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Una descarga de adrenalina, ingenio y humor negro de la mano de Sandré

17/03/2024 - 

CASTELLÓ. Te levantas el lunes por la mañana desanimado, sin ganas de nada, con pocas fuerzas. Te han aconsejado un multivitaminas fantástico, vas por tu cuarto café, haces unos burpees para coger confianza pero nada. Si es así, no temas, Sandré han sacado su segundo disco, Gestiones Fáciles (2022), que te pondrá en órbita a ritmo de punk rock garajero. Sal de casa con el mp3 mientras escuchas 'Perro' y verás cómo tu cabeza se mueve sola y tus piernas querrán saltar; el subidón es instantáneo, así verás cómo los burpees entran mejor. Agradéceselo a este cuarteto catalán que el 16 de marzo estarán en el Terra y un día antes en la 16 Toneladas de València. 

Intento quedar con la banda un día pero los cambios de temperatura me congelan la garganta y me es imposible articular palabra. A la segunda va la vencida. He flipado tanto con las canciones que componen Gestiones Fáciles por su rapidez, ingenio, humor negro y caña, que no me extraña que hayan realizado unos 30 conciertos en 2023. Aun en shock por la gripe y por una descarga de adrenalina generada por 'Miedo a la Vida' o 'Millones', charlo con Marc Torrent (batería) y Rosa Pagès (voz), el resto de la banda la componen, Carles Pons y Stefanía Lusini.

No será la primera vez que Sandré actúe en València, “hemos tocado un par de veces allí”, dice Marc, “creo que en la sala que más veces hemos tocado, tres veces hemos tocado. O sea, con estas llevaremos tres veces”, remata Rosa. También estarán en Castelló, en el Terra, “sí, allí también he tocado una vez”, apunta la vocalista. El cuarteto ya sabe a lo que se enfrenta, un público que les quiere ver y uno de los lugares donde más aprecio se les tiene, y no es para menos, Gestiones Fáciles es un disco rompedor, divertido y punk.

Fue en 2018 cuando los catalanes comenzaron su andadura musical. “Yo venía con mi sueño. Con mi sueño frustrado de tener un grupo, de cuando vivía en Berlín y aquí en Barcelona conocí a Carles a través de su pareja, que es una colega, y le dije, mira, quiero hacer un grupo”, comenta Pagès. “Y Carles, que es un súper motivado, dijo, va, pues sí, vamos allá, llama a Marc para que toque la batería, y nos pusimos a ello. Luego apareció Stefi, porque faltaba una bajista, y se encontraron por ahí de fiesta, fue todo bastante a lo tonto. Teníamos expectativa de nada, de nada al principio. La verdad, lo que pasa es que, mira, nos hemos ido liando y al final ha quedado guapo”, reconoce.

El primer plástico de Sandré, Ave Muñón, salió en 2019, un año antes de la trágica pandemia, algo que puso un punto y aparte en todas las carreras musicales. El sonido del grupo fluyó. “Grabamos una maqueta en los locales de ensayo donde estábamos con un amigo, con Oriol Farrán, de cuatro temas, para subirlo a YouTube y moverlo un poco. De hecho, estos cuatro temas casi calcados fueron dentro del primer disco”, comenta Torrent. Está claro que como cualquier grupo que han grabado ya tres discos, el sonido va tomando otros matices, dentro de los márgenes del rock. “Cada disco suena distinto, o sea, si acaso el hecho de ser guitarra, bajo batería y una voz, ya le da un sonido concreto un poco en cuanto a formación, pero en los discos más o menos, bueno, suenan un pelín distintos cada vez”, dice el batería. “Carles tiene una forma de tratar las guitarras bastante curiosa. Igual esto define un poco más, pero al principio hasta ahora, ha ido cambiando un poco, yo creo”

Y tras un primer disco, Ave Muñón que sorprendió y un Ep, llegó éste segundo redondo, Gestiones Fáciles, que ha confirmado lo que todos vimos en aquel primer trabajo: una banda que apisona con su desparpajo y contundencia al oyente. Le pregunto a Rosa por las expectativas por este segundo plástico y por el trabajo de construcción de las canciones. “No tenía ninguna. Yo iba bastante segura, por lo menos personalmente, bastante convencida de que lo que llevamos al estudio valía la pena y que va a ser mejor que el primero. Yo el Ave Muñón lo disfruté, pero era meterme en una situación nueva que no controlaba para nada, entonces siento que, ya te digo, a nivel súper personal, en Gestiones Fáciles estoy preparada, más segura, más tranquila, y creo que lo disfruté incluso más que la primera grabación”, reflexiona.

