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Una plantilla de 1,5 millones

21/05/2020 - 

ALICANTE. Alrededor se 1,5 millones de euros costó la plantilla del Real Oviedo con la que este logró regresar al fútbol profesional en 2015 después de una larga travesía por el desierto no solo de la Segunda B, también de la Tercera División

Carmelo del Pozo, el candidato de Enrique Ortiz y Juan Carlos Ramírez para asumir la dirección deportiva del Hércules, era el secretario técnico de aquel conjunto azulón con muchas caras conocidas para el seguidor alicantino como los exblanquiazules Sergio Egea, Dani Bautista, Frank Omgbà, Héctor Font y Dioni Villalba o los exfranjiverdes Charlie Dean, David Generelo, Borja Valle y Miguel Linares

El magnate mexicano Carlos Slim, con su yerno Elías Ayub como mano derecha, había entrado dos años y medio antes en el capital social del Oviedo, inyectando a través de la inmobiliaria Carso unos dos millones de euros que le permitieron a la entidad ya esquivar la desaparición. 

El proyecto deportivo de los carbayones en la campaña 2014/15 conllevó un desembolso de 1,5 millones (solo en cuanto al gasto de la primera plantilla, sin contar al cuerpo técnico). Los azulones acabaron la Liga regular como primeros del grupo I, deshaciéndose en la eliminatoria de campeones de un Cádiz que precisamente dos semanas después sería verdugo del Hércules en las semifinal del 'play-off': el equipo blanquiazul de ese curso 2014/15 tuvo un coste cercano a los 800.000 euros (se habían presupuestado 600.000 (incluyendo cuerpo técnico), pero hubo un cambio en el banquillo y movimientos en el mercado de invierno). 

Esa suma de 800.000 euros sería inferior a la que Ortiz y Ramírez están dispuestos a desembolsar de cara al curso 2020/21 pero no solo distaría bastante del gasto de 2,5 millones en personal deportivo que ha terminado suponiendo el 2019/20 (por los numerosos cambios en el banquillo, bajas y altas de jugadores), tampoco alcanzaría los 1,7 que se presupuestaron el pasado verano de cara al mismo.

Carmelo del Pozo aguarda pacientemente en su domicilio de La Coruña el contrato que recoja negro sobre blanco los poderes absolutos prometidos por los empresarios, mientras que estos esperan al asturiano de regreso en Alicante para conocer cuáles serían algunas de sus primeras decisiones (bajas a futbolistas con contrato en vigor) y el calado económico de las mismas.

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