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además de la sanción de 25.000 euros

Medio Ambiente controlará cada quince días el tratamiento de las aguas del bar de la isla de Benidorm

13/02/2019 - 

BENIDORM. La Conselleria de Medio Ambiente controlará el tratamiento de las aguas que se utilizan en el bar de la isla de Benidorm. Así lo decreta el texto que recoge la sanción de 25.000 euros, en el que además obliga a los propietarios a aportar los informes de retirada del contenido de la depuradora instalada junto a su restaurante. 

Como se recordará, la empresa ha sido sancionada por vertidos ilegales en el mar provenientes de los aseos y la cocina. Un agua que no estaba siendo tratada, aunque el escrito no entra a valorar el contenido de estos vertidos.

No obstante, piden a la empresa que cada quince días entregue a Conelleria estos informes mediante partes de trabajo de la mercantil contratada y copia de los escritos de recepción en la estación depuradora elegida. De igual forma, obligan al propietario a que presente el contrato de mantenimiento de la depuradora y la remisión de copia de los informes que se realicen en base al mismo.

Pero eso no es todo, si no que el control que no ha habido en los últimos años esta vez lo quieren incluso intensificar con los trabajadores del Parque Natural de Serra Gelada y los agentes medioambientales adscritos a la comarca de la Marina Baixa o por el personal designado a tal efecto para realizar inspecciones regulares de la instalación "al objeto de comprobar que sigue sin producirse vertido al dominio público marítimo terrestre", concluye el documento al que ha tenido acceso este diario.

Hay que tener en cuenta que el celo de Conselleria por estos vertidos está agravado, según declara la sanción, por tratarse de un bar que está situado en un parque natural, donde el mar es uno de los espacios protegidos por esta declaración medio ambiental.

El dueño en su defensa aseguró que tenía licencia de apertura desde el 1993 firmada por el Servicio Territorial de Turismo, además de la de actividad a nivel municipal obtenida por silencio administrativo. Al respecto, el informe apunta a que esto no exime al empresario a tener una autorización expresa para el vertido de aguas residuales. En este supuesto incluso manifestó que era competencia del Ayuntamiento cuando construyó en 1959 dicho edificio de restauración.

No obstante, el último decreto del Ayuntamiento de Benidorm en relación a la licencia de apertura del bar también hace referencia a estos supuestos. De este modo, el Consistorio vuelve a denegar el permiso, a pesar de que lleva 60 años abierto al público sirviendo comida a los clientes. 

El decreto municipal recoge que no cuenta con el titulo habilitante para el uso de la instalación. Por otro lado, indica que precisamente el silencio administrativo tiene efectos desestimatorios cuando se refiere a facultades relativas al dominio público o al servicio público que "impliquen "actividades que puedan dañar el medio ambiente y en los procedimientos de responsabilidad patrimonial de las Administraciones Públicas".

Todo ello mientras planea la idea de que se pueda desalojar dicho bar. No obstante, es algo que tienen que aclarar entre las dos partes. Como se recordará, el concejal de Compromís, Josep Bigorra, pidió que le aclararan las medidas que se había tomado después de la primera negación de licencia de apertura. Pero tanto de un lado como del otro siempre han tirado balones fuera.

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