Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Política de Cookies Aceptar

Naturalicen el error

27/10/2018 - 

ALICANTE. El HLA Alicante vence a un débil Albacete, pero no logra dar una imagen de equipo solvente y conjuntado en el tercer partido de los lucentinos en el Pabellón Pedro Ferrándiz. Tras la derrota ante Girona, y el pírrico triunfo ante el desdibujado Menorca, los hombres de Pedro Rivero mejoraron algunos aspectos como la circulación de balón y la defensa, pero volvieron a cometer errores en la toma de decisiones, y en el último paso de cara al aro.

La marcha de Vladimir Nemcok auguraba un reto para Rivero en la previa del partido. El preparador segoviano acudió apesadumbrado ante los medios tras la dolorosa derrota del fin de semana pasado en Azuqueca de Henares, y la fuga del base eslovaco no ayudaba demasiado. Otros hombres del perímetro como Devin Schimtd, Kike Garrido o Chumi Ortega debían dar un paso adelante, siendo finalmente el exterior estadounidense el que tomó la alternativa desde el banquillo, yéndose a 14 puntos mientras. Llevó el ataque alicantino, aunque en algunos momentos pecó de individualista.

La victoria local se construyó desde la defensa. Entre el segundo y el tercer cuarto el HLA Alicante asfixió al ataque albaceteño, que en el período previo al descanso logró 6 puntos, bajando los brazos tras el intermedio, para acabar quedándose en un pobre resultado final de 36 puntos. Los manchegos firmaron sin duda una de las peores actuaciones foráneas en la reciente etapa del club alicantino en LEB Plata, y el guarismo entra en la historia como uno de los más pobres de la Competiciones FEB. De ser este el nivel del conjunto castellano, a buen seguro rondarán las últimas plazas de la tabla.

El resultado me parece peligroso. Sí, es cierto que dejar a un rival en 36 puntos suena potente, pero es necesario contextualizar la evolución del partido para poner el triunfo en su justa medida. El primer cuarto fue el único que dejó cierta igualdad durante el duelo. La intensidad defensiva local no era precisamente la mejor en los minutos iniciales, y en cuanto el banquillo ajustó esta faceta, el partido se decantó progresivamente del lado lucentino. En términos globales, HLA Alicante no tuvo rival transcurridos 15 minutos del inicio del partido. Primero por la diferencia de talento y acierto entre plantillas, y más tarde por la bajada de intensidad de Albacete al ver el marcador demasiado desequilibrado.

Tiempo hay para mejorar. Sin ir más lejos, la marcha de Nemcok dio la oportunidad a Rejón para mover ficha, contratando a Justin Pitt. Como cuenta Ramón Juan en un detallado informe en Lucentum Blogging, el base norteamericano llega tras una prolífica trayectoria en la NCAA II, la segunda categoría universitaria del baloncesto yankee. El de Blue Springs se perdía el final de la pasada campaña debido a una lesión, y su primer club de la presente temporada, el Karlshure, decidió prescindir de Pitts por una posible lesión en el pie, que podría dejarle fuera de juego durante semanas o meses. Tocará esperar para ver si llega para aportar algo más. Por el momento, es una incógnita física que habrá que resolver en los próximos días.

La Fundación Lucentum se enfrenta a la cuarta temporada en LEB Plata, quinta si contamos el primer año como SAD. En este punto del curso, aún muy tempranero, las sensaciones me parecen las peores del lustro transcurrido en la categoría. Si el objetivo es el ascenso, queda mucho trabajo por hacer y mucho por ajustar. Tocará ir desgranando durante la temporada si el cambio del formato de competición es una oportunidad o se torna contra los intereses alicantinos. Sea como fuere, percibo un clima de estancamiento en el entorno lucentino que me preocupa. Siendo un comienzo de temporada, el aspecto de la grada me parece más pobre que el de pasados cursos, y parece que la presencia de la entidad en la calle o en redes sociales ha disminuido.

Pero sin duda, lo que más me preocupa es haber palpado que las críticas no se asumen de forma natural. El mensaje del presidente en el librillo del partido me sorprende, cuando se refiere a las críticas vertidas en algunos medios (me incluyo como aficionado), en los cuales se hacía hincapié en que el equipo no funciona. También desde el cuerpo técnico, y ya a modo personal, he recibido el mismo enfoque de la situación. Creo que los medios de comunicación no están para hacer patria, están para informar de forma objetiva. Ésta actitud es de equipo pequeño, y me fastidia, porque ese Lucentum que vi en ACB, y esta refundación, no son equipos pequeños. Miren a la grada, miren los desplazamientos de aficionados, ¿qué equipo de LEB Plata tiene ese activo? La crítica, cuando las cosas no van bien, es consecuencia de las expectativas, de la ambición por conseguir un objetivo.

Aquí tenemos gran responsabilidad las personas que hemos formado parte de algún medio de comunicación local. Acostumbramos a que la crítica comience y acabe en el Rico Pérez, y hemos pecado de cierto paternalismo a la hora de hablar de otros deportes. Entono el mea culpa. El baloncesto ha llevado a Alicante a jugar competición Europea, el Lucentum, sea como SAD o como Fundación, es un histórico que como mínimo debe estar en LEB Oro, por trayectoria y por ciudad. Se llame Russell Byrd, sea 2015 o 2018, la crítica está a la orden del día, a pie de calle, y es necesaria. Mejor nos iría si comenzamos a naturalizar el error, el fracaso y la necesidad de mejorar, en vez de seguir en una burbuja de excesivo control sobre la opinión de medios y aficionados.

Noticias relacionadas

next
x