Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Política de Cookies Aceptar

El efecto de un adelanto de las autonómicas en valència

Una campaña sin querer (evitarlo)

Posibles cambios internos y un discurso más agresivo, también entre el tripartito, repercusiones de un adelanto electoral.

26/08/2018 - 

VALÈNCIA. No poco se está especulando en redacciones y despachos acerca de un posible adelanto electoral a nivel autonómico. La idea sobrevuela conversaciones y en ocasiones ya se da por sentada en múltiples análisis que intentan poner el foco en cuánto beneficiaría o perjudicaría a unas u otras formaciones. El caso es que, si se adelantaran las elecciones autonómicas, los municipios vivirían la inevitable pero lógica consecuencia de participar en una campaña electoral sin estar inmersos en un proceso electoral propio, al mantenerse en mayo la convocatoria de las municipales. Una campaña sin querer. ¿O sin querer evitarlo?

Aunque han sido mediáticas las discrepancias entre PSPV y Compromís al respecto, la idea de tener un calendario electoral propio seduce a ambos por aquello de dar relevancia al "problema valenciano", por lo que podría convertirse en el clavo al que aferrarse a la hora de justificar el adelanto ante la opinión pública. Pero algo que se está pasando por alto es el efecto que esto tendría en los Ayuntamientos, donde múltiples gobiernos locales son fruto del mestizaje entre socialistas, valencianistas y Podemos. Lo cierto es que generalmente se trata más de simbiosis postizas que de aleaciones homogéneas y sólidas.

Es el caso de València, donde Compromís ostenta la hegemonía de la izquierda y del Ejecutivo, y socialistas aspiran a recuperarla mientras que Podemos busca, al menos, repetir resultados, esta vez con su nombre y no mediante una marca blanca. En este contexto, es probable que los tres aprovecharan la campaña prematura como válvula de escape para emplearse en sus desaires mientras, en la práctica, continúan gobernando mano a mano la ciudad. La necesidad de diferenciación a nivel regional podría acabar tiñendo el debate local y, quién sabe, acabar por apartar de él la "buena gestión" que hasta el momento se ha intentado vender como punto a favor de la alianza de izquierdas.

En principio, el relato de la oposición no debería de sufrir grandes virajes, sólo intensificar el tono que se ha mantenido en los últimos años. Las críticas a la mayoría de las políticas de la Nau han sido la tónica hasta ahora, bien se tratara de Movilidad, Hacienda, Mercados o Seguridad, pero un anticipo serviría a PP y Ciudadanos para ahondar en las ya existentes divisiones del tripartito. Volverían al discurso con más fuerza asuntos como el incremento de impuestos, el transporte público y los cambios acometidos por Giuseppe Grezzi en las calles . Otra de las lanzas es -y por tanto sería- la "nefasta" gestión de la ciudad y los niveles de ejecución.

Eusebio Monzó. Foto: MARGA FERRER

A nivel interno, si Ximo Puig apretara el botón pondría a funcionar la maquinaria de las primarias en varias formaciones. Y esto en la capital supondría numerosas incertidumbres especialmente en Ciudadanos, Compromís y Podemos. Los naranjas no saben qué candidato saldría al ruedo autonómico, y aunque la idea de Toni Cantó es la que suena con más fuerza en los mentideros del partido, todavía nadie ha confirmado este, de momento, proyecto. Sin embargo, Fernando Giner, actual portavoz del partido en el consistorio, es uno de los nombres que también se deja oír. Y de hacerse realidad, dejaría patas arriba al grupo municipal, del que es principal protagonista, el más conocido. 

La formación barajaría intercambiar a Cantó por Giner, ya que el ahora diputado en el Congreso sería capaz de arrastrar un número considerable de votos y si mejorasen sus resultados de 2015 a nivel local tal y como prevén las encuestas, Ciudadanos estaría más cerca de gobernar el Cap i Casal. Aunque eso sí, siempre y cuando se aliara con el PP. La situación, no obstante, dejaría un escenario de incertidumbre sobre si sería un mero trueque de candidatos o si el partido debería buscar un candidato a presidir la Generalitat y hallar otro puesto en el que ubicar al actual portavoz autonómico de Cs. 

María Oliver. Foto: EVA MÁÑEZ

Podemos, por su parte, continúa con su acercamiento a Izquierda Unida con la que se negocia una posible alianza electoral autonómica, pero también a nivel local. El adelanto precipitaría las conversaciones. Eso sí, una cosa es segura: su actual líder en la Comunitat, Antonio Estañ, no quiere presentarse como candidato a la Generalitat, una decisión que tiene ciertas consecuencias nada triviales. En la ciudad, María Oliver es una de sus principales apuestas para ser la candidata de Podemos a la Alcaldía de València, por lo que el desmarque de Estañ dejaría un escenario confuso sobre las posibilidades de Oliver para mantenerse como la favorita en las quinielas. De erigirse un candidato del bando 'pablista' a la Generalitat, no se descartan candidatos alternativos en la capital del Túria.

También Compromís debería acelerar las negociaciones del reglamento de sus primarias, la hoja de ruta tanto para las votaciones de las listas para la Generalitat y les Corts como para los ayuntamientos. Ahora bien, que se redactara este documento o se modificara el ya existente de 2015,  no implicaría que se adelantasen las primarias locales. No obstante, si dentro de los plazos no se llegara a un acuerdo entre las tres patas que integran Compromís -Bloc, Iniciativa y Els Verds-Equo- y, por lo tanto, no hubiera unas reglas definidas para celebrar esas primarias, es posible que no pudieran celebrarse en los términos en que lo hicieron hace tres años, algo que se considera un paso atrás en muchos sectores. En ese caso, cada una de las formaciones elegiría a sus candidatos a través de sus órganos de decisión.

Grupo de Compromís en València. Foto: EVA MÁÑEZ

Donde más claro parece estar el horizonte es en el PSPV. Todo indica que los socialistas valencianos reelegirán a Ximo Puig como candidato al Palau y a la actual secretaria general en la capital, Sandra Gómez para el Consistorio. No está previsto que haya cambios. Sin embargo el Partido Popular deberá afrontar las consecuencias del cambio de presidencia a nivel nacional. Con nueve de sus diez concejales imputados en el 'caso Taula', todo indica que el relevo en las listas estaría asegurado. Se barajan nombres como González Pons, Luis Santamaría o Eusebio Monzó, actual portavoz municipal y único ajeno a los asuntos judiciales.

Noticias relacionadas

next
x