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exige el pago al contado de dos millones y un aval bancario por el resto de la deuda

La Agencia Tributaria no afloja con el Hércules

16/04/2019 - 

ALICANTE. El pasado 4 de abril, el presidente del Hércules Carlos Parodi desvelaba que había retomado los contactos con la Agencia Tributaria para tratar de resolver el problema que representa la deuda de 3,9 millones de euros que mantiene con ella y se encuentra en situación irregular desde hace justo dos años.

Parodi no habló de negociación, simplemente de toma de contacto con unos responsables de la Delegación Especial del fisco en València a los que conoce bien puesto que, tanto en su anterior etapa como presidente como en la posterior como director general, negoció con ellos, por ejemplo, el convenio suscrito en 2013 y cancelado por Hacienda hace ahora 26 meses ante los incumplimientos reiterados por parte del Hércules.

Pues bien, Alicante Plaza puede adelantar que no habiendo negociación alguna y sí, como dijo Parodi, una mera presentación protocolaria, esta bastó para constatar que el fisco no ha rebajado un solo ápice sus exigencias respecto a las que ya puso sobre la mesa el pasado mes de julio y que llevaron al club a desaparecer de la escena, dejando una vez más a Hacienda colgada: sus responsables en València le dejaron claro a Parodi que para acceder a un nuevo acuerdo de fraccionamiento se les seguía exigiendo el pago al contado de casi dos millones de euros (la mitad de la deuda) y que se garantizase con un aval bancario la cantidad restante que el club sí podría pagar de manera aplazada.

El expediente del Hércules se tramita en la citada Delegación Especial, pero todo acuerdo de aplazamiento ha de ser santificado por la Delegación Central de Grandes Contribuyentes, concretamente su departamento de Recaudación, que no se caracteriza especialmente por dar manga ancha a los clubes de fútbol, aunque si así fuera tampoco habría razones para ser optimistas. Y es que en el caso del Hércules estamos hablando de que necesita negociar un segundo convenio, es decir, que ha incumplido el primero, amén de que por dos veces ha dejado colgado al fisco. Especialmente sangrante fue lo ocurrido en 2017 cuando, después de llegar a un principio de acuerdo (el entonces presidente, Juan Carlos Ramírez, ofreció como garantía sus concesionarios, que como adelantó este medio, vendió el pasado mes de enero a un grupo riojano), el plazo que el fisco fijó para formalizar el mismo expiró sin que se supiera nada más del club del Rico Pérez.

La necesidad de contar con un certificado positivo de Hacienda (de que se ha cancelado toda la deuda o de que hay en vigor un acuerdo de pago fraccionado de la misma) todavía no aprieta al Hércules, puesto que lo anterior solo le resultará necesario si asciende, ya que es la Liga de Fútbol Profesional la que le va a exigir que presente el mismo como requisito ineludible, entre otros, para inscribirle en la competición, pero la situación irregular de esa deuda de casi cuatro millones está ahí y, como consecuencia de la misma, los embargos que periódicamente limpian las cuentas del club.

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