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entrevista al abogado y ex eurodiputado ignasi guardans

"Los líderes de las regiones vecinas no deben aprovechar la crisis de Cataluña en beneficio propio"

24/02/2018 - 

ALICANTE. Tras su participación en los desayunos Alicante Plaza y Casa Mediterráneo, el abogado y ex eurodiputado de Convergència Democrática de Catalunya, Ignasi Guardans, también ha abordado la cuestión catalana, que la vive al instante y con intensidad pese a su residencia en Bruselas. Nieto de Francesc Cambó, Guardans dejó la militancia de CiU en 2009 tras oponerse a los primeros movimientos independentistas dentro de CDC en 2008. En 2009, asumió la Dirección General del Cine en el Ministerio de Cultura bajo la tutela de Ángeles González Sinde. Desde que comenzara el denominado procés, ha sido muy crítico con los dirigentes de su antiguo partido, hoy PDcat, tal y como ha expresado en los artículos publicados en diferentes medios de comunicación digitales o su participación en tertulias de televisión y radiofónicas

-Han pasado ya meses del referéndum del 1-O, la declaración unilitareral y las elecciones autonómicas. ¿Hasta qué punto preocupa la situación de Cataluña, ahora mismo, en la Unión Europea?

-Preocupando, no; ocupando, sí. Es un tema que está en la agenda. Se habla de él, no es un tema de si Cataluña fuera o dentro de España; todo el mundo ha escuchado que la independencia catalana es una quimera, que no llegará nunca, no hay nadie con un mínimo de seny que la desee, ni que la plantee...No es un tema de dar apoyo o no a la causa independentista; esta batalla, los independentistas la han perdido. Pero una cosa es decir eso y la otra, bien diferente, es negar que hay una tensión constitucional grave en España. Eso puede generar una inestabilidad dentro de España importante, que Cataluña está en una situación complicada que no parece que vaya a cambiar de forma inmediata. Sí que genera una cierta inquietud. La UE necesita que sus miembros tengan estabilidad interna, y aquí sí que hay una cierta inestabilidad que puede ser complicada.


-¿Qué solución le augura usted para que al menos haya una investidura y un Gobierno?

-Creo que es necesario que haya un Gobierno cuanto antes en Cataluña y que haya un gobierno que tenga legitimidad parlamentaria, y constitucional y del Estatuto. Puede tener la agenda de reformas que quiera, incluso para trabajar para conseguir la independencia; eso es legítimo, pero debe respetar las reglas del juego, respetar las mayorías parlamentarias y cumplir con las leyes. Y eso, cuanto antes lo tengamos, mejor para Cataluña, mejor para los ciudadanos, y mejor para el conjunto de España, evidentemente. Lamentablemente, no lo acabo de ver. Tenemos el riesgo real de volver a celebrar elecciones. Las divisiones y las contradicciones dentro del independentismo son muy grandes, el ego de determinadas personas es superior a su patriotismo, se llenan la boca de patriotismo, pero acaban sacrificando el bien del país por su propia situación procesal al bien personal, y eso nos acabará haciendo mucho daño a todos. No sé como saldremos: Cataluña necesita un Gobierno estable, de mayoría independentista, perfectamente posible, pero estable y con una agenda de acción política concreta y dentro de la ley. Levantar el artículo 155 y pasar a una situación de pseudonormalidad. Mientras estén los procesos penales abiertos, no tendremos normalidad. No se puede negar.

"Cataluña necesita un Gobierno estable, de mayoría independentista, y con una agenda de acción política concreta y dentro de la ley"

-La cuestión catalana está contaminando los territorios limítrofes, como pueda ser la Comunitat Valenciana, Baleares o Aragón...¿Cómo lo ve usted? ¿Puede generar inestabilidad?

-Los políticos de los territorios limítrofes con Cataluña deben hacer una ejercicio de responsabilidad histórica. De no aprovechar este conflicto de situación triste por la que está atravesando Cataluña y su sociedad, dividida en estos momentos, muy polarizada; que nadie lo intente aprovechar en beneficio propio y de forma irresponsable porque eso la historia no lo perdonará. Y por tanto, yo entiendo que deben protegerse para no les afecte el conflicto político, que es muy intenso. Pero tampoco aprovechar e intentar beneficiarse con determinadas medidas para ganar puntos y hacer méritos a base de jugar con el discurso de los demás. 



-¿Cómo deben reaccionar esas comunidades autónomas?

El problema catalán, en parte, se debe resolver en Cataluña, y pero también se debe resolver en el conjunto de España. Esos territorios, como Baleares, la Comunitat Valenciana o Aragón, deben ayudar al resto de España a trasmitir que existe un problema de fondo, del cual, Cataluña es un síntoma, Cataluña es un problema de identidad de España, de configuración territorial, de reparto de poder, pero también emocional. Una buena parte del conflicto catalán es emocional, de respeto a las identidades, de qué es cada uno...Y cómo eso no está resuelto en España, en Cataluña se ha perdido la esperanza. El conflicto de Cataluña es un conflicto de pérdida de esperanza: mucha gente ha perdido la esperanza de si vale la pena seguir luchando o trabajando por un objetivo que se ve absolutamente imposible. Las comunidades de alrededor de Cataluña, que tienen fuerzas políticas con una sensibilidad importante, que sin querer romper con España, entienden que España no es una entidad monolítica, pueden hacer mucha pedagogía: entre todos, debemos reformar España y mejorar España, pero no romperla porque perderíamos todos.

-Hasta qué punto la economía catalana se está viendo perjudicada, más allá de los efectos, ya conocidos, que ha tenido el 'procés' en el turismo...

-Aún es pronto para hacer una balance, pero las cifras apuntan que se están paralizando inversiones. En estos momentos, lo que ya se puede decir es que hay oportunidades perdidas. Hay gente que ha dejado de invertir o no ha ampliado lo que tenía proyectado. Hay lucro cesante. Eso ya existe, y significa puestos de trabajo que no se han creado, y oportunidades de crecimiento inferior a lo que podría haber sido. El paso siguiente está por ver, si hay una inestabilidad de más tiempo,...Hay que esperar un poco y ver que esta situación no cristalice. Todavía tenemos la oportunidad de tener un Gobierno y cierta estabilidad, aún que sea con una agenda diferente a la que yo querría. Si eso llega, creo que el mal se limitará. Pero lo que todo el mundo ha entendido que independencia no hay, ni habrá nunca. Los han entendido los independentistas, y las empresas también. La acción de artículo 155, y del poder del Estado, agrade más o menos, independientemente de las opiniones de cada uno, agrade más o menos, la realidad es que se ha demostrado que no hay independencia posible a base de poner banderas a la calle y en los balcones. Así no se romperá España. Las empresas lo saben, y ha dado una cierta seguridad, no lo suficiente para invertir y recuperar la confianza, que es esencial para crecer económicamente.

"En estos momentos, lo que ya se puede decir es que la crisis catalana ha provocado oportunidades perdidas"

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