Sandré trabaja mucho en el local de ensayo, dejan pulidos los temas antes de entrar a grabar, no dejan nada a la suerte de la inspiración sobrevenida, llegan con los deberes hechos. “Ya llevábamos dos veces que hemos pasado por estudio, la tercera vez tienes más confianza, un poco más, ya sabes a lo que vas. Lo que es verdad es que siempre, cada vez que vamos al estudio, lo tenemos todo muy, muy bien ensayado. Hay pocas opciones de inventar en el estudio, producir. Una, por el dinero. No tenemos, siempre vamos con el dinero justísimo y cuanto menos tiempo estemos, mejor”, comenta el batería. “Por otro, es también que trabajamos de una forma en el local que los temas ya casi están atadísimos. Hay poca cosa quizás alguna sugerencia del ingeniero ahí para alguna cosita, pero en general lo llevamos todo muy, muy compacto. Esto nos da también seguridad, porque vamos allí y ya sabemos todo. O sea, todo lo que hay que hacer. Luego el sonido, cómo se graba, qué forma se le da... Esto ya son las sorpresas de después”.

 

Sandré nació en 2018 y la pandemia se cruzó en su escalada musical. Con su primer trabajo ya habían llamado la atención de los medios y el público, sin embargo, la pandemia no afectó al grupo que lo vio como un impasse, una pausa a un proyecto que comenzaba a rodar. “Yo recuerdo, a partir de la época de la pandemia, que con el grupo no ensayábamos. Yo en aquel momento vivía con Carles. Y hubo un momento que me volví un poco loco, en plan, mira, yo cojo la bici y me voy al local y si se quiere venir alguien a hacer unos toques y Carles no quiso, prefería quedarse en casa”, recuerda Marc.

La imagen vacía de las ciudades era abrumadora, Marc iba al local de ensayo y paseaba por Barcelona, una ciudad siempre bullendo, vacía, completamente vacía. “Tengo muy buen recuerdo de esa pandemia, viendo en bicicleta en Barcelona absolutamente vacía, yendo al local de ensayo donde no había nadie, claro que también ir a un local de ensayo no te cruzas con nadie, o sea, había un entorno seguro, y yo allí haciendo mis prácticas y pasándomelo teta, y al volver igual, la ciudad vacía, o sea, fue algo como un sueño, la verdad”, comenta.

La banda necesitaba seguir explorando su música, su sonido, descubrise en cada ensayo, y eso estaba vetado por las autoridades, así que cuando se pudo salir a la calle, lo primero que hicieron sus integrantes fue regresar al local de ensayo. “El primer día que quedamos, nos paró la policía de hecho, porque nos saltamos el toque de queda, estábamos tan emocionados de reencontrarnos, que se nos pasó la hora, y también veía la ciudad vacía, y nosotros cuatro en bici, y nos paró la policía, a partir de ese momento, los ensayos, como se nos pasaba la hora siempre, ya nos quedábamos allí toda la noche, y volvíamos por la mañana (risas)”, rememora, Rosa.

Tras la pandemia Sandré tuvo la suerte de encontrarse con Nacho Cabrera, que se transformó en su manager y le ayudó a seguir creciendo. “La verdad es que entre que no teníamos expectativas, y que hacía muy poco que estábamos como banda, este parón no fue..., nosotros no vivimos de la música, para nada, ni entonces ni ahora. La pandemia nos pilló entre medias de empezar un proyecto. Entonces fue como una pausa, pero luego el proyecto siguió”, dice Marc. “Cuando Nacho Cabrera nos empezó a ayudar, y entonces fue después de la pandemia como tener una persona que nos coge de la mano un poco y venga para arriba. No notamos un gran cambio, ni nos daba miedo, porque todo era muy nuevo. Era nuevo tener grupo, era nuevo tener un cierto éxito, entre comillas, y luego también era nuevo que hubiese una pandemia”.

En este 2014 tendremos más noticias de Sandré, una banda en los tiempos actuales no puede estar parada porque parece desaparecer del mapa, así que nos regalarán algunas actuaciones en directo en su canal de Youtube de un concierto grabado en la barcelonesa sala Upload. “Cuando hicimos el Pony Clean Fest en diciembre, que era como el concierto de cierre de año, no cierre de gira, sino cierre de año de la banda, porque este año 2023 hemos tocado muchísimo, como nunca. Estamos trabajando en tener un directo grabado con público de este concierto y con ayuda del técnico que trabajamos actualmente para hacer las mezclas y todo, y esperamos que antes del verano podamos sacar nuevos directos con público”, comenta Marc. Mientras ese momento llega, podremos disfrutar de su descarga adrenalínica en Castelló y València.

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