entrevista a ana barceló, consellera de sanidad 

"Las listas de espera están en todas las CCAA; no se solucionan como si fuera un tren de lavado"

20/04/2019 - 

ALICANTE. Ana Barceló Chico es la consellera de Sanidad de la Generalitat Valenciana desde el pasado 8 de junio de 2018 tras la dimisión de Carmen Montón. Barceló ha hecho una política de continuidad, pero con matices en las formas y los gestos. Superado el cambio de gestión en Alzira, ahora su departamento deberá afrontar la de la Marina Alta después de que la Generalitat ha decidido recuperarla de manera unilateral y sin alcanzar con un acuerdo con el actual concesionario. En esta entrevista, explica las principales cuestiones que son de actualidad política en su consellera, como las listas de espera, que están en el discurso de la oposición.


-¿Cómo se encontró la Sanidad, los hospitales, cuando accedió al cargo?

-Estaban en una situación de emergencia. En Sanidad no sólo se trata de crecer, sino mantener lo que se tiene, y si no se mantiene, se produce una erosión. Y eso nos ha obligado a intervenir rápidamente. Nos ha pasado en los hospitales de la Marina Baixa, Orihuela, Elche, Alcoy, Elda…Y además de eso, incorporar tecnología porque la ciencia avanza y la Administración debe preocuparse para que la atención asistencial sea de calidad, y si me apuras de excelencia. Y para ello, insisto, hacen falta buenas infraestructuras y buena tecnología. Porque tenemos buenos profesionales.

-Y de personal, ¿qué se encontró?

-Tenemos un déficit en algunas especialidades; es un déficit general en toda España porque durante unos años no se convocaron las plazas MIR. En el Ministerio de Sanidad se es consciente de ello, desde hace tiempo, que hay necesidad de especialistas. El envejecimiento y las nuevas patologías nos va a obligar también a contar con otros especialistas que ahora son residuales.

-La oposición le ha hecho mucho el crecimiento de las listas de espera. ¿Es una cuestión puntual? Y si es así, ¿a qué se debe?

-Las listas de espera son un handicap de todas las comunidades autónomas. Tenemos la obligación de que la demora o espera sea más allá de lo razonable. Hay que tener en cuenta que intervienen una serie de decisiones que los facultativos deben tomar en cada caso. La lista de espera no tiene una solución rápida, ni inmediata. Esto no es como un tren de lavado, que colocamos a todos los enfermos y van pasando por el quirófano. Esto depende de muchas cuestiones, como que necesitamos más inversión, más bloques quirúrgicos, más personal especializado, nueva tecnología más certera y menos invasiva, y que requiera menos hospitalización. Necesitamos también más colaboración público-privada para aumentar el autoconcierto y el plan de choque. 

"¿Qué diferencia con la anterior legislatura con el PP? Pues que había una lista b, el PP no facilitaba todos los datos"

Es decir, que es un conjunto de medidas las que se tienen que adoptar. ¿Qué diferencia con la anterior legislatura con el PP? Pues que había una lista b. El PP no facilitaba todos los datos respecto a la lista de espera. El Ministerio de Sanidad exige un informe sobre la espera en determinadas patologías, y nosotros lo que hicimos fue ser transparentes, poner encima de la mesa cómo estaban las listas y nos obligó a incluir a muchos pacientes que estaban ocultos. Lo importante es ser consciente es que tenemos una demora que es mejorable; que no hay una única solución, las listas de espera no se resuelven por ley. Es como querer resolver el paro por ley. Tu puedes hacer una ley que ponga que no puede haber una demora superior a x días, pero por ley no resuelven los problemas. Están los marcos jurídicos, pero también las medidas que se deben adoptar.

-¿Es por tanto un problema estructural?

-Es un problema estructural que no estaba visible para todos, estaba oculto y ahora le dimos esa transparencia porque queremos abordar el problema tal y como está, no engañarnos a nosotros mismos. Los pacientes saben cuál es la situación.

"El PSPV propone crear un órgano para que coordine y se haga un seguimiento de esas listas de espera, una especie de oficina en la que podamos también mejorar ostensiblemente el sistema"

-La solución pasan porque los médicos operen por la tarde…

-Los médicos tienen ahora un autoconcierto, operan por las mañanas y por las tardes. El PSPV lleva ahora una propuesta para crear un órgano para que coordine y se haga un seguimiento de esas listas de espera, una especie de oficina en la que podamos también mejorar ostensiblemente el sistema. Pero insisto es que son muchos factores y medidas que hay que poner en marcha para que el objetivo llegue a buen éxito.

-Y aparte están los acuerdos con la sanidad privada…

-Hay plan de choque con la privada, que se ha mantenido a lo largo de los cuatro años. Es verdad que hay muchos pacientes que se les ofrece el plan de choque, pero el 70% decide regresar a la sanidad pública. Queremos ver qué pasa con eso y que los mecanismos que ponemos funcionen correctamente.

