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El artista vuelve a exponer en Aural Galería 

Juan Carlos Nadal convierte el metal en material de danza con 'Noir Serpentin'

16/03/2018 - 

ALICANTE. Con Noir serpentin vuelve Juan Carlos Nadal a trabajar sobre lienzos después de estar varios años experimentando con la escultura. Su exposición en Aural Galería se abre este sábado para mostrar lo que ha sido su fascinación por la bailarina Loie Fuller en sus creaciones.

"Yo soy pintor", sostiene Nadal. "El grueso de mi producción es la pintura", insiste, "aunque siempre he usado elementos escultóricos o instalativos y es cierto que cuando empecé con la abstracción me llevó a la escultura".

Ya sea en una u otra área, la relación en ambas es clara. Sus pinturas parecen demandar convertirse en esculturas y estas, como señala, parten de su experiencia sobre lienzo. "Voy jugando en un constante diálogo entre ambas disciplinas, una cosa me lleva a la otra", confirma. "Y ahora he querido retornar a pintar y la escultura es la que me ha sugerido hacer estos cuadros". 

Los cuadros con grafito y las esculturas doradas protagonizan esta serie. Unas piezas en las que ha querido jugar con los opuestos, por el que absorbe la luz y el que lo refleja. El pigmento diluido en el medio le ha permitido manejar su pincel para crear esas figuras con el tono metálico.

Los lienzos no dejan de tener volumen gracias a su forma de trabajar. Hay zonas en las que ha dejado que el grafito se acumule echándolo sin diluir y arrastrando el pincel, explica. Una técnica que prueba ese acercamiento que ha pretendido a su trabajo tanto en la escultura como con la tela sobre plano.

Culpa de ello la tiene una bailarina de hace cien años. Loie Fuller protagonizó uno de los primeros cortos de los hermanos Lumiere que Nadal vio en la filmoteca. "Me quedé fascinado", cuenta risueño. Le encantó el movimiento que hacía con sus brazos y unas varas de bambú en las mangas del vestido de seda que llevaba, creando unas ondas que él ha imitado.

"En el proceso de trabajo parece que esté bailando", añade risueño, "es muy físico, el movimiento tiene mucha importancia". Y en homenaje a una de las coreografías que creó Fuller, ha titulado esta exposición que recoge su obra más reciente, creada este mismo año. 

Nadal, que ha desarrollado su carrera en Valencia donde estudió Bellas Artes, vuelve esta vez por trabajo a su Alicante natal. Aural es una de las tres galerías con las que expone -las otras están en Barcelona y Munich-. Han pasado cinco años desde que expuso por primera vez, con Qifu, y con esta permanecerá hasta el 19 de mayo.

Reconoce que tiene muchas ganas de esta muestra con la que pretende marcar "un punto de inflexión" en su carrera. Para dar ese paso se ha centrado mucho en qué quería contar y cómo hacerlo, razona. 

"Tengo ansias de ver cómo queda porque es una de las primeras exposiciones en la que no me he planteado cómo es el montaje", señala. "No me quería condicionar al espacio porque ya tenía bastante con sacar algo nuevo", reconoce, "así que ahora quiero ver cómo funcionan las piezas y cómo dialogan entre ellas, no quiero nada abigarrado".

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