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por amor al arte / OPINIÓN

Paco Sanguino

29/01/2019 - 

Francesc Sanguino no tiene miedo. Siempre ha sido valiente. Dispuesto a saltar el primero desde la trinchera hacia la luz con la toda la fuerza, convicción y madera de los grandes. Siempre el primero. Único. Amante de la cultura y de la ciudad, es un trabajador incansable que habla fluidamente todos los códigos fuentes. Cosmopolita y discreto. Sagaz, inteligente. Un diplomático a lo bestia. Alicantino de barrio. Hijo de una tormenta marina. Irresitible. Glamuroso y ligeramente -no, bastante- desaliñado.  Sabe besar a Conchita Velasco. Y recitar de memoria a Horacio. Un intelectual comme il faut. Vale, un dry martini más.

Sanguino es un superviviente nato que con su trabajo y tesón, ha conseguido el respeto unánime de todas las fuerzas políticas, vivas y muertas de Alicante. Que no es poco. Capaz de unir en la misma mesa a la cúpula del Partido Popular más ultramontano con la kale borroka local.  Y sin despeinarse, hablar con propiedad de Vicent Ventura y de la crisis de la naranja, acudir al té de las 5 en el Casino con las actrices catalanas que nos quieren invadir constante e inútilmente y seducir hasta al mismísimo Arturo Fernández. Sabe hablar el lenguaje de Compromís, el -chatín- de Toni Cantó, el del Mercat Central y hasta se entiende con las altas y complicadas cofradías levitantes de la cultureta indígena. Sabe rapearnos lo que somos. Peregrinos a la Santa Faç.

La pasada semana se fraguó el vist i plau de la jerarquía socialista. El consenso entre las diferentes familias ha sido un poco más costoso. Veremos la lista que arrastrará. Dios nos coja confesados. El Domingo ya estaba cantado. Paco acaba de abrirle el cielo a la izquierda en Alicante. Todos saben que en su nombre PS, la cosa se juega a vida o muerte. La clave es la ilusión. Despertar de la abstención a los descreídos y perdidos entre las bambalinas del desierto y  motivar, en especial, a las mujeres. Así lo sentencian las encuestas. Ave María Purísima. Sanguino deberá enamorar al amplio centro del espectro y a la izquierda divina ante la caspa provinciana y la barbarie de Vox. También sabe que deberá hacer una campaña electoral durísima.  Completamente solo. Incluso ante la legendaria contra del socialismo alicantino. Pero la ganará.  

 A Francesc Sanguino le provoca escribir, dirigir su propia vida

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