La confección de la lista autonómica revela el adiós de la mayoría de representantes 

Lo que queda de Podem

15/10/2022 - 

VALÈNCIA. Corría octubre de 2018 cuando, en un escenario muy similar al actual, se hacían públicas las precandidaturas de Podem a la Presidencia de la Generalitat para las elecciones autonómicas de 2019. Un total de 12 personas concurrían a primarias para encabezar la lista. Aunque la oficialista y que más apoyos tenía detrás era la del profesor (ahora catedrático) de Derecho Constitucional Rubén Martínez Dalmau, 11 militantes más –algunos de ellos de perfil activista– optaban al puesto. 

El acuerdo para la candidatura de Dalmau llegaba entre el por entonces líder de Podem en la Comunitat, Antonio Estañ, y los afines a Pablo Iglesias capitaneados por Pilar Lima. Y es que por aquella época todavía había corrientes, pactos y tensiones. Pero las cosas han cambiado. Las tensiones se han reducido... al igual que las expectativas electorales y, por tanto, las aspiraciones personales. Poco queda de aquel Podem que ahora lucha por no quedarse fuera del Parlamento autonómico el próximo año. 

El cabeza de lista para los comicios de 2023 será Héctor Illueca, quien el año pasado dejó la dirección de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social del Gobierno de España para sustituir a Dalmau en la vicepresidencia segunda del Consell. Y, lejos de lo ocurrido en 2018, esta vez sólo han concurrido a este puesto otras dos personas con escasas opciones: Inmaculada Dorado, portavoz de Unides Podem en Alfafar, y Ana María Belmonte, de la que no consta biografía.  

Para el cuerpo de la candidatura autonómica la fotografía es similar. En otro momento, los nombres y los perfiles eran numerosos, al igual que los evidentes enfrentamientos entre corrientes. Esta vez, ni siquiera la mayoría de diputados del grupo en Les Corts tratará de revalidar su puesto. Únicamente figuran dos: Pilar Lima, actual síndica y quien también se presenta como 'número uno' al Ayuntamiento de València; e Irene Gómez. El resto –la exportavoz Naiara Davó, Ferran Martínez, Beatriu Gascó y hasta la secretaria primera de la Mesa de Les Corts, Cristina Cabedo– han optado por renunciar a presentarse.

   

Los que sí han dado un paso son los pocos resquicios del 'pablismo' en la Comunitat, procedentes la mayoría de la actual dirección autonómica del partido. Al margen de Lima, es el caso de Esther Sanz, Carles Fons y Pau Vivas. A ellos se suman dos cargos nacionales: la directora general de Juventud del Gobierno, María Teresa Pérez, y la parlamentaria Marisa Saavedra. Concurren igualmente Alejandro Aguilar, secretario autonómico de Vivienda y quien formó parte del equipo cercano a Dalmau en la Conselleria; y Chelo Poveda, portavoz de Podem en València y la cual también opta a la lista municipal. Una manera de buscar salida tras ostentar responsabilidades. 

Podem ha vivido un importante desgaste con destacadas salidas –por voluntad o a la fuerza– y constantes cambios en los liderazgos desde el inicio de su andadura en 2014. Desde Sandra Mínguez, una de las caras más visibles en los inicios, al exportavoz en Les Corts Antonio Montiel, su sucesor en el puesto Antonio Estañ o la parlamentaria Fabiola Meco. El último de esta generación impulsora del partido que fue cesado fue César Jiménez, actual asesor del diputado de Compromís Vicent Marzà en Les Corts. 

Errejonistas, pablistas, críticos y contracríticos... sus etiquetas de entonces quedaron atrás y la mayoría de ellos ha reencauzado su vida fuera de la política. La docencia, la universidad o el activismo al margen de la vida interna de la formación son algunas de sus dedicaciones actuales. Y parece que este es el camino que quieren seguir quienes ahora se marchan en diferido, como es el caso del grupo parlamentario casi al completo. 

En Compromís, mientras tanto, miran de reojo. Desde la coalición no ocultan su deseo de seducir a los huidos. Una operación que entraña riesgos y que faltará por ver hasta dónde llega. 

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