ORIHUELA. El debate sobre la futura planta de tratamiento mecánico-biológico (PTMB) de residuos de la Vega Baja entra en una fase decisiva. El Ayuntamiento de Orihuela ha intensificado en los últimos días sus movimientos para frenar la ubicación propuesta en Torremendo y recabar apoyos entre los municipios con mayor peso dentro del Consorcio comarcal, mientras el presidente del organismo, Fernando Cano, insiste en que el informe técnico presentado por la concesionaria no es definitivo ni vinculante, y será la junta de gobierno del Consorcio quien valide la idoneidad del informe. Una junta de gobierno que se prevé convocar esta misma semana.
La polémica se reavivó tras conocerse el documento elaborado por la UTE adjudicataria, que concluye que solo existen dos emplazamientos viables en toda la comarca: el paraje de Fuente Amarga-La Pistola, en Torremendo, defendido por la empresa, y la finca de La Estafeta, alternativa planteada por el Ayuntamiento de Orihuela.
Orihuela busca apoyos en la costa
El alcalde, Pepe Vegara, ha trasladado su rechazo frontal a la opción de Torremendo y ha iniciado contactos con otros municipios clave, especialmente Torrevieja y Pilar de la Horadada, que junto a Orihuela concentran el mayor volumen de generación de residuos de toda la Vega Baja. La estrategia municipal pasa por sumar votos suficientes dentro del Consorcio para tumbar la propuesta que se someterá a debate.
Desde el consistorio se insiste en que aceptar una planta en Torremendo supondría un fuerte coste político y social en una pedanía que lleva décadas movilizándose contra este tipo de infraestructuras.
El Consorcio pide cautela
Por su parte, el presidente del Consorcio Vega Baja Sostenible, Fernando Cano, ha subrayado que el informe de la UTE no cierra el proceso y que será una comisión técnica la que evalúe las conclusiones antes de adoptar una decisión. Este jueves está prevista la convocatoria de una junta de gobierno para trasladar el documento a todos los ayuntamientos integrados en el organismo.
El Consorcio recuerda que la Vega Baja es la única comarca de la provincia de Alicante que carece de instalaciones propias para el tratamiento de residuos, lo que obliga a transportar las basuras fuera del territorio, con un sobrecoste millonario para los municipios.
Fuente Amarga, la opción mejor valorada
El informe técnico, elaborado con el apoyo de dos ingenierías independientes (IDOM y Vielca), señala que Fuente Amarga cumple mejor los criterios técnicos, ambientales y socioeconómicos, situándose a más de ocho kilómetros del núcleo habitado más cercano, sin afección a acuíferos ni zonas forestales, y en suelo urbanizable.
No obstante, colectivos ecologistas han expresado su rechazo a este emplazamiento, cuestionando su idoneidad ambiental y reclamando alternativas con menor impacto.
La Estafeta, segunda opción y nuevo foco de conflicto
La segunda alternativa considerada viable por el informe es La Estafeta, una finca que el Ayuntamiento de Orihuela defiende como opción preferente, aunque su proximidad a términos municipales como Jacarilla y Bigastro ha provocado ya la oposición de estos ayuntamientos.
Además, fuentes municipales han advertido de que la parcela señalada por la UTE coincide con terrenos que ya se propusieron en 2008 y que estuvieron vinculados a investigaciones del caso Brugal, la trama de basuras que sacudió la política oriolana.
Un pulso institucional abierto
Con el informe sobre la mesa y las posiciones cada vez más polarizadas, el futuro de la planta de residuos de la Vega Baja se encamina a un pulso institucional entre Orihuela, que busca aliados para frenar Torremendo, y un Consorcio que, aunque mantiene la prudencia, reconoce que las alternativas en la comarca se reducen a solo dos ubicaciones posibles.
La decisión final marcará un antes y un después en la gestión de residuos de los 27 municipios de la Vega Baja, una comarca que lleva años esperando una solución propia para dejar de depender de instalaciones externas.