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hay proyectadas 953 viviendas; otra patata caliente para el bipartito

30 años después, el Ministerio insta a no construir en El Arsenal de Elche; el Consistorio lo "tomará en consideración"

26/02/2020 - 

ELCHE. A última hora de la tarde del martes, el Ayuntamiento hacía público que ha recibido un informe la subdirección general de Patrimonio Histórico del Ministerio de Cultura, instando a la administración local a que se abstenga de ejecutar las obras contempladas en el sector E-16 junto a Portes Encarnades, donde hay proyectadas un total de 953 viviendas. El motivo, tanto la afección de estos residenciales al yacimiento arqueológico existente, que como adelantó este medio, se trata del alfar de La Alcudia —entre otros—, como al Palmeral, debido a que los edificios de hasta ocho alturas permitidas están en zona de amortiguamiento del mismo, es decir, zona de protección del Patrimonio de la Humanidad. Asimismo, aunque los promotores del sector activaron en 2019 el plan tras su paralización en 2013, se lleva intentando construir en esta zona desde 1991, hace prácticamente treinta años.  

"Incompatible con el entorno de un bien Unesco"

El informe, bastante extenso y fundamentado, señala que el proyecto “es incompatible con las características exigibles al entorno de un bien declarado Patrimonio Mundial al repercutir negativamente la nueva planificación urbana en los valores que le llevaron a inscribirlo como Patrimonio Mundial, siendo necesario el establecimiento de criterios de integración paisajística, estudio de las cuencas visuales próximas y lejanas, así como de usos compatibles, salvaguardando los valores culturales y naturales del paisaje desde una perspectiva de integración y desarrollo sostenible”. Y añade que dada la complejidad de la estratigrafía, su riqueza diacrónica y la parcialidad de los datos conocidos, "debe tratarse como un yacimiento arqueológico unitario y, por tanto, susceptible de ser investigado en su totalidad”.

Tras recibir la documentación, el alcalde Carlos González apuntaba a este medio que "se tomará en consideración el informe", puntualizando que se tendrá "necesariamente en cuenta" el escrito de la Subdirección, dada la entidad de quien lo emite. Ahora se abre un periodo de reflexión para el bipartito, ya que como advierte el primer edil, tienen que conciliar la intención de protección con el derecho de los promotores a la construcción de las viviendas. Sobre esto, respecto a las opciones posibles, el regidor esgrime que "todas las opciones están abiertas", aunque una de las que se podrían plantear de primeras es la de una permuta de terrenos para trasladar esta edificabilidad a otro lugar. En cualquier caso, se trata del inicio de otra historia larga: queda ver qué pasos da el Consistorio, qué harán los promotores, y un aspecto esencial, qué dirá la Conselleria de Cultura sobre el yacimiento, ya que las catas arqueológicas siguen en marcha —a la vista están la supuesta Vía Augusta y los alfares—.

Recorrido por la historia reciente del sector

En retrospectiva, en 1991 los propietarios de la finca El Arsenal, ubicada dentro del sector E-16, realizaron nueve sondeos para evaluar la existencia del yacimiento con el objetivo de construir. La actuación mediante retroexcavadora partió uno de los dos sarcófagos de época romana hallados, una intervención realizada por el Servicio de Arqueología del Ayuntamiento que fue denunciada ante la Conselleria de Cultura por el extinto Grupo Ilicitano de Estudios Arqueológicos (GIEA). Como consecuencia, la administración autonómica encargó en septiembre de 1991 una excavación en la finca a un equipo dirigido por Eduardo López Seguí, propietario de Alebus, empresa que ha realizado las catas del Mercado Central, entre otras intervenciones en Elche. 

En la memoria de esta y otras intervenciones posteriores, detallaría en total la necrópolis, muros del siglo III d. C., dos hornos de cerámica ibéricos, tres testares ibéricos, zonas con restos constructivos de época ibérica, un posible vertedero almohade con restos de construcciones próximas y zona de continuación de la calzada romana, que parece encaja con la Vía Augusta. Los sondeos dieron lugar a varias publicaciones científicas, en las que destacaba el autor que “el hallazgo de un alfar ibérico no es muy común. En Alicante sólo conocemos el caso del encontrado en la Illeta dels Banyets. Si a este hecho sumamos la cronología atribuida a los hornos, el interés del yacimiento se ve considerablemente reforzado”. De hecho, se trata del alfar de La Alcudia, el yacimiento íbero en el que se descubrió la Dama de Elche. Todas estas intervenciones permitieron delimitar una zona arqueológica de 14.850 metros cuadrados. Como punto extra, en la finca hay una casa típica de la burguesía ilicitana, de arquitectura popular, que no está protegida a pesar de los pocos ejemplos existentes.

