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cincuenta años de historia

Coloma y Pastor cumple el convenio de acreedores a los cuatro años de dejar de fabricar juguetes

11/12/2018 - 

ALICANTE. La actual legislación concursal se pensó para que las empresas pudieran sobrevivir y seguir dedicándose a su actividad, saldando en parte su deuda acumulada en momentos de tensión puntual de caja. En muchas ocasiones, no obstante, las empresas que se acogen al concurso no pueden luego cumplir el convenio pactado con los acreedores, lo que las aboca a la liquidación. Pero en el caso de la histórica juguetera Coloma y Pastor no ha sucedido ni lo uno ni lo otro: la empresa ha logrado cumplir en convenio de acreedores que se aprobó en 2014, sí, pero (aunque no ha desaparecido) ya no existe como tal.

Coloma y Pastor SA, que cumple este año medio siglo de vida, está domiciliada en una vivienda de Ibi, desde donde se dedica, según su objeto social, a la intermediación inmobiliaria. La empresa cambió el objeto hace casi dos años, después de casi medio siglo dedicándose a la fabricación de juguetes. El concurso de acreedores al que se acogió en 2013 no pudo salvar la histórica actividad juguetera, y se llevó por delante la treintena de empleos que mantenía la fábrica, pero al menos la empresa ha cumplido con los acreedores, que han recuperado el 80% de la deuda reconocida en el momento de declararse el concurso.

Por el camino, la firma ha vendido su marca y sus moldes a la bielorrusa PP Polesie JV Ltd, de la que en un primer momento se convirtió en proveedor, y la nave industrial en la que trabajaba en la avenida de la Industria de Ibi a la empresa de tubos de acero Bornay. Fuentes del sector juguetero cifraron en su momento la venta de la marca a la empresa bielorrusa en unos 3 millones de euros (el registro de la Euipo le atribuye la titularidad de la enseña 'Coloma' desde 2014), y las cuentas del ejercicio 2016 reflejan un ingreso por enajenación del inmovilizado de 5,4 millones.

El Boletín Oficial del Registro Mercantil inscribió hace unas semanas el auto del juzgado de lo Mercantil número 2 de Alicante, en el que se da por cumplido el convenio de acreedores y se acuerda la conclusión y archivo del procedimiento, que se dictó a principios de año. Cuatro años después de que Coloma y Pastor dejase de fabricar sus famosas bicicletas y triciclos, con los que han aprendido a pedalear generaciones de españoles. El convenio contemplaba una quita del 19% y una espera de tres meses para empezar a cobrar el 81% restante. Cuando fue a concurso, la firma acumulaba deudas por 10 millones con entidades financieras.

Según el citado auto de conclusión, los acreedores personados en el concurso eran el Banco de Valencia, dos empresas proveedoras, la Agencia Tributaria, la Seguridad Social, y una quincena de empleados. Dado que el juez ha dado por cumplido el convenio, se puede concluir que han cobrado el 81% del crédito reconocido. En las últimas cuentas, las de 2017, la empresa declara una facturación de 3.700 euros y unas pérdidas de 237.000. Con el beneficio vía enajenaciones de los años 2014 (2,5 millones) y 2016 (los citados 5,4) la empresa ha ido reduciendo el agujero provocado por las pérdidas acumuladas de años anteriores al tiempo que cumplía el convenio. Su patrimonio, al cierre del pasado año, era de 4,4 millones.

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