ALICANTE. El mercado inmobiliario tiene un epicentro claro en la demanda internacional y ese punto se sitúa, un año más, en la provincia de Alicante. Según los datos del Anuario 2025 del Colegio de Registradores, el 43,29% de las compraventas de vivienda registradas en la provincia correspondieron a ciudadanos extranjeros, lo que la convierte en la provincia con mayor peso de este tipo de operaciones en toda España. Se consolida en esta posición.
El dato refleja una diferencia muy significativa respecto al conjunto del país. A nivel nacional, la compra de vivienda por extranjeros representó el 13,82% del total, lo que sitúa a Alicante en una posición desbocada, con un porcentaje que prácticamente triplica la media estatal. Este diferencial evidencia el carácter singular del mercado inmobiliario alicantino, donde la demanda internacional se ha convertido en un elemento diferencial. Además, la provincia se mantiene en cabeza dentro de un grupo de territorios con fuerte presencia extranjera, por delante de Málaga (32,8%), Santa Cruz de Tenerife (30,04%) o Baleares (29,86%). En todos estos mercados la influencia internacional es relevante, pero en Alicante alcanza una dimensión estructural que condiciona la evolución del conjunto del sector.
Un liderazgo consolidado en el tiempo
El dominio de Alicante en este ámbito no es un fenómeno puntual. Los datos históricos reflejan que la provincia lleva años liderando la compra de vivienda por extranjeros, manteniendo niveles elevados incluso en contextos de menor actividad. Esta continuidad refuerza la idea de que el atractivo del territorio trasciende los ciclos económicos y responde a factores estructurales como el clima, la conectividad internacional o la consolidación de comunidades extranjeras residentes, según el informe.
En este contexto, la Comunitat Valenciana también ocupa una posición destacada. Con un 27,65% de compraventas realizadas por extranjeros, se sitúa como la segunda autonomía con mayor peso de demanda internacional, solo por detrás de Baleares.
El fuerte componente internacional se traduce también en elevados niveles de actividad. Alicante registró en 2025 un total de 53.385 compraventas de vivienda, situándose como la tercera provincia española en volumen absoluto, solo por detrás de Madrid y Barcelona. Sin embargo, el dato más relevante desde el punto de vista estructural es la intensidad del mercado. La provincia alcanzó 25,86 compraventas por cada mil habitantes, el nivel más alto del país. Este indicador, que mide la actividad inmobiliaria en relación con la población, pone de manifiesto la elevada rotación del mercado alicantino y su dinamismo diferencial respecto a otros territorios.
Presión sobre los precios
Uno de los efectos más visibles de esta fuerte demanda es el incremento de los precios. En 2025, el precio medio de la vivienda en Alicante se situó en 2.074 euros por metro cuadrado, con un crecimiento anual del 11,7%, por encima del incremento registrado a nivel nacional (9,5%).
Este aumento se produce tanto en vivienda nueva como usada. La vivienda de obra nueva alcanzó los 2.682 euros por metro cuadrado, mientras que la usada se situó en 1.932 euros por metro cuadrado, ambas con crecimientos de doble dígito. Este comportamiento refleja una presión sostenida sobre el mercado, impulsada en gran medida por la demanda internacional. El fenómeno no es exclusivo de Alicante, pero sí alcanza aquí una mayor intensidad. La competencia entre compradores nacionales y extranjeros contribuye a tensionar los precios y a consolidar una tendencia alcista que se mantiene desde hace años.
Un mercado condicionado por la demanda internacional
El perfil del comprador extranjero también influye en la configuración del mercado. A nivel nacional, los extranjeros presentan una mayor inclinación hacia la vivienda usada y hacia inmuebles de menor superficie, patrones que encajan con la tipología predominante en muchas zonas costeras de Alicante.
Además, una parte creciente de estas operaciones se sitúa en segmentos de mayor valor. En España, el 12,22% de las compras realizadas por extranjeros supera los 500.000 euros, lo que refleja el creciente peso de la inversión internacional de alto poder adquisitivo.