ORIHUELA. La tecnología llega cada vez a más rincones, a más negocios y sistemas productivos. La agricultura, aunque un oficio que se remonta a los más primitivos de nuestros antepasados también tiene hueco para usarla. Con el objetivo de buscar la eficiencia nace Weitec, una empresa oriolana cuya finalidad es acercar al terreno distintos sistemas, agentes y dispositivos tecnológicos con el que permita al sector ser más competitivo.
Mario Quesada, de familia agrícola, es su fundador. Weitec nace en marzo por la inquietud de la gestión del agua y los recursos. Por el momento ha participado en el proyecto, junto al Parque Científico de la UMH, Orihuela Emprende. La situación que desde hace meses se viene anunciando en los recortes del trasvase Tajo-Segura, ha alimentado los argumentos para poner en marcha esta empresa. Un mercado cada vez más competitivo ha llevado a este proyecto a investigar, detectar los principales problemas y buscar las soluciones tanto en el plano del agua como en productos fitosanitarios.
Aunque ofrece servicios para los dos tipos de regadío de la Vega Baja, donde se puede implementar toda la tecnología desarrollada es en aquellas superficies agrícolas alimentadas por el trasvase. Según estudios de la Universidad Politécnica de Cartagena, la de Valencia y la Universidad Miguel Hernández, el 15% del agua embalsada aproximadamente se evapora, en la provincia de Almería, Murcia y Alicante. Con un mismo sistema y emplazamiento proponen atajar dos problemas. Por un lado, para evitar esa evaporación del agua embalsada y buscando su optimización instalan sistemas fotovoltaicos sobre las balsas, a través de mecanismos flotantes. De este modo consiguen reducir esa evaporación en un 80%. Según Quesada, se aprovecharía el 97% del agua para regadío que se compra.
De este modo, al usar –para evitar la evaporación- sistemas fotovoltaicos se obtiene una energía gratuita con la que reducir los costes fijos del bombeo y el regadío por goteo. Al emplear la balsa como “superficie” para los paneles fotovoltaicos se evita la instalación de cualquier estructura en terreno estrictamente agrícola.
Otra de las tecnologías a implementar es distintitos sistemas para monitorizar los cultivos con el objetivo de disponer de los datos de humedad, temperatura y estrés hídrico a través de la información facilitada por satélites. También con el uso de los drones. En esta línea sí se puede implementar también en el regadío de tradicional, donde además de poder inventariar los cultivos, permite optimizar el uso del agua, fertilizantes y fitosanitarios. Con esas imágenes pueden permitir detectar plagas con antelación al observar alguna variación en el color de la hoja de los cultivos y anticiparse con un tratamiento.
Weitec se encuentra en estos momentos trabajando con la UMH en el proyecto de Orihuela Emprende. Para Quesada, una de las principales tareas es hacer llegar a los agricultores la idea de que la tecnología puede implantarse y usarse con facilidad en un oficio tan antiguo como es la agricultura.