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del derecho y del revés / OPINIÓN

Estrenar decenio

27/12/2019 - 

El arranque de cada año nos permite hacer balance de lo sucedido durante los últimos 365 días. Y casi siempre el saldo es medianamente positivo, por más que haya años en los que se acumule un sinnúmero de circunstancias adversas, que nos hacen pensar a veces que los astros se han alineado en nuestra contra. Hay años que verdaderamente nos dejamos jirones de piel por el camino. Lo cierto es que de la mayor parte de los acontecimientos que vivimos se pueden extraer enseñanzas útiles y hasta necesarias. En otras ocasiones nos ocurren cosas imprevistas que nos alteran de verdad porque, como decía John Lennon, “la vida es lo que te pasa mientras estás ocupado haciendo otros planes”. De ahí que tener cintura para poder adaptarnos lo mejor posible a lo que nos vaya pasando sea más que aconsejable, aunque en muchas ocasiones ni siquiera seamos capaces de darnos cuenta de los cambios que experimentamos, debido a la velocidad a la que suceden.

Cada 1 de enero estrenamos la primera página en blanco de ese cuaderno que está por escribir que supone el nuevo año, y solemos sentir que durante el mismo podremos acometer, además, cambios sustanciales en nuestra vida. Esto explica por qué nos afanamos en hacernos promesas a nosotros mismos cada fin de año, por ejemplo, dejar de fumar o ponernos a dieta, como si esa posibilidad de empezar da capo fuera lo único que nos faltara para suplir nuestra falta de voluntad previa. Creemos, al ser conscientes de tener esta oportunidad, que podremos hacer las cosas de manera diferente y en definitiva mejor. Lo cierto es que sin esa capacidad para reinventarnos nuestras vidas serían tal vez demasiado previsibles e incluso diría que aburridas. Visto con esta perspectiva, el comienzo de 2020 supone, por tanto, una oportunidad que podemos interpretar en clave positiva. Intentar que no sea flor de un día depende de nuestro empeño: los objetivos cortoplacistas se agotan en sí mismos como una bengala, devorados por la rutina, por lo que conviene que apostemos por otros más a medio plazo, con metas intermedias, en lugar de por objetivos enormes que al final resultan inalcanzables. También en muchas ocasiones es aconsejable, para poder llegar más lejos, trabajar en equipo.

Llevamos ya recorridos dos decenios de este siglo y estamos a punto de encarar el tercero. Y posiblemente a lo largo de los siguientes diez años veremos cambios en algunos aspectos de nuestra manera de vivir que ahora ni imaginamos. La tendencia actual apunta a que en nuestras relaciones personales nos haremos cada vez más virtuales y serán cada vez menos de persona a persona. Nos dirigimos hacia una sociedad en la que cobrará cada vez más valor el tiempo a disposición del individuo y en la que el trabajo perderá parte del valor que actual tiene. Aumentará la esperanza de vida y tendremos más tiempo después de la jubilación, que me temo que se seguirá retrasando, y en la que supondrá un verdadero reto llenar ese tiempo con opciones de disfrute de calidad. Tendremos que reinventarnos y descubrir las nuevas profesiones en las que formar a los jóvenes y no tan jóvenes, apostando por la innovación y el reciclaje profesional permanente, dado que la mayoría de las personas tendrán varios trabajos, e incluso varias profesiones, a lo largo de su vida. Los vehículos, dicen, se conducirán solos y serán eléctricos, o bien híbridos, por lo que tendría sentido que apostáramos por el autoconsumo de energías renovables, sobre todo en un país de tanto sol como España. E incluso es probable que una mujer llegue a presidenta del Gobierno en España por sus propios méritos.

 Lo cierto es que estrenamos decenios sin darnos apenas cuenta. Yo aún recuerdo como si fuera ayer la expectativa que teníamos el Fin de Año del ya lejano 1999, cuando estábamos a punto de pasar de milenio y algunos agoreros pronosticaban el fin del mundo. Pero aquí seguimos veinte años después, como si tal cosa, a la espera de las sorpresas que nos deparará sin duda la que intuyo será una década apasionante. Feliz 2020 y feliz decenio a todos.

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