El esfuerzo para acceder a una vivienda de alquiler en la Comunitat es de entre el 50% y el 60% de la renta

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La investigación de la Cátedra de Transformación del Modelo Económico de la Universidad de Alicante sitúa el alquiler como el principal factor que limita el acceso a la vivienda

  • Un cartel que anuncia que se alquila una vivienda.
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ALICANTE. El alquiler concentra el principal problema de acceso a la vivienda en la Comunitat Valenciana. Es una de las conclusiones de la investigación presentada por la Cátedra de Transformación del Modelo Económico de la Universidad de Alicante, que analiza la accesibilidad residencial a partir de más de cinco millones de observaciones de hogares europeos, con un estudio específico para la Comunitat Valenciana. La investigación, expuesta por la catedrática Paloma Taltavull en un seminario de la Universidad de Alicante, sostiene que la accesibilidad a la vivienda depende de tres factores principales, que pasan por el régimen de tenencia, los niveles de renta y la oferta disponible. En ese contexto, identifica al alquiler como el principal cuello de botella del mercado residencial.

El trabajo sitúa el origen de esta situación en una combinación de cambios estructurales. Por un lado, el crecimiento de la demanda de vivienda impulsado por factores económicos y demográficos. Por otro, una oferta limitada tras años de mínimos históricos en la construcción de nuevas viviendas, lo que ha reducido el margen de respuesta del mercado y ha presionado los precios al alza. A ello se suma la reducción del crédito hipotecario tras la crisis financiera, que desplazó parte de la demanda potencial de compra hacia el alquiler. Eso sí, En la Comunitat Valenciana ese efecto resulta más intenso porque el parque de vivienda en alquiler mantiene un peso reducido dentro del conjunto del mercado residencial. Según los datos expuestos durante el seminario, esa combinación de una oferta limitada y un aumento de la demanda ha elevado el esfuerzo económico que realizan los hogares inquilinos.

La investigación muestra que, en la Comunitat Valenciana, los hogares que acceden a una vivienda en alquiler a precio de mercado destinan entre el 50% y el 60% de su renta al pago de la vivienda, muy por encima del umbral del 30% de referencia para medir la accesibilidad. En cambio, entre los propietarios ese esfuerzo desciende progresivamente con el paso del tiempo, especialmente una vez superados los primeros años de la hipoteca. 

El estudio incorpora además un segundo indicador, la renta residual, que mide el dinero que permanece disponible en el hogar una vez abonados los costes de la vivienda. Desde esa perspectiva, los hogares en propiedad mantienen una mayor capacidad económica para afrontar el resto de gastos, mientras que la renta residual de los inquilinos se reduce hasta situarse, en los últimos años, aproximadamente en la mitad de la correspondiente a los propietarios.

Los resultados también apuntan a que la desigualdad de renta influye en la accesibilidad. Según los modelos presentados, un incremento del 1% en el índice de Gini se asocia con un aumento cercano al 0,87% en la tasa de esfuerzo para acceder a la vivienda. Asimismo, la edad del cabeza de familia reduce el esfuerzo de acceso, un efecto que los investigadores relacionan con una mayor presencia de hogares propietarios entre los grupos de más edad.

Mirando a otros datos, el análisis por régimen de tenencia aparecen diferencias. Los hogares en alquiler afrontan un esfuerzo de pago superior al de los propietarios y el estudio concluye que la crisis de acceso a la vivienda se concentra principalmente en este segmento del mercado. Además, quienes permanecen en alquiler tienen más dificultades para acumular ahorro con el que acceder posteriormente a una vivienda en propiedad, una situación que la investigación define como una "trampa" asociada a la imposibilidad de generar un colchón financiero.

El trabajo presentado por Taltavull también analiza la relación entre vivienda y pobreza. Según los modelos estadísticos presentados, el indicador que mejor anticipa el riesgo de pobreza es la tasa de accesibilidad, es decir, el esfuerzo económico destinado al pago de la vivienda, por encima de la renta residual. El efecto resulta más acusado en los hogares de menor renta y alcanza también a parte de la clase media cuando el acceso se produce mediante el alquiler.

Además, entre las conclusiones del estudio figura que la accesibilidad a la vivienda constituye un fenómeno multidimensional en el que intervienen la distribución de la renta, el régimen de tenencia y la disponibilidad de vivienda. En el caso de la Comunitat Valenciana, los investigadores señalan que la situación se encuentra por debajo de los niveles de mayor presión observados en otros territorios, aunque mantiene una evolución que consideran relevante para el seguimiento de las políticas de vivienda.

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