ALICANTE. El próximo 11 de febrero se celebra la VIII Edición Jornada de Turismo Internacional que organiza la Asociación Alicante Costa Blanca Turismo y Cruceros, así como la III Gala de Premios y Reconocimientos. El director de la asociación, Roberto Martínez, analiza la situación del sector en la provincia como avance del estado de la cuestión que se prevé abordar en esa cita.
-Alicante vive un momento histórico con el turismo de cruceros. ¿Cómo se gestiona un éxito de estas dimensiones?
-La clave está precisamente en entender que el éxito, si no se gestiona, puede convertirse en un problema. Nosotros llevamos casi nueve años insistiendo en que el turismo de cruceros no debe medirse solo en cifras de llegadas, sino en cómo se mueven los cruceristas, cómo conviven con la ciudad, qué impacto generan y qué legado dejan. Gestionar el éxito significa anticiparse, planificar y medir. No improvisar.
-Hablan mucho de gestión de flujos. ¿Qué significa exactamente?
-Significa ordenar y distribuir inteligentemente a los visitantes, tanto en el espacio como en el tiempo. Alicante no es solo el centro urbano; es una provincia riquísima, con municipios de interior y de costa que pueden y deben beneficiarse del turismo de cruceros. Gestionar flujos es llevar valor al territorio, descongestionar zonas sensibles, activar el interior y generar oportunidades económicas reales allí donde antes no llegaban los cruceristas.
-¿Qué papel juega la gestión de flujos hacia el interior de la provincia?
-Es absolutamente clave. No podemos concentrar toda la experiencia en unos pocos puntos. Apostamos por la gestión inteligente de flujos hacia el interior y otros municipios, generando valor territorial, dinamización económica y descongestión urbana. El interior de la Costa Blanca tiene un potencial enorme que el crucerista valora muchísimo cuando se le ofrece bien.
-La experiencia del crucerista empieza antes de pisar la ciudad…
-Exactamente. Empieza en la señalización, en la movilidad, en la accesibilidad, en la información previa, y sobre todo en la hospitalidad. Un crucerista tarda segundos en formarse una primera impresión del destino. Si esa experiencia inicial es fluida, amable y bien organizada, todo lo demás funciona mejor. El punto de información turística que gestiona la asociación a pie de crucero, cuida en su máximo nivel mucho este tema. Por eso defendemos que el turismo de cruceros debe entenderse como una experiencia integral, no como una visita puntual.
-¿Cuál es la base del modelo de turismo que defienden desde la Asociación?
-Un modelo sostenible, medido y planificado, con impacto positivo real. Queremos que el turismo de cruceros deje beneficios económicos, sociales y territoriales, sin perder nunca de vista la calidad de vida del residente. Si el residente percibe el turismo como algo negativo, el modelo fracasa. Si lo percibe como una oportunidad compartida, el modelo funciona.
"Cuando se gestiona bien, el turismo de cruceros sirve de laboratorio y motor para otros subsectores turísticos"
-Uno de los objetivos del Plan Estratégico que está elaborando la Asociación es que el turismo de cruceros no sea una actividad pasajera.
-Así es. Ya lo estamos trabajando. Nuestro planteamiento es muy claro: el turismo de cruceros debe ser un factor estructural de desarrollo territorial, no una moda ni una oportunidad efímera. Hablamos de movilidad sostenible, de servicios adaptados a una nueva realidad turística, de empleo estable, de innovación y de digitalización. Cuando se gestiona bien, el turismo de cruceros sirve de laboratorio y motor para otros subsectores turísticos.
-¿A qué se refiere con otros subsectores?
-A muchos. Hoteles, comercio, gastronomía, patrimonio cultural histórico y artístico, turismo deportivo, turismo industrial, interior, naturaleza, transporte, logística, servicios digitales… El turismo de cruceros es transversal por definición. Involucra a más de veinticinco subsectores económicos que hoy están representados en la asociación. Esa transversalidad es una fortaleza enorme si se coordina bien.
