las nuevas tasas para que el servicio pudiese permanecer en la avenida de Loring, sin traslados ni obra nueva. A partir de ahí, podría concertarse la fórmula que se considerase más adecuada sobre su modelo de gestión, dado que la UTE que asume su concesión (compuesta por La Alcoyana y Enatcar) ya ha agotado todas las prórrogas previstas por contrato. 

Todo parece indicar que se podría optar por una nueva licitación, aunque para ello se debería despejar cómo quedaría la distribución del pago de las tasas portuarias. Por el momento, la terminal seguirá funcionando sin interrupciones hasta finales de año, cuando vence la última autorización por la ocupación temporal de suelo pactada entre el Ayuntamiento y el Puerto.

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