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El espacio educativo inicia un proceso de digitalización

Kurukan: cómo salir adelante emprendiendo en familia

25/06/2018 - 

ALICANTE. Nace en Benimeli Kurukan, el primer espacio educativo dirigido a familias en España fundado por Yolanda Martínez e Isidro Lázaro, socios y pareja. Este proyecto responde a la necesidad de sus fundadores de encontrar una salida profesional que les permita conciliar “trabajando en cosas que nos apasionan compatibles con la vida familiar”, explica Martínez. La seña de identidad de Kurukan es que las herramientas para el aprendizaje empleadas “antes las hemos experimentado nosotros y, a partir de ahí, creamos propuestas para que las familias puedan también aprender desde su propia experiencia. Esto lo hace real”.

El objetivo es ofrecer una nueva alternativa educativa en la que se pone a disposición de todos, empezando por los adultos, talleres, formación, asesoramiento, materiales didácticos o juguetes. “Educamos a través de la emoción y del juego, pero no un juego lúdico, sino orientado, por ejemplo, a que un adulto sea consciente de que puede dedicarse a lo que realmente quiere”, explica. Actualmente los servicios que más están desarrollando son talleres y encuentros con familias de diferentes lugares de España interesadas en el aprendizaje vivencial.

Kurukan quiere llegar a mercado más amplio empleando el componente digital y ampliando su público objetivo con propuestas para centros educativos y empresas. Se pretende trasladar todas las experiencias a canal de vídeo que está en proceso de creación y a  un canal de formación e información online que dé a conocer nuevas  formas de educar. Este proyecto se ha bautizado como Boldanschooling. “Esta es nuestra gran apuesta para este año: potenciar la parte online para estar conectados con el mundo y porque sabemos que los ingresos llegarán en gran parte por ahí”.

Kurukan quiere además promocionar sus instalaciones en Benimeli, que disponen de una yurta y zona de acampada, y sacar adelante los encuentros de familias que celebrarán este verano. El año pasado celebraron dos meses de coworking. “En ellos trabajamos sobre el proyecto de vida de cada familia de forma individualizada, la parte profesional y la educativa, para que vayan a la par, un proyecto pionero que repetiremos este año”, adelanta Yolanda Martínez. Durante un mes reunieron diez familias alojadas en casas de la comarca para trabajar en educación y en emprendimiento. El denominador común: personas que quieren dar un giro a su vida buscando salidas que les permitan conciliar.

Lo que en principio iba a ser una startup, tras cuatro años de testeo comienza una nueva etapa como una asociación sin ánimo de lucro por su componente de proyecto social abierto a la colaboración con otros agentes. El público objetivo de Kurukan son familias preocupadas por la educación que buscan alternativas a las propuestas convencionales. En los productos o servicios se segmenta aún más para llegar, por ejemplo, a familias con niños pequeños o con adolescentes.

La idea de Kurukan no surge en un momento concreto, sino que se va planteando por una necesidad vital de la familia fundadora. “Cuando nuestro hijo llega, decidimos dar un cambio total de rumbo en nuestras vidas para buscar otro tipo de relaciones, de entorno, de educación y de desarrollo personal más conectados con nosotros. Muy poco a poco se ha ido configurando el proyecto, según nuestras necesidades y las de otras familias como nosotros”, explican.

La propuesta educativa se sustenta en diferentes pedagogías y en la experiencia de los fundadores de este proyecto. “Es un centro de experiencias en las que vemos qué pedagogía podemos recoger cada uno para nuestro núcleo familiar y las experimentamos. La clave es el respeto a los ritmos de cada persona”, resume Yolanda Martínez.

Los promotores de Kurukan están convencidos de la viabilidad del proyecto porque “estamos viendo que es una tendencia que va en aumento. En la comarca de la Marina Alta hay muchas escuelas de educación no convencional, incluso no homologadas, que tienen formación hasta los 18 años”, apuntan.

Yolanda Martínez estudió Educación Infantil y Magisterio en la Universidad Complutense, Educación Creadora por Diraya en Bilbao y Comunicación Activa. Ha sido maestra y directora en una escuela infantil y ha desarrollado trabajos en el mundo de la empresa y el coworking. Le acompañan en su nuevo proyecto su hijo y su pareja, Isidro Lázaro, delineante industrial y experto en carpintería y ebanistería. Con sus ahorros han creado el proyecto Kurukan y su reto ahora es convertirlo en plataforma digital y lugar de encuentro de alcance nacional.

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