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tres con la industria papelera, dos con la cárnica y dos con vertederos

Greene mantiene 'vivos' siete proyectos para sacar energía de los residuos pese al coronavirus

3/04/2020 - 

ALICANTE. La ilicitana Greene Waste to Energy, especializada en convertir los residuos en energía para las empresas, es otra de las firmas que ha tenido que suspender su actividad en el centro de trabajo al no ser considerada esencial en esta fase de confinamiento reforzado. No obstante, que la empresa no pueda realizar pruebas con residuos en su planta no significa que haya dejado de trabajar.

La firma liderada por Juan José Samaniego, que cuenta con el valenciano Carlos Castellanos y, sobre todo, el fondo español Moira Capital como inversores, mantiene 'vivos' en este momento siete proyectos para estudiar la posibilidad de convertir en energía los residuos de otras tantas empresas, según explican fuentes de la compañía. Cada uno desde su domicilio y a base de teletrabajo, la plantilla de Greene estudia cómo aplicar su solución a tres empresas papeleras, dos cárnicas y dos plantas de residuos.

Así, según explican las mismas fuentes, en Greene continúan trabajando en distintos estudios de viabilidad. El objetivo de estos estudios de viabilidad es comprobar la viabilidad técnica y económica de cada uno de los proyectos citados. Aunque no pueda realizar pruebas empíricas en su planta, Greene está avanzando así la fase previa para decidir si las siete empresas citadas pueden implantar su sistema de valorización de residuos.

El plan de trabajo que se desarrolla, y que puede llevarse a cabo con teletrabajo, empieza por conocer la cantidad de residuos generada por la empresa, tanto lodos como residuos orgánicos, plásticos, etcétera. "De cada uno de los residuos necesitamos conocer su caracterización elemental, un análisis inmediato (humedad, cenizas y materia volátil), su PCI (Poder Calorífico Inferior) y contendido en cloro y azufre", explican desde la empresa.

El siguiente paso es analizar las necesidades térmicas y eléctricas de las instalaciones de la empresa en concreto, y sobre todo si se dispone de terreno dentro de sus propiedades para la ubicación de la planta de conversión, o en su defecto si existe terreno cerca de ellas. "Con estos primeros datos estaremos ya en disposición de hacer un estudio de viabilidad económica", señalan las mismas fuentes. También es posible que haya que buscar residuo externo si es necesario, para hacer viable el proyecto.

Proyecto de Greene para reutilizar residuos cárnicos, en una imagen de archivo. Foto: GREENE

Con toda esta información y su posterior análisis, Greene presentará el estudio de viabilidad a la empresa, y al mismo tiempo también presentará el proyecto a la Administración "para ver su predisposición a apoyarnos". Una vez aprobados los estudios de viabilidad, Greene se encarga de realizar la inversión, así como de la operación y el mantenimiento durante toda la vida útil del proyecto. "Esto se articula mediante la creación de una SPV (sociedad vehículo), de la que Greene tiene una participación mayoritaria y que será la encargada de llevar a cabo el proyecto y su operación". 

Esta fórmula supone para el socio y cliente de Greene una mejora en su RSC (responsabilidad social corporativa), "permitiendo reducir los costes de sus productos gracias una reducción de sus costes energéticos, consiguiendo el certificado de empresa de residuo 0 y entrando de lleno en el marco de la economía circular, a un coste de inversión bajísimo y con riesgo mínimo", destaca la empresa.

La empresa nació en 2011 fruto de la iniciativa de cuatro emprendedores ilicitanos, todos ellos químicos, que pusieron en marcha un sistema para convertir los residuos empresariales en energía para las mismas empresas. Inicialmente recabaron el respaldo de Castellanos (fundador de la división de banca privada de Bancaja) a través de Agro Invest, y en agosto de 2019 obtuvieron el apoyo del fondo Moira Capital (también invertido en otra startup innovadora alicantina, Bioflytech), con 40 millones de euros para financiar la construcción de 100 plantas en la próxima década.

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