incertidumbre por la campaña de invierno

El calzado, expectante del comercio; el sector componentes, "desesesperado" al depender del fabricante

7/06/2020 - 

ELCHE. Aunque la economía se va reactivando poco a poco, acorde a las actividades permitidas en las distintas fases del desconfinamiento, uno de los sectores que más ha amortiguado el paro en la provincia, el industrial, sigue con las incertezas del momento en uno de sus buques insignia de la provincia y la comarca del Baix Vinalopó, el calzado. En ese sentido, aunque durante los primeros días tras la vuelta el comercio notó que había ganas de consumo, esta fiebre ha ido relajándose hasta estabilizarse. Algo que va íntimamente ligado al sector del calzado y a su industria auxiliar, la de los componentes.

Incertidumbre en la campaña de invierno

Así pues, hay una gran incertidumbre en general: algunos comercios están empezando a abrir en todo el país, y ahora es el turno de las grandes superficies, los fabricantes tienen que reconfirmar algunos pedidos de invierno, la movilidad a nivel internacional e interprovincial todavía no está activa y por lo tanto los representantes tampoco se pueden mover para ver el muestrario. Lo cual genera importantes incógnitas, como qué pasará con la colección de invierno, ya que en condiciones normales se tendría que estar pidiendo ya. A lo que hay que sumarle las ferias canceladas, aunque Micam de momento se mantiene. Será uno de los primeros hitos para ver el estado de la situación en perspectiva.

Y lo que sí está claro es que en condiciones así, el consumo de moda es de los que más se resiente. Cada empresa está haciendo su propia estrategia y hay mucha necesidad por vender. A nivel global está habiendo movimiento, pero puede que no todos logren introducir su producto en el mercado. De hecho, como apunta la presidenta de Avecal, Marián Cano, "hay peticiones para que alguna colección no se elabore". En cualquier caso, conscientes de la situación, los fabricantes están ofreciendo un periodo de pago amplio a sus clientes para que puedan pagar, confiando en que las tiendas puedan soportar la situación. "Pero son meses de dudas", apunta Cano, quien añade que tras la mala cifra de la exportación de calzado autonómico en marzo, aún no tienen las de abril y mayo, aunque anticipa que "una parte del sector no podrá soportar la situación". 

Por ahora, en general han entregado el producto de primavera/verano, falta el cobro y la venta y están viendo cómo colocar el de invierno ante la situación aún excepcional de movilidad y comercio. Un contexto complejo en el las compañías están asumiendo riesgos esperando si el cliente responde. Algo que luego se refleja a nivel internacional en que las compañías aseguradoras, que están renegociando contratos o bajando los seguros de caución. 

En resumidas cuentas, un riesgo 'necesario' porque todo el mundo quiere asegurar que coloca su producto y recuperar el varapalo de marzo, donde uno de los principales cliente españoles de calzado, Italia, redujo un 52% los pedidos. "Ese descenso no tiene por qué traducirse todos los meses, estaban terminando de enviar la exportación", especifica Cano, alentando que por suerte la campaña estival ya estaba en envío, aunque dadas las circunstancias, hay riesgo de que se quede como stock en comercio multimarca o pequeño comercio, aunque con la Fase 2 puede que la situación se alivie al abrir los department store; los grandes almacenes.

No habrá relocalizaciones

Por otra parte, en contextos de crisis como el actual, sobre todo con unas primeras semanas de gran caos por el cierre de las fábricas en China, vuelve a salir el debate sobre la relocalización, aunque Cano no cree que se vayan a realizar. "Algunos ya trajeron aquí su producción hace años", apunta, por lo que no cree que la pandemia haya hecho que se replanteen estos aspectos. Son sobre todo las grandes marcas quienes tienen en Asia su producción por la mano de obra barata. 

No obstante, indica, "en este momento hay una oportunidad porque el consumidor tiene más en cuenta el tema sostenible, lo que influye mucho en el transporte de los productos", por lo que cree que puede que se valore ese consumo. Como zanja en esta cuestión, "las empresas multinacionales tienen multilocaliación y les interesa poder producir en un país y en otro por las materias primas". Simplemente, el 'cierre' de un país tan determinante como China encendió el fuego por todo el mundo, pero una vez relativamente apagado, las aguas vuelven a su cauce.

Los componentes, a remolque

En cuanto a la industria auxiliar, la de los componentes, "poco podemos hacer", relata el presidente de la Asociación Española de Componentes (AEC), el ilicitano Manuel Román. "Estamos todos desesperados, algunos están terminando los pedidos, pero no empieza la siguiente campaña; está todo mezclado, tiendas llenas, otras que aún no han empezado casi a vender...". Además, el fabricante de exportación sufre menos que el nacional, ya que la pandemia le ha cogido a final de su campaña de primavera/verano.

Una de las grandes preocupaciones de este sector ligado a los fabricantes, apunta Román, "es el tema de las ferias, todas están en el aire, como Lineapelle y Première Vision Paris, en septiembre y principios de octubre, respectivamente. "Solo se han apuntado tres a nivel nacional de momento", indica. Así que mientras esperan a verse arrastrados por el calzado, al menos la fisonomía de pequeña empresa familiar del sector les está permitiendo amortiguar el golpe. Algo en lo que han influido los ERTE, apunta, "pero no se avecinen cierres, sí posiblemente reajustes de plantilla".

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