ORIHUELA. El cultivo del algodón ha vuelto a brotar en el Palmeral de Orihuela. La empresa Actúa, responsable de la gestión de este espacio verde desde 2021, ha puesto en marcha una pequeña plantación con el objetivo de recuperar una práctica agrícola tradicional vinculada históricamente a este enclave y enriquecer el relato patrimonial del parque, integrado en la Red Europea de Jardines Históricos.
La iniciativa se plantea como una recuperación simbólica que busca transmitir a las generaciones actuales cómo funcionaba el sistema agrícola tradicional del Palmeral oriolano, de origen andalusí, basado en el aprovechamiento eficiente del agua y del suelo mediante un modelo de tres estratos de cultivo. En el primero, las palmeras datileras proporcionaban sombra, frutos y protección frente al sol, generando un microclima más húmedo especialmente valioso ante el actual contexto de aumento de temperaturas y reducción de precipitaciones.
En un segundo nivel se situaban árboles frutales como granados, higueras o naranjos, que reforzaban la sombra y aportaban producción agrícola, mientras que el tercer estrato estaba compuesto por cultivos de huerta, entre ellos cereales o algodón, que aprovechaban la humedad del suelo. Este modelo permitió durante siglos compatibilizar productividad y sostenibilidad en un entorno semiárido.
El algodón se introdujo de forma más sistemática en la Vega Baja del Segura a partir del siglo XIX como cultivo complementario a otros como el cáñamo, el maíz o diversas hortalizas. Durante décadas tuvo un peso relevante en la economía agraria comarcal, especialmente desde mediados del siglo XIX hasta bien entrado el siglo XX. Tras un impulso durante la posguerra, su cultivo entró en declive a partir de los años sesenta y setenta del pasado siglo.
Desde Actúa subrayan que esta recuperación forma parte de las buenas prácticas de conservación activa y gestión sostenible que se desarrollan en el Palmeral para garantizar su preservación frente al cambio climático y otras amenazas. Declarado Paraje Pintoresco y Bien de Interés Cultural (BIC), el Palmeral de Orihuela es el segundo más importante de Europa, con una superficie de 600.000 metros cuadrados y más de 9.000 palmeras, y constituye uno de los principales símbolos paisajísticos y patrimoniales de la ciudad.