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la multinacional solicitó un aumento de capacidad que aún se tramita

Johnson Controls apuesta por su planta de baterías de Guardamar tras la venta a Brookfield

26/03/2019 - 

ALICANTE. La planta de fabricación de baterías que la multinacional americana Johnson Controls tiene en la localidad alicantina de Guardamar del Segura seguirá jugando un papel fundamental en la estrategia de crecimiento de la firma. Pese a que Johnson Controls cerró un acuerdo a finales del año pasado con el fondo de inversión Brookfield y otros inversores institucionales para venderles la división de negocio de baterías, este acuerdo solo supone que ha cambiado el "propietario financiero" del negocio, pero no la estrategia industrial.

Así lo ha explicado a Alicante Plaza este lunes un portavoz de la compañía desde su sede europea en Hannover (Alemania), a preguntas de este diario. "No hay planes para salir del negocio de producción de baterías de automóviles. La división de baterías cambia el propietario financiero. En este contexto, no esperamos ningún cambio para nuestros centros de producción y, por lo tanto, tampoco para nuestra planta en Guardamar", asegura dicho portavoz.

El acuerdo, anunciado por la multinacional americana a mediados del pasado mes de noviembre, supone que el nuevo dueño de toda la división de Power Solutions, la que fabrica las baterías Varta como las que salen de la planta de Guardamar, será a partir del próximo mes de junio el citado fondo junto al resto de inversores que han participado en la operación. Johnson Controls, por su parte, se centrará en ampliar la nueva vía de negocio que ha abierto en la eficiencia energética enfocada a edificios. 

El acuerdo se cerró por 13.200 millones de dólares (11.600 millones de euros), después de que Power Solutions facturase 8.000 millones de euros y arrojase un Ebitda de 1.700 millones. La división cuenta con 15.000 empleados en todo el mundo. La multinacional espera tener luz verde de todos los reguladores implicados para finales de junio, cuando el propietario del negocio pasará a ser Brookfield, aunque la actividad de las factorías se mantendrá en principio sin cambios, según la versión de la empresa.

Como adelantó Alicante Plaza el pasado noviembre, la multinacional inició el pasado mes de octubre los trámites para poder incrementar la capacidad productiva de la planta de Guardamar, y llegar a los 10 millones de baterías al año (actualmente la capacidad es de 7,5 millones). Un proyecto que necesita el visto bueno de la Generalitat, dado que aumentará las emisiones de plomo. El colectivo Ecologistas en Acción, de hecho, ha presentado alegaciones al proyecto, y está a la espera de que se abra la fase de audiencia a las partes, antes de la resolución final del expediente.

Los ecologistas consideran que el volumen de emisiones autorizado a Johnson Controls ya es demasiado alto, dado que la planta se encuentra próxima a un paraje natural protegido (la desembocadura del Segura), y cerca de cultivos y granjas para alimentación humana, e incluso la piscifactoría de Culmar. La intención de la multinacional es aumentar la producción de sus nuevas baterías MEA específicas para soportar altas temperaturas, destinadas a mercados como Turquía, Oriente Medio y África. Desde que comenzaron a fabricarse en Guardamar en 2016, coincidiendo con el 40 aniversario de la planta, "se ha notado un aumento aún mayor en la demanda de nuestros productos, por lo que solicitamos el permiso de aumento de la producción", explicaba entonces el mismo portavoz.

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