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el primer año con nuevo dueño mejora las previsiones

La Villa Universitaria gana habitaciones y zonas comunes tras facturar 3,7 millones en 2019 

13/02/2020 - 

ALICANTE. La Villa Universitaria de San Vicente del Raspeig, levantada por el desaparecido Grupo Santa Ana, se ha dado la vuelta como un calcetín. Si bien es cierto que en los últimos años, y dejando de lado la deuda con los bancos que llevó la empresa a liquidación, el edificio había comenzado a ofrecer resultados operativos positivos, la entrada del nuevo propietario, el Grupo El Castillo, ha impulsado definitivamente el complejo.

Así, el primer ejercicio con el nuevo propietario al frente (el grupo se hizo con la unidad productiva a finales de 2018) no solo ha mejorado las cifras previstas en el plan de negocio, sino que ha comenzado a plasmar los planes de ampliación de la residencia adelantados por este diario en su día. Según ha confirmado el gerente de la Villa Universitaria, Eduardo de Temple, acaban de culminar las obras de ampliación en la parte trasera del inmueble, con las que se han ganado 29 habitaciones para larga estancia, y ahora acaban de comenzar los trabajos para construir nuevos despachos y salas de reunión.

En este caso, los trabajos se van a llevar a cabo en la fachada principal, que cae al bulevar, y servirán para habilitar nuevos despachos y salas de reuniones en la planta baja, con unos espacios más modernos y modulables. Las nuevas salas de trabajo tendrán capacidad para 180 personas (en caso de que se emplee todo el espacio), pero estarán divididas en cuatro espacios panelados, con una capacidad para unas 35 personas cada uno. La Villa ha detectado un incremento en la demanda de este tipo de instalación en los últimos tiempos, y busca rentabilizar el espacio que tenía ocioso en los bajos.

En este sentido, cabe recordar que dichos bajos se pensaron en su momento como locales comerciales, y de hecho el Grupo El Castillo pensó en su momento en ponerlos en alquiler, ante el interés de algunas franquicias de restauración por situarse en una zona con un importante tránsito de universitarios. Sin embargo, finalmente ha apostado por integrarlos en el edificio para ganar espacio propio. "Además de los despachos y las salas, también vamos a ampliar el restaurante", explica De Temple. Un proyecto en consonancia con el incremento de capacidad de la residencia.

Estas obras estaban contempladas en la oferta de compra del nuevo propietario, como recuerda el gerente. "Esta ampliación de espacios se lleva a cabo para mejorar el rendimiento del activo". Los trabajos, que acaban de comenzar, deberían estar terminados el próximo 27 de abril, si no hay contratiempo.

Mejora el Ebitda

En cuanto al primer ejercicio fiscal de la Villa Universitaria integrada en el Grupo El Castillo tras dejar atrás el concurso, De Temple señala que se han mejorado las expectativas depositadas en el inmueble. Según las cifras facilitadas por el gerente de la residencia, el volumen de negocio ascendió en 2019 a 3,7 millones de euros, un 19% más que el último ejercicio en concurso de acreedores (tutelados entonces por el administrador concursal). En cuanto al Ebitda, también ha sido positivo, y mejorando el objetivo previsto por el grupo, según De Temple. 

La Villa Universitaria cuenta con más de 425 habitaciones: tras la reforma supera las 300 habitaciones para larga estancia y 125 para estancias cortas, además de espacios comunes como las citadas salas o la piscina, y 300 plazas de aparcamiento (algunas de las cuales también se han comercializado para usuarios ajenos al complejo). El complejo emplea a cerca de medio centenar de trabajadores, cuyos contratos se subrogó el nuevo propietario, y alcanza una ocupación de prácticamente el 100% durante todo el curso. 

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