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entrevista a la gerente del hospital marina baixa

Cereceda: "Las restricciones a la movilidad son buenas, si no estamos vivos, no hay economía"

25/10/2020 - 

LA VILA JOIOSA. Rosa Louis Cereceda dirige uno de los departamentos de salud de la Comunitat Valenciana más complicados: la Marina Baixa. Con un hospital que no responde a la demanda de la población actual y la flotante debido a la gran influencia del turismo en la comarca, ha tenido que hacer frente a uno de los episodios más complicados de la sanidad española, la pandemia por la covid-19. Cereceda, licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad de Alicante, se muestra cauta sobre el escenario actual por el aumento de casos de los últimos días.

- ¿Cómo está la situación ahora mismo en Benidorm y la comarca?

La comarca está empeorando. La verdad es que el principio de verano fue muy bueno. A mitad de julio empezaron a aumentar los casos y en agosto fueron subiendo. El Consell tomó medidas, como cerrar las discotecas, y se notó porque fueron disminuyendo. A principios de octubre estábamos genial. Teníamos un porcentaje de PCR positivas inferior al 2%. Y ayer –por el jueves– ya estábamos en un porcentaje superior al 10%. 

- ¿Se está notando en el hospital?

En el hospital estamos bien todavía, pero entre comillas. En planta tenemos a cinco personas, que es poco, eso se lleva muy bien. Pero en UCI tenemos cinco ingresados y eso es mucho porque su capacidad es de 12 camas. Aunque hemos hecho obras para tener la posibilidad de adaptarnos a tiempos peores y ampliar camas. En principio, cinco pacientes en UCI para nosotros empieza a ser preocupante. Ha sido un cambio a lo largo del mes, en tres semanas. Yo entiendo que probablemente estamos viendo también los efectos del puente. Hemos pasado de una situación magnífica a principios de octubre a una situación preocupante que tenemos ahora. De momento tenemos la infección controlada. Somos capaces de identificar contactos y de estudiar posibles positivos. Pero claro, en el momento en el que empiece la transmisión comunitaria, esto será imposible. Todavía no ha empezado, pero estamos en un filo, digamos.

- ¿Cómo recuerda el inicio de la pandemia?

La primera parte de la pandemia en esta comarca fue un auténtico infierno. El 10 de marzo ingresó el primer positivo, el día 11 el segundo y el día 21 o 22 de marzo teníamos a más de 100 personas ingresadas en planta y toda la UCI llena, con 12 pacientes con covid más 40 que habíamos mandado fuera, más seis pacientes de UCI que los metimos en quirófano y otros departamentos. Fue horroroso. 

"Teníamos una ventaja, la gente dejó de acudir al hospital porque tenía miedo a contagiarse"

Teníamos una ventaja, la gente dejó de acudir al hospital porque tenía miedo a contagiarse, se suspendió toda la actividad programada y pudimos asumirlo con un esfuerzo tremendo de todos los profesionales, y con el apoyo de las dos clínicas privadas de Benidorm, que sin ellas no hubiéramos podido aguantar. También enviamos personas a todos los hospitales públicos. Fue realmente muy complicado.

- ¿Están preparados para una segunda ola?

Durante estos meses de verano, desde que acabamos el confinamiento, hemos estado trabajando y adaptándonos un poco a posibles nuevas oleadas. Pensando que iban a venir. Ahora mismo tenemos más capacidad de hospitalización en UCI, tenemos las Urgencias desdobladas. En el primer momento nos tocó ocupar el gimnasio de rehabilitación para lo cual tuvimos que desplazar el Hospital de Día porque están muy juntos. No podíamos poner Urgencias en Rehabilitación manteniendo el Hospital de Día oncológico, con lo cual nos tocó mandar a éste a un centro privado. Esto supuso una disfunción muy grande para los profesionales porque nosotros mandábamos los fármacos, a los farmacéuticos, pero nos dejaban los locales. Aquello fue un lío tremendo y además un gasto para las arcas públicas. 

Hemos hecho obra para que esto no pase, garantizando la atención de urgencia separada de pacientes sospechosos de covid. También la ampliación de la UCI. La UCSI también la hemos desplazado para que sea lo último que tengamos que suspender. Porque, uno de estos grandes problemas de esta pandemia es que sí, se muere mucha gente de covid, mucha, pero además se muere gente de patologías que no se hubieran muerto en otras circunstancias porque las hubiéramos atendido mejor. 

"Lo que no podemos permitirnos es lo que nos pasó en la primera ola, que aquello nos sobrepasó y hubo gente que no se le prestó la atención debida"

Lo que no podemos permitirnos es lo que nos pasó en la primera ola, que aquello nos sobrepasó y hubo gente que no se le prestó la atención debida. Ahora nuestra meta es mantener una atención y mantener la atención del covid. Lo cual, es complejo. Nos estamos preparando para ello. De momento estamos haciendo actividad programada, la quirúrgica al 100%, pero la de consultas no pueden serlo al completo porque tenemos que garantizar la distancia. Se está viendo resentida la atención al público. Hemos acumulado durante los meses de marzo, abril y mayo muchísima lista de espera. Además, en verano con las vacaciones la actividad disminuye.