-La convivencia con el residente es un tema sensible en muchos destinos.
-Y con razón. Por eso insistimos tanto en que el crecimiento debe ser equilibrado. La calidad de vida del residente es irrenunciable. Un destino que no cuida a su población local está condenado a perder autenticidad y reputación. Nuestro modelo pone en el centro la convivencia entre residentes y visitantes, porque solo así el turismo es sostenible socialmente. Cuando el residente percibe beneficios reales -empleo, dinamización económica, mejora de servicios-, el turismo deja de verse como una amenaza.
"Nuestro modelo pone en el centro la convivencia entre residentes y visitantes, porque solo así el turismo es sostenible socialmente"
-¿Cómo influyen los nuevos hábitos del crucerista en este modelo?
-Muchísimo. El crucerista actual es más exigente, más digital, busca experiencias auténticas, quiere información clara y rápida, y valora mucho la sostenibilidad. Ya no quiere solo ver, quiere vivir el destino. Por eso trabajamos en digitalización, en información anticipada, en experiencias personalizadas y en productos turísticos adaptados a estos nuevos perfiles. El turismo de cruceros de hoy no es el de hace diez años.
-Hablan de un modelo sostenible medido y planificado. ¿Por qué es tan importante medir?
-Porque lo que no se mide no se puede gestionar. Nosotros llevamos años realizando Estudios de Impacto Económico y Social precisamente para tomar decisiones basadas en datos, no en percepciones. Medimos impacto económico, social, territorial, satisfacción del visitante, movilidad… Eso nos permite corregir, mejorar y demostrar que el turismo de cruceros bien gestionado genera impacto positivo real.
-¿Ese modelo puede ser una referencia internacional?
-Sin ninguna duda. De hecho, ya lo está siendo. Cada vez más destinos y puertos miran a Alicante Costa Blanca como un ejemplo de cómo gestionar el crecimiento sin perder equilibrio. No competimos por volumen, competimos por calidad, sostenibilidad y futuro. Nuestro objetivo es que Alicante Costa Blanca sea un modelo mundial de turismo de cruceros responsable, exportable a otros destinos.
-¿Qué papel ha tenido el Puerto de Alicante y la terminal de cruceros en todo este proceso?
-Fundamental. El Puerto de Alicante ha sido y lo está siendo; y es el capitán institucional de este proyecto. Sin su implicación, coordinación y visión estratégica, nada de esto sería posible. El puerto no es solo infraestructura, es parte de la experiencia del destino. Al igual que la empresa que gestiona la terminal de cruceros, Global Ports, y especialmente Francesco Balbi, su director, y presidente de la Asociación, que sin su empuje, contactos y magistral labor muchas cosas no hubieran sido posibles.
-¿Y las instituciones?
-Igualmente. La colaboración institucional está siendo ejemplar a todos los miles, y lo ha sido en estos nueve años de existencia de la asociación.. Patronato Provincial Costa Blanca, Patronato Municipal Alicante City & Beach, Diputación Provincial de Alicante, GVA Turisme, Generalitat, Ayuntamiento, Municipios de la Costa Blanca… Esto es un trabajo de equipo, y cuando las instituciones y el sector privado reman en la misma dirección, los resultados llegan. Nosotros catalizamos este motor, este fantástico trabajo en equipo.
-Para terminar, ¿qué mensaje lanzaría a la ciudadanía?
-Que el turismo de cruceros no es algo ajeno, ni impuesto. Es una oportunidad compartida si se gestiona bien. Nuestro reto es que Alicante y la Costa Blanca sepan gestionar el enorme éxito que están viviendo, cuidando a las personas, al territorio y al futuro. No se trata de cuántos vienen, sino de cómo vienen, cómo se integran y qué dejan detrás. Ese es el verdadero éxito. Que el turismo de cruceros bien gestionado no resta, suma. Genera empleo, dinamiza la economía y puede convivir perfectamente con la vida cotidiana. Alicante Costa Blanca está demostrando que se puede crecer con equilibrio y responsabilidad. Ese es el camino.