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venta en suspenso tras la retirada de rosmedian inmobiliaria

La subasta de los aparejadores: la covid frustró el proyecto para pisos turísticos de su ganador

8/10/2020 - 

ALICANTE. Como en otras muchas operaciones inmobiliarias, la irrupción de la crisis del coronavirus también ha sido el factor determinante que ha provocado la suspensión de la venta del edificio propiedad del Colegio Oficial de Aparejadores Técnicos e Ingenieros de la Edificación de Alicante (COAATIEA): un palacete de 1.400 metros de superficie útil que debía convertirse originariamente en sede institucional de la entidad colegial.

Fuentes del sector consultadas por Alicante Plaza indicaron que el inversor que ganó la subasta del céntrico inmueble de la calle Rafael Altamira, situado a menos de 200 metros del edificio del Ayuntamiento, renunció a su adquisición al dudar de que el proyecto que había diseñado para su futuro pudiese tener en estos momentos la viabilidad económica necesaria para rentabilizar el desembolso a realizar. 

¿De qué planes se trataba? De su rehabilitación y transformación en apartamentos turísticos, con el aliciente de situarse en un emplazamiento estratégico por su cercanía a la playa de El Postiguet y al Casco Antiguo. De hecho, la prueba más evidente del potencial de esa ubicación es que en ese mismo punto ya preexiste el Hotel Amérigo, de cinco estrellas, y dos nuevos hoteles en ciernes situados en la misma calle: el promovido por Corisa (literalmente junto al edificio consistorial) y el proyectado por el fondo Vista y la familia Soler, en la confluencia entre Altamira y la calle Alberola Romero.

Las mismas fuentes indicaron que la actual situación de incertidumbre de la economía en general, y la crisis que afecta en particular al sector turístico, llevaron a ese inversor hasta ahora desconocido a desistir de la ejecución de la compra. Todo incluso a riesgo de perder la garantía que había llegado a depositar, por un importe de 11.000 euros.

EN LA SUBASTA SE ACEPTARON HASTA CINCO OFERTAS VÁLIDAS QUE SUPERARON EL PRECIO MÍNIMO ESTABLECIDO PARA LA PUJA: 1,1 MILLONES

¿Quién era esa comprador que se impuso en una subasta especialmente competida en la que hubo hasta 18 pujas? Según las mismas fuentes, Rosmedian Inmobiliaria, una sociedad dedicada a la venta de inmuebles, sin que haya trascendido si concurrió al proceso por propio interés o en representación de un posible tercero. Sea como fuere, la propuesta con la que ganó la subasta ascendía a un precio de 1.721.000 euros. A esa cantidad, debía sumarse el coste de las obras de rehabilitación del inmueble. De ahí que, según las fuentes consultadas, acabase renunciando a la compra, tras evaluar el riesgo de una operación que podría superar los dos millones.

Ahora, como viene informando este diario, el proceso de venta sigue su curso a la espera de que se resuelvan las negociaciones emprendidas con el segundo postor mejor clasificado, como se informó a la asamblea de colegiados, el pasado mes de julio. El precio ofertado por este segundo inversor no variaba sustancialmente respecto a la propuesta del ganador, ya que había presentado una puja máxima de 1.705.000. 

Por el momento, no ha trascendido oficialmente si este segundo clasificado estaría dispuesto a ejecutar la compra. En el caso de que también acabase desistiendo, el colegio podría recurrir al tercer mejor postor, que concurrió con una propuesta similar. En este caso, por un precio de 1.700.000 euros. Por lo pronto, en esa misma asamblea de julio, los colegiados convinieron admitir ofertas de compra hasta ese valor límite de 1,7 millones: es decir, casi 600.000 euros más del precio establecido como precio de salida (1.100.000 euros).

Como informó este diario, la de febrero de este año fue la segunda convocatoria de subasta planteada por el COAATIEA con el fin de rentabilizar el activo 16 años después de su compra. El primer proceso, organizado en septiembre de 2019, quedó desierto, puesto que no se presentó ninguna oferta válida. 

El resultado fue distinto en esta segunda convocatoria, hasta el punto de que se registraron hasta cinco ofertas válidas. Al margen de las tres ya citadas, por encima de los 1.700.000 euros, concurrieron otras dos más: una por un precio de 1.350.000 euros y otra ajustada a los 1.100.000 delimitados como importe mínimo.

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