- ¿Se han llegado a plantear medidas restrictivas en Benidorm después del desconfinamiento?

En Benidorm hubo un pico de contagios a finales de agosto y principios de septiembre, pero las medidas que tomó el Consell como el cierre de discotecas probablemente fue lo que hizo que disminuyera porque se controló. Fue bien durante unos días, porque ahora estamos yendo otra vez a peor. Probablemente nos ayude que el Consell termine poniendo el toque de queda para la noche. Vamos a evitar fiestas privadas, botellones, que seguramente nos están complicando el manejo del covid. Yo como sanitaria todas las medidas de restricción a la movilidad son buenas. Entiendo que para el Consell es complicado porque tiene que mantener la economía, evidentemente. Pero si no estamos vivos, no hay economía. No me canso de repetirlo. Cuando oigo a empresarios a hablar sobre la economía, pero yo digo, señores, como estemos muertos, no van a consumir nada. Yo creo que lo primero es controlar la pandemia, a ver si se acaba esta pesadilla que ya está siendo demasiado larga.

- Benidorm está pidiendo un corredor seguro para Europa, ¿cree que es compatible la pandemia con el turismo?

Yo tengo una visión parcial porque soy sanitaria. Me voy a adaptar a lo que diga el Consell, por supuesto. Para nosotros cuanto más bulto menos claridad, como dice el refrán. Que venga mucha gente de fuera no es bueno. La gente cuando viene lo hace para divertirse. Tú le puedes hacer una PCR a la entrada y dar negativo, pero si viene de un país como Francia o Inglaterra, donde tienen la misma incidencia que nosotros, a lo mejor dos días después es positivo. La PCR es una foto del momento, te da un poquito de seguridad, pero no te garantiza nada. Por eso no defendemos los cribados masivos, no nos parecen útiles para nada. Entonces, no sé, si se toma todas las medidas, se les tiene acotados, es un turismo controlado... Me parece difícil porque históricamente Benidorm el turismo ha sido bastante agitado. De cualquier manera nos adaptaremos a lo que digas las autoridades.

- ¿Hay alguna solución a corto plazo para la atención primaria?

Esto ha sido un problema, nosotros lo que hemos hecho ha sido reforzar todo lo que se ha podido la atención primaria. Hemos añadido médicos, dentro de lo posible porque tenemos carencia de profesionales en paro. No es posible contratar a demasiada gente, pero sí que lo hemos reforzado, llevamos más de 200 personas en el Departamento de Salud de la Marina Baixa, incluyendo Primaria y Hospital. También se ha reforzado el equipo de Enfermería. En un primer momento dijimos, vamos a hacer atención telefónica, pero está claro que sirve para lo que sirve: para gestionar una baja laboral, para una receta, para hacer seguimiento de un paciente crónico... Pero yo al paciente le tengo que ver, le tengo que tocar. Estamos potenciando la atención presencial, sabemos que es complicado porque los profesionales también tienen su organización. Nuestros datos no son tan malos, yo veo los de otras zonas de salud y veo que sí que tardan en darte cita tres semanas, nosotros no estamos tardando tanto afortunadamente. Algunos centros están peor que otros. Pero la intención es dar una atención más inmediata porque si dejamos eso, se nos va la sanidad de las manos. Estamos haciendo lo posible.

- Uno de los principales problemas que hubo en los primeros meses fue la falta de material sanitario para los profesionales. ¿Cómo está la situación ahora?

Durante los últimos meses se ha hecho acopio de material de protección y en principio no nos debería de faltar. Nosotros en el hospital tenemos suficiente como para un mes, pero hay una central de compras. Se está encargando València, y nos lo mandan semanalmente. La cifra exacta no me la sé, pero si nosotros pasamos de 400 mascarillas a la semana a utilizar 6.000, y si lo multiplicamos por todos los centros, pues no hay persona que te lo pueda suministrar. Ahora se han ido adaptando a fábricas, el Consell gastó mucho dinero trayendo aviones de China para traer material sanitario de protección y luego ya se han ido haciendo compras más pausadas y más lógicas. Durante el verano se ha ido haciendo acopio y esperemos que sea suficiente. Confío en que sí.

- Dados los datos de la pandemia, es evidente la necesidad de ampliar el hospital. ¿Hay plazos para las obras, en qué punto está el proyecto?

El proyecto va dando sus pasos, lo que pasa que son lentos y largos. Ahora mismo están finalizando la redacción del proyecto de ejecución. En principio lo presentan a finales de este mes. Se ha complicado más porque se ha visto la necesidad de introducir medidas implementadas para la covid. Va a estar preparado y será un hospital moderno de 33.000 metros cuadrados, con 36 millones de euros y va todo siguiendo plazos. Estamos solicitando los permisos al Ayuntamiento de la Vila Joiosa, que no va a poner ninguna pega, por supuesto, y se supone que a final de año estará todo hecho y se empezará la licitación de la obra. Con lo cual, lo normal es que los plazos son el último semestre del año 2021 se inicien las obras.

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