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la yoyoba / OPINIÓN

Ofiuco, la constelación olvidada

5/10/2018 - 

Me acabo de enterar que ya no soy una centaura sino una ofidia, y la verdad, no me ha hecho mucha gracia. Puestas a simbolizarnos, prefiero cabalgar por el firmamento que arrastrarme por él. Toda la vida leyendo los designios astrológicos para las nacidas bajo el signo de Sagitario y ahora resulta que soy Ofiuco. Ya no puedes fiarte ni del zodiaco. A dónde vamos a llegar, si hasta te estafan con esto del horóscopo. La cosa va así. La NASA ha desvelado algo que ya se sabía desde los años de Maricastaña: que el Sol se desplaza a través de 13 constelaciones a lo largo del año y no 12, como aparece reflejado en el zodiaco. Eso obliga a recalcular las fechas de las casas zodiacales y a modificar la personalidad y el fatum  que nos regalan las estrellas en el momento de nuestro nacimiento. Todas estamos destinadas a ser bellas durmientes. Y si no tenemos rueca para pincharnos y dormirnos (hasta que un príncipe o un ángel tocando una trompeta nos devuelva la vigilia con un susto), ya haremos por subimos a torres inexpugnables para cumplir nuestro destino. La constelación ninguneada, Ofiuco, se halla situada entre Escorpio y Sagitario y reclama su espacio entre los meses de noviembre y diciembre. No se trata de una okupa que se ha colado sin permiso bajo la bóveda celeste, qué va. Los babilonios que inventaron la astrología hace más de tres mil años ya lo sabían, pero al dividir 13 constelaciones entre 12 meses del año las cuentas no salían exactas. Mejor lo dejamos en 12, debieron de pensar, y nos ahorramos un resto con decimales. Y las otras civilizaciones que en el mundo han sido, pues igual. 12 apóstoles, 12 tribus de Israel, 12 trabajos de Hércules, 12 miembros del Tribunal Constitucional, España 12-Malta 1, Cheaper by the Dozen…

Pero esta entrada en escena de Ofiuco llega con sus efectos colaterales sobre nuestras vidas. Sabido es que las constelaciones y planetas proyectan sobre los humanos el comportamiento de las divinidades mitológicas en las que se inspiran. Y si no lo saben no tienen más que seguir a Esperanza Gracia en la madrugada televisiva. Así, no es descabellado pensar que algunos dictadores, Franco, Pinochet, Somoza o Stalin, nacidos bajo el erróneo signo de Sagitario, podrían haber actuado poseídos por el espíritu de una serpiente enroscada en el cuerpo de un hombre. Y hablar en pársel, inyectar veneno o cambiar de piel, de país o de tumba para proteger su especie. Ahora les comprendo mejor. La culpa es del zodiaco. Ellos creían actuar como arqueros estelares románticos cuando en realidad eran ofidios desterrados en los confines del universo con vocaciones que pueden rayar el fanatismo. Y lo peor de todo es que la irrupción de Ofiuco le desmonta a una los designios del día. El horóscopo de hoy (4 de octubre) dice que los sagitarios se reencontrarán con un antiguo amor. Pues hala, lo que es a mí ya me han fastidiado la ilusión de saber de quién se trata porque ya no tengo ningún horóscopo para leer. Los que antes éramos sagitarios y ahora somos ofiucos estamos abandonados de la mano de Zeus. Y vete tú a buscar ahora al primero que mintió. A pedirles responsabilidades a los babilonios. 


@layoyoba

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