Un 17% de los hogares de la comunitat posee una segunda vivienda para periodos vacacionales

Así es la segunda residencia de los valencianos: más frecuente entre rentas altas y ubicada cerca de casa

20/08/2023 - 

VALÈNCIA. Los meses más calurosos del año son sinónimo de mudanza para muchas familias valencianas, que trasladan su residencia habitual a una segunda vivienda donde disfrutar de la época estival. En concreto, más de 342.000 hogares de la Comunitat, un 17% del total, poseen una casa a la que desplazarse durante las vacaciones de verano, aunque muchos son quienes extienden su estancia y pasan allí más de sesenta días al año. Por supuesto, la segunda residencia es bastante más frecuente en hogares con rentas altas y, al contrario de lo que sucede en otras comunidades autónomas, sus propietarios suelen decantarse por una ubicación próxima a la primera.

Estas son las principales conclusiones que se extraen de los datos sobre segundas residencias incluidos en la Encuesta de Características Esenciales de la Población y las Viviendas del Instituto Nacional de Estadística (INE), donde se expone que el porcentaje de hogares con una vivienda de temporada es más elevado en Madrid (22,1%) y Aragón (21,8%). La estadística permite además conocer los detalles sobre la tenencia de segundas residencias en las grandes ciudades del país, y en el caso valenciano estas son más habituales entre las familias de Castelló de la Plana (24,6%), Vila-real (22%) y València (23,1%).

En estos tres municipios, además, lo más habitual es que la vivienda pensada para el descanso esté cerca del hogar principal, sin necesidad de salir siquiera de la provincia donde se reside. Una realidad que quedaría corroborada si se analizan los flujos de personas que se marchan en agosto de estas ciudades hacia su localidad de veraneo, y que en el caso de Castelló, como ya reveló Valencia Plaza, es sobre todo en Benicàssim. Algo similar ocurre en Vila-real, aunque allí es también frecuente que sus vecinos pernocten en poblaciones como Borriana o Almassora, mientras que en València serían Sueca y Cullera dos de las opciones preferidas para el descanso estival. No obstante, en este caso son igualmente notables los desplazamientos a Dénia y Xàbia, ya en Alicante.

En términos generales, los segundos domicilios de los hogares valencianos suelen estar situados en un municipio de su misma provincia, pero un 15% cuenta con vivienda en otra comunidad autónoma y un 3% la tiene en el extranjero. Además, en algunas localidades con importante desarrollo turístico, como sucede con Gandia o Alicante, las familias que se mudan a otro domicilio en periodos como el verano lo hacen, en mayor medida, dentro del mismo municipio. No ocurre de igual manera en otros puntos de España, ya que en todas las grandes ciudades de Madrid o el País Vasco, lo más frecuente es desplazarse a otra comunidad autónoma.


En cualquier caso, y a nivel global, uno de los principales condicionantes de los hogares a la hora de contar con una vivienda de temporada es la renta, ya que entre las unidades familiares que ingresan al mes más de 3.000 euros netos el porcentaje de segundas residencias se incrementa con creces. Es una situación que ocurre casi sin excepción en todas las localidades valencianas de más de 50.000 habitantes, como por ejemplo en València, donde el 34% de las familias de elevados ingresos tiene más de una residencia. En cambio, solo el 17% de quienes ganan menos de 1.500 euros netos mensuales poseen una.

En este sentido, las mayores diferencias entre rentas se darían en municipios alicantinos como Elda, Alcoi u Orihuela, aunque también son notables en ciudades como Gandia, en la provincia de Valencia. De media, en los hogares de la Comunitat Valenciana que cuentan con al menos 3.000 euros netos mensuales la tenencia de segundas viviendas se sitúa por encima del 30%, mientras que en el caso de las rentas más bajas se reduce hasta el 12% y llega incluso al 4% en poblaciones como Sant Vicent del Raspeig.

Esta tendencia se reproduce también en otros lugares de España, como también el hecho, en cierto modo relacionado con lo anterior, de que las segundas residencias sean más frecuentes en aquellos hogares donde al menos alguno de sus miembros cuenta con estudios superiores. Así, en localidades como Castelló de la Plana, el porcentaje de núcleos familiares con una vivienda para los periodos de descanso es del 11% cuando ninguno de sus integrantes ha alcanzado los niveles de formación más altos, mientras que cuando al menos uno de ellos tiene estudios universitarios o de grado superior, se incrementa hasta situarse por encima del 25%.

En cambio, y sin importar ya la formación o el nivel de renta, la mayoría de los hogares con una segunda residencia pasan allí más tiempo que el de las semanas de vacaciones. En concreto, casi  la mitad de los núcleos familiares valencianos con este tipo de vivienda se desplazan a ella durante al menos dos meses a lo largo del año, algo que de nuevo es más frecuente que suceda en Castelló o Vila-real que por ejemplo en Torrent o Sagunto. En cambio, solo el 11% de los núcleos familiares de la Comunitat Valenciana pasa allí menos de dos semanas al año, lo que una vez más corrobora que los hogares de esta autonomía son partidarios a sacarle provecho a sus segundas viviendas.

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