Tras estos sondeos de principios de los 90s, los propietarios vendieron el terreno ante la imposibilidad de construir. Algunos años después, los nuevos propietarios, en 1998, intentaron resucitar el proyecto. El técnico de la Dirección Territorial de Alicante José Luis Simón señaló a la directora general de Patrimonio Artístico según su criterio, que con el aparcamiento planteado entonces y la zona comercial de una planta, no había peligro para la zona de interés arqueológico y era compatible "con el desarrollo social y económico marcado por la Dirección General de Patrimonio Artístico". Con todo, el proyecto quedó bloqueado y no se supo más de él hasta que en 2011 la Agrupación de Interés Urbanístico (AIU) E-16 Portes Encarnades presentó un proyecto de modificación del Plan Parcial que se había aprobado a principios de la década, para poder levantar edificios de siete plantas. Finalmente fueron ocho para compensar a los propietarios por la reducción de terreno para dotaciones escolares. Una modificación con el PP en el Ayuntamiento y que finalmente se aprueba en 2013, con Vicente Granero como titular de Urbanismo. 

Con todo, a pesar de los trámites, es en 2016 cuando se encarga y se presenta un proyecto de urbanización, el paso previo a la construcción de las viviendas y zonas verdes que hay proyectadas. En total, se trata de un gran sector con una superficie de 197.187 metros cuadrados. Dentro del mismo se encuentra la mencionada finca El Arsenal —también conocida como Granados Espuig—, que fue propiedad de Viuda de Maciá, histórica fábrica de alpargatas de Sebastián Maciá —conocido como El Sord—. En esta parcela, de 43.0000 metros cuadrados, está el yacimiento íbero de 18.000 metros cuadrados y la zona arqueológica que ocupa alrededor de 14.850 metros. 

Colectivos se movilizan contra el desbloqueo del sector

Una situación que lleva a marzo del año pasado, cuando los propietarios logran reunir el dinero para las catas, que empezarían en el mismo mes de agosto. En mayo, distintos colectivos y particulares piden a la Conselleria que equipare a todo el sector la categoría de zona arqueológica que establece el Plan General. En julio se presenta otro escrito a Consistorio, Conselleria y Ministerio de Cultura advirtiendo de la posible afección al Palmeral —la urbanización también afecta a tres huertos históricos, el Hort de Portes Encarnades, el Hort de Sansano o del Filador y la zona sur del Hort de Toni Escorina— y a este último que España, como Estado parte de la Convención de Patrimonio, informe a la Unesco del plan parcial del sector. Y en octubre, un último escrito aprovechando las jornadas de la Unesco celebradas en Elche. Así pues, finalmente el Ministerio pide un dossier al Ayuntamiento y con este los arqueólogos de la subsede ministerial, la encargada de comunicarse con Unesco, han enviado el informe que insta a esta paralización de las obras.

Tras este toque de atención, desde los distintos colectivos (Agora, IECVB, Grupo Cultural Tonico Sansano, Volem Palmerar, ADR Camp d'Elx, Alonis, CCOO, Elche Singular, Des de Baix, Margalló, Ahsa y Asadila) muestran su satisfacción y señalan que "nos reafirman en que lo que venimos defendiendo no es una postura fuera de lugar, sino que tiene bases que la sustentan", aunque muestran preocupación por el comunicado municipal, ya que se abre la puerta a buscar soluciones que conjuguen la edificación con la protección del palmeral y el yacimiento. "Todavía no somos conscientes de lo que está pasando si piensa llegar a un acuerdo con los promotores para construir algo", apuntan, y se muestran sorprendidos de que veinte años después de la declaración del Patrimonio de la Humanidad, "se siguen obviando directrices de la Convención de Patrimonio Cultural, sea en situaciones como la del E-16 o la construcción del geriátrico, también zona de amortiguamiento". 

En la misma línea critican el tiempo que se ha esperado a aprobar la ley del Palmeral, ya que con la aprobación y su plan especial puede que se evitasen estas situaciones de conflicto. Apuntan que hay desidia por el patrimonio local: "Nos queremos cargar los alfares íberos, ¿cómo vamos a traer a la Dama de Elche?", apuntan. Por último, también apuntan a que el Plan General de 1998 "hace aguas por todas partes", al aseverar que "va en contra de muchas leyes de rango superior como la Lotup, el Pativel, la ley de patrimonio valenciano...". Así pues, otra 'patata caliente' que tendrá que gestionar el bipartito, aunque esta vez ya se ha pronunciado el Ministerio de Cultura, a falta de que lo haga la Conselleria. 

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