-La cuestión de la reversión del Hospital de Dénia está en campaña. ¿Para cuándo se va a cerrar eso? (la pregunta se formula antes de que Sanidad inicie de manera unilateral la reversión)

-Estamos negociando. Queda poco tiempo. La intención del Gobierno ha sido revertir esa situación por la contestación que hay de la ciudadanía de la Marina Alta. Posteriormente habrá que hacer un plan para invertir en todo el departamento. Hay centros de salud que no se incluyeron en la concesión, que ahora están en una situación deplorable y que hay que abordar. Es decir, que la decisión que se tome contará también con el plan de inversión de infraestructuras y con los profesionales.

-¿Esa situación se puede producir en un futuro en los departamentos de Elche o Torrevieja?

-Creo que el espíritu de cualquier administración es gestionar las competencias que tiene. Es un modelo que en su día el PP implantó, pero que no se dio con los estudios económicos ni se abordó de una manera seria. Partimos de un error con aquellas licitaciones.

-¿A ese modelo le ha faltado más transparencia?

-No existe una única causa de los errores o disfunciones, no podemos determinar porque la población de ese departamento está pidiendo que se revierta la situación porque entiende que el servicio no se da adecuadamente. Son muchos los factores que intervienen.

-¿El cambio en el hospital de Alzira ha sido satisfactorio o no?

-Nosotros, haciendo un estudio objetivo, podemos decir que hemos aumentado el número de profesionales, las especialidades en centros de salud, se ha han invertido 7 millones en el hospital ,…hemos hechos mejoras visibles. No es comparable ni medible los beneficios de una empresa respecto a una administración, tampoco se comparar la competitividad de uno u otro porque la administración está sometida a unos controles que la empresa privada no tiene…Pero todos los alcaldes han mostrado su satisfacción por esas mejoras. En general, la percepción que tenemos es buena un año después. Seguramente hay muchas cosas que mejorar. La Sanidad es una conselleria compleja, trabajamos con material humano, 56.000 profesionales y hay muchas cosas que mejorar. Y eso es lo que queremos en estos próximos cuatro años.

-¿Qué va a pasar con el personal de las concesiones que han cambiado de titular o son de nuevo públicas?

-Estamos pendientes de cómo se determina. Por un lado tenemos un informe de la Abogacía de la Generalitat, del Consell Jurídic Consultiu, pero queremos hablar esta cuestión con el comité de empresa. En el caso de Eresa, la parte tecnológica quedaba incorporada a los hospitales y que quedaba pendiente el tema del personal. Queremos que sea un proceso lo más dialogado posible. El CJC apunta a que habría que incorporarlos, aunque todos no quieren hacerlo.

-¿Esa situación se puede dar en otros servicio?

-Puede pasar con la diálisis. En muchos hospitales los tenemos incorporados, y en otros tenemos que acudir a la contratación porque no tenemos instalaciones que nos permiten incorporarla a nuestros hospitales. Hemos sacado esos concursos. Y si no los asumimos es que no tenemos capacidad: los hospitales están limitados y cuando se construyeron se hicieron para una población determinada. Ahora, esa población ha crecido; en otros casos esos hospitales no tienen suficiente espacio para esas ampliaciones. Al final, debe haber una ampliación que es cambiante.

"Lo que no se puede obligar al ciudadano que elija para que bajen la lista de espera. Tomará la decisión que considera oportuna"

-¿Va a tener Alicante una segunda Facultad de Medicina?

-En el momento en el que se tenga que tomar la decisión, se pensará en el interés general. Le corresponde a la Conselleria de Educación determinarlo y que requiere consenso.

-¿Qué le parece la propuesta de Bonig de que un paciente acuda a operarse a la privada si en dos meses la sanidad pública no lo he ha atendido?

-El ofrecimiento a la sanidad privada al paciente siempre se le ha hecho. Eso no significa que el hecho de que se le ofrezca, esa persona va a desplazarse automáticamente al privado. Hay muchas cuestiones y a veces retorna a la pública después del ofrecimiento por cercanía,  porque estamos hablando de intervenciones programadas, que no de las urgencias, o de aquellas que son graves. Esas no tienen listas de espera. Las que tienen espera y que son programadas, las personas prefieren esperar por cualquier cuestión, por ejemplo, porque quieren estar cerca de su domicilio, que no tienen familiares que se puedan desplazar…Es decir, esto no se hace porque lo diga una ley. Lo tiene que tener el ciudadano es la oportunidad de elegir, que la tiene. Lo que no se puede obligar al ciudadano que elija para que bajen la lista de espera. El ciudadano tomará la decisión que considera oportuna.

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