Sus elementos de cimentación son puntos débiles por la distribución de cargas

Molí del Real de Elche: un informe recomienda su evaluación estructural, sensible a los seísmos

11/11/2021 - 

ELCHE. Tras el estudio geotécnico para conocer el porqué de la gran grieta del Molí del Real, con el objetivo de amarrar el talud al muro del inmueble, paso obligatorio para aspirar a subvenciones autonómicas para rehabilitar el inmueble (como parte de la fisonomía del Palmeral), ahora ha empezado el trámite para ejecutar las obras. El adjudicatario se escogerá en diciembre y el plazo de la intervención será de tres meses con un tope de casi 170.000 euros. Asimismo, en el informe de la actuación se especifica que aparte de anclar el muro a la ladera, se debería encargar una evaluación estructural del edificio, ya que tiene otros problemas como su sensibilidad ante seísmos o afección en la parte baja por la distribución de las cargas.

En este sentido, como ya se señaló, los principales elementos a rehabilitar para garantizar la estabilidad de todo el complejo son consolidar el muro (fábrica de mampostería y rellenos trasdosados) y la la acequia. Por ello se propone también reducir los aportes de agua impermeabilizando la acequia y la coronación del muro mediante un mortero hidrófugo con pendiente hacia el exterior. Con un muro de mampostería con enlucido de mortero de cal, pues la patología de daños está asociada al empuje del trasdós —parte superior o exterior— del muro por su saturación, consecuencia por las fugas en la acequia generalmente, a la altura de su entrada al edificio. 

A ello hay que sumar según el informe que por la zona "sísmicamente problemática" en la que se encuentra, las intensidades de vibración también podrían haber colaborado en determinados momentos de la historia del Molí a crear desestabilizaciones en el muro debido a su altura y poca sección, "así como sobre el relleno del trasdós e incluso a fracturar la acequia". En este sentido, actualmente y por comprobaciones realizadas, el muro no cumple con la normativa vigente frente a las acciones del seísmo. Por ello se plantean soluciones, que contemplen forjados, hormigonado o distintas vigas, cumplan la norma sismorresistente. 

Evaluar estructuralmente el edificio, con elementos de cimentación muy sensibles

Independientemente de estas actuaciones, cuyo fin es estabilizar el talud y anclarlo al muro de todo el complejo, se recomienda proceder a una caracterización y evaluación estructural del edificio que permitiría identificar los elementos constitutivos y comportamiento. Y al tiempo que se acometan estos trabajos e incluso posteriormente, "sería conveniente realizar algún tipo de control de movimientos, tanto para controlar el posible desarrollo de las grietas, como para descartar asientos —deformidades o pérdida de grosor— de la cimentación mediante la colocación de fisurómetros y clavos de nivelación".

Aunque el estudio se ha realizado sobre el subsuelo principalmente y de una manera mucho más superficial sobre el edificio, según el informe, el "hecho diferencial" de la distribución de las cargas del complejo indica que el inmueble es "muy sensible ante posibles asientos —deformidades— en las diferentes partes de los apoyos: edificio-terreno; edificio-muro y muro-terreno natural". Dado que los elementos de cimentación del Molí no incluyen elementos armados, "estaríamos ante estructuras muy sensibles ante asientos diferenciales de sus diferentes partes